sábado, 12 de septiembre de 2009

Frente a las olas

Cuando era pequeña, veraneaba en Galicia. El Océano Atlántico es un mar serio, no como el Mediterráneo, aunque ninguno sea de fiar. Las olas a menudo eran más grandes que yo y, cuando me iban a romper encima, no me quedaba más remedio que atravesarlas de frente buceando. De otro modo, me hubieran arrastrado hasta la orilla. De mis veranos gallegos aprendí también a caminar por las rocas como un mariscador y a coger cangrejos grandes con la mano. Es lo que tenemos los castellanos: que nos adaptamos a todo. Ahora ya no me baño cuando hay olas grandes. Prefiero reservar mi energía, pero eso no significa que no recuerde bien cómo se hace.

La sensación de atravesar las olas aprovechando la fuerza del mar en tu favor produce mucha adrenalina. Te sientes poderoso, a pesar del peligro. Parece ser que alguno se ha partido el cuello con ese juego. Todavía hoy me siento tentada de hacerlo. Creo que escribir en internet me produce una sensación parecida. Intento flotar en la marea sin dejarme llevar por la corriente; pero, de vez en cuando, aparece una ola que me va a romper encima arrasando con todo lo que creo y lo que soy. Entonces la jovencita de la playa resurge y, en lugar de darle la espalda a la ola, la miro de frente y la atravieso; porque sé que murallas más altas han caído y que la fuerza de la vida puede con todo.

viernes, 11 de septiembre de 2009

No se puede ser bueno

 Acabo de conseguir esta imagen y no puedo dejar pasar la oportunidad de afirmar que el presidente venezolano no es más que un dictador socialista disfrazado y no podemos volver a caer en esa trampa que ha causado la muerte y la ruina en tantos países.


Hubo un tiempo en que yo sí que era realmente un espíritu puro. Incapaz de mentir o de decir que no. Aprendí por el camino más duro que siempre hay alguien que intenta aprovecharse y encima no te lo agradecen. Hay gente especializada en quedarse con el mérito ajeno. Todo lo que hacen reluce y sus fallos no son visibles. Sin embargo, yo, soy como soy, incapaz de fingir para quedar bien, de inventar historias o echarme flores. Así que siempre me ha tocado hacer el trabajo monótono que nadie aprecia, gastar el dinero que no tengo o pasar el tiempo con gente que no me valora. Me resigné a la idea, ya que no me queda otra. Porque, por más esfuerzos en contra que he hecho en estos años, no puedo evitar seguir siendo en el fondo una buena persona, un alma cándida. Me pierden los sentimientos y no puedo ver sufrir a nadie, aún cuando sepa que a los cinco minutos se estará riendo, de mí.

A veces me gustaría ser diferente. Haber podido, por ejemplo, irme a trabajar, aún sabiendo que me iba a gastar todo el sueldo en guarderías y asistentas. Pero, que me quitaran lo bailao: yo haciendo vida social y otra persona cargando con mi trabajo sucio (nunca mejor dicho). Pero fui incapaz de renunciar a estar con mi marido y mis hijos y ahora tengo que aguantar que algunos piensen que son una persona aburrida y elemental. Llevo veinte años sin disfrutar más de quince días de vacaciones al año, y aún de apartamento, no de hotel; y algunos piensan que lo que pasa es que no sé administrarme o que soy tonta. El caso es que, desde luego, no despierto ninguna admiración entre mis conocidos, sino más bien lástima. Eso es lo que he conseguido siendo buena persona. Al menos yo sé que soy feliz así y seguramente no lo sería de ninguna otra manera.

Música:  Laddy Gaga-just dance

jueves, 10 de septiembre de 2009

Los vándalos de Pozuelo

Más de uno se ha alegrado, en el fondo, de que uno grupo de niños bien se metieran en problemas. Pero la cuestión está en que a estos nadie les apoya, catalogándolos de jóvenes antisistema, sino que han quedado ante todos como una panda de malcriados.  Es una consecuencia más de los años que llevan las autoridades haciendo la vista gorda con el botellón. El alcohol, unido al aburrimiento y exceso de energía de aquellos que llevan una vida despreocupada, sin embargo, no es un fenómeno exclusivo de los barrios acomodados; sino que, por desgracia, es algo generalizado que unifica a pobres y ricos, estudiantes o no, en muchos países del primer mundo. Ahora es cuando a los políticos se les llena la boca con la falta de valores de nuestra sociedad, que ellos mismos llevan ya varias décadas alentando y alimentando. Ahora es cuando se ve cómo la pérdida de autoridad dentro de las familias acaba perjudicando a unos pobres policías.

Yo ya escribía sobre ello hace más de tres años y entonces me decían que era una catastrofista. También hablaba de la cosificación de la sexualidad, de la exaltación de la violencia gratuita que se hace en las series de televisión; y me decían que era muy negativa. Hablaba sobre la manipulación política y me llamaban de todo. No es por echarme flores, pero he visto confirmarse cada uno de mis vaticinios. Ya quisiera yo haberme equivocado. Pero ahora no sirve de nada lamentarse, mientras seguimos prisioneros de la dictadura de lo políticamente correcto. Si no cambiamos de rumbo, la nave seguirá chocando contra los acantilados una y otra vez. Se trata simplemente de recuperar las bases del humanismo cristiano que tanto habían contribuído al progreso material y social de España, antes de que algunos decidieran que lo viejo ya no valía. Hay que enseñarles a los niños que las reglas están para cumplirlas.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Porque lo digo yo

Como he dicho otras veces, intentar razonar con niños muy pequeños es una pérdida de tiempo y sólo crea confusión. Incluso con niños más mayores resulta difícil. Yo lo intento, de verdad, pero hay veces que te metes en una discusión interminable que no lleva a ninguna parte. Para acabar enfadándose, a veces es mejor cortar en seco con el clásico "porque sí". He comprobado en estos años que las familias que intentan llegar a un acuerdo en todos los temas, son aquellas en las que al final todo el mundo está descontento. Sin embargo, que alguien tenga la última palabra, evita los conflictos antes de que surjan. Yo no suelo enfadarme por nimiedades. No vale la pena. Intento explicar mi punto de vista, pero no discutirlo durante horas.

Una familia funciona igual que una manada de lobos. Hay una pareja dominante que cuida de su prole. El problema surge al haber varios adultos en el grupo familiar, porque empiezan a disputar el liderazgo. A veces no se trata tanto de conseguir algo como de salirse con la suya. Hay que tener cuidado con estas situaciones porque a veces degeneran en tensiones y violencia. Es preferible dejar claro desde el principio que, mientras vivan en esa casa seguirán tus reglas; incluso, aunque el corazón te esté diciendo otra cosa. Además, no hay que olvidar que, ese tipo de diferencias de criterio entre los padres sobre la autoridad, está detrás de muchas separaciones. La pareja alfa no debe ceder su puesto a los hijos.

martes, 8 de septiembre de 2009

No somos perfectos

En esta sociedad sobreprotegida en que vivimos, se pretende negar las emociones más básicas, como el amor o el odio, la rabia o el miedo. Es natural enfadarse como lo es enamorarse. Pretender que las personas podemos ser puramente racionales sólo lleva a convivir con emociones soterradas que salen a la luz de forma violenta y descontrolada. Los padres modernos quieren ser un ejemplo de autocontrol según el modelo de la psicología moderna, pero sus hijos no van a vivir en un libro, sino en la vida real, donde tendrán que que aprender a manejar sus emociones. Un niño sobreprotegido no sabe reaccionar en situaciones de tensión y esto puede afectar a su propio desarrollo personal.

Una cosa es procurar no perder los nervios con tus seres queridos, y otra guardarse todo dentro. De ese modo, sólo se consigue alimentar rencores y desconfianza. Los hijos deben saber que sus padres son de carne y hueso, que sufren y se angustian, que a veces no tienen las respuestas, y que también hay cosas que no pueden soportar. Creo que resulta más sano reconocer que hay personas a las que se detesta, que hacer el paripé de que todos los llevamos bien y somos muy felices. La educación y la sinceridad no deberían ser incompatibles. El buenismo a veces resulta más dañino que la crispación. Y, por cierto, oposición viene del verbo oponerse. (Por si me lee alguien del PP).

Solidaridad y ongs.

De vez en cuando conviene y es muy sano salir de uno mismo y echar un vistazo alrededor. Recordar, por ejemplo, que la mayor parte de los habitantes de La Tierra no tienen un grifo en sus casas de donde salga agua limpia, sin ningún esfuerzo por su parte. Ni siquiera tienen un desagüe o alcantarilla para deshacerse de los residuos orgánicos. Al menos en la mitad del mundo tampoco es habitual disfrutar de corriente eléctrica. Mientras nosotros hablamos de reducir el consumo, nos estamos olvidando de que muchos aún no han tenido la oportunidad de probarlo. No tiene mucho sentido, desde ese punto de vista, hacer planes a largo plazo que están basados siempre en nuestras necesidades y nuestros lujos, ignorando al resto de la humanidad.

Los organismos internacionales que nacieron, en principio, con la idea de ayudar a los países pobres, se han convertido, en muchos casos, en cómplices de intereses particulares. En este panorama, sólamente algunas ongs. siguen garantizando que la ayuda llegue realmente a los necesitados. Aunque sólo puedan abarcar unos cuantos pueblos, su labor supone un cambio enorme de vida para aquellos a los que beneficia. Cada hombre, mujer o niño que consigue una vida mejor, salud, educación o trabajo, ya compensa todo el esfuerzo que supone. Por eso, quiero invitaros a ayudar cada uno con lo que pueda a estas organizaciones. Es increíble lo que un simple euro puede lograr entre los que carecen de todo y todo lo aprovechan al cien por cien.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Ama de casa

Me hace gracia cuando algunos dicen que las mujeres que nos ocupamos de "sus labores" somos una especie de esclavas. Habrá de todo, supongo, pero a mí me parece un trabajo bastante agradable. Sobretodo porque no hay jefe, de manera que puedes organizar tu propio horario. Si algún día no me encuentro bien, puedo dejarlo casi todo para otro momento. Si quiero irme de compras, dejo la comida preparada. Como mis hijos comen en el colegio suelo estar libre hasta las cuatro. Lo que ocurre es que hay mujeres o maridos que están obsesionados con la limpieza y el orden, de manera que se pasan la vida limpiando el polvo o barriendo el suelo. Ése desde luego no es mi problema y, afortunadamente, a mi marido tampoco le importa. Mi casa "is a mess", es decir, un lío, un desorden, porque está llena de cosas por enmedio; pero es que a mí me gustan las casas donde se vive. Me choca mucho cuando entro en una casa que parece una exposición o un salón de recepciones.

Gracias a que soy ama de casa puedo ponerme en el ordenador tranquilamente, sin preocuparme de que me llamen la atención en la oficina. Cuando salgo de compras, doy largos paseos y casi siempre acabo tomándome un café en un bar. Lo único que echo de menos es la compañía. Charlo con las dependientas que conozco de más tiempo. Cuando vuelvo a casa no suelo estar demasiado cansada, así que todavía tengo ganas de hablar con mi marido y mis hijos, llevarlos o recogerlos de donde haga falta. También solemos salir  a dar una vuelta media hora por lo menos. Cuando llegan las nueve de la noche, yo bajo las persianas, cenamos y preparo lo que haga falta para el día siguiente. Después vemos la televisión un rato todos juntos, y yo me siento afortunada de poder disponer de mi tiempo y disfrutar de mi familia. He visto la película "Una mamá en apuros", que no es una gran cosa. El único problema que tiene esa mujer es que se organiza muy mal, pero no hay razón para que no pueda ser feliz con la vida que lleva.
Música:  El canto del loco. Eres tonto.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Mujeres infelices

Un estudio de la universidad de Pennsylvania, revela que las mujeres son más infelices ahora que hace cuarenta años. Dicen que la razón es que ahora tienen más aspiraciones y por ello se sienten más frustradas. Creo que no es sólamente por eso, sino por algo más sencillo. La felicidad no consiste en hacer muchas cosas y tener todo lo que deseas. Naturalmente, cubrir tus necesidades ayuda mucho. Pero, ¿de qué te sirve ganar más dinero si no tienes tiempo para disfrutarlo? Comprar una casa más grande donde no estás nunca, tener un coche más potente para conducir por el atasco. Los niños que tienen demasiado juguetes no juegan con ninguno. Así, las personas que quieren destacar en todo resultan ser más infelices, porque es materialmente imposible por falta de tiempo.

El día tiene venticuatro horas, de las cuales pasamos ocho durmiendo, ocho trabajando, la mayoría, y otras tres comiendo. En las cinco restantes entran las necesidades físicas y el aseo, los desplazamientos de un sitio a otro y las obligaciones mínimas de una casa, como hacer las camas o poner la lavadora o limpiar. Así nos quedan apenas dos horas para relacionarnos con la gente que realmente nos importa. Las mujeres actuales son más infelices porque, como yo he comprobado en estos años, se necesitan al menos cuatro horas diarias: dos para mantener una buena relación con tus hijos, padres y amistades (lo cual supone dedicarles a cada uno al menos media hora en exclusiva); otra hora para nosotras mismas y otra para nuestra pareja. Es una cuestión de aritmética pura.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hablar con adolescentes

Dicen los manuales de psicología moderna que hay que dialogar con los hijos y tener confianza en ellos. Las víctimas de esta teoría son incontables. Los adolescentes ya reciben ese trato por parte de sus amigos. De sus padres esperan que les sirvan de referente moral y les proporcionen unas reglas de conducta que les ayuden a manejar sus vidas. La confianza, tienen que ganarsela demostrando que son responsables.

Cuando un hijo entra en la adolescencia ya no es un niño y, por tanto, no debería seguir gozando de los privilegios de la niñez, como son, por ejemplo, que les recojan sus cosas, que le compren sus caprichos, sin exigir nada a cambio. Madurar también supone aprender que todo tiene una contrapartida: a más derechos, más obligaciones también.

Negociar con un adolescente es una tarea complicada, donde hay que procurar que piense que se ha salido un poco con la suya; al mismo tiempo que dejas claro que tú tampoco has cedido demasiado. Tiene que saber que existen puntos no negociables, como llegar más tarde a casa de un límite, beber demasiado o probar las drogas. Sin embargo, un padre o madre actual tiene que ser consciente de que prohibir todo por principio no es una medida realista.

Conviene recordar que nosotros también tuvimos esa edad y esa necesidad de transgresión y aventura. Yo sigo la máxima de "el que no la corre de joven, la corre de adulto"; y, si hay una edad para pasarse un poco es sobre los veinte años. Pero, eso sí, siempre que tengan clara la diferencia entre divertirse y poner en riesgo su futuro sin necesidad.

jueves, 3 de septiembre de 2009

El GPese

Antiguamente los viajes en coche tenían el aliciente de perderse por las montañas y tener que desandar el camino, lo cual daba un rosario de jugosas anécdotas para contar. Ahora también acabamos subiendo puertos, pero por indicación del aparato electrónico con voz de mujer. El GPS puede ser una gran ayuda cuando no se conoce el camino, pero también provoca confusiones importantes. Por ejemplo, cuando el mapa no está actualizado y nos dice que estamos conduciendo a campo a través; o cuando la señorita se empeña en que nos metamos por dirección prohibida. Me pregunto si vale la excusa de: señor agente, es que me lo dijo el gps. También hay veces en que nos obliga a contar todas las salidas de la rotonda, de manera que no nos da tiempo a mirar los letreros indicativos.

Pero, lo más agobiante es cuando empieza: después de 300 m. gire a la derecha, luego gire a la izquierda..., y acabas haciéndote un lío que ya no sabes por dónde tienes que girar ni cuando, porque no puedes ir contando los metros tampoco. A veces le pides el camino más corto y te lleva de ruta turística por toda la zona, cuando había una carretera nacional a la vuelta de la esquina. Sin embargo, lo peor son los avisos de radar. Con eso debe pasar como con el famoso lobo, que llega un momento en que ya no haces caso y te pillan. Yo creo que el GPS lo ha inventado la policía para llevarte por los sitios más complicados, para que así no puedas correr ni adelantar. Sin embargo, a mí lo que más me despista es cuando dice: continúe por su izquierda, y no hay más que un carril, ¿es que quiere que pasemos al sentido contrario? Está loco el GPS... Por suerte, siempre podemos dar la vuelta, cuando sea posible.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La fuerza de la vida

Pasear por un pueblo costero en verano es cruzarse con multitud de familias con niños pequeños (aunque menos que hace unos años, la verdad). Basta mirar a los ojos de cada padre o madre para ver lo felices que les hace su situación. A pesar del cansancio, de la preocupación que supone cuidar de un niño pequeño, las satisfacciones que se reciben compensan con creces. Ver crecer a un bebé, asistir a su descubrimiento de la vida, desde los insectos a cada piedra que consigue coger; ver el mundo de nuevo desde la mirada de un niño; es algo que no tiene precio. Esos padres con su bebé en brazos, en el cochecito o ya de la mano, son un auténtico canto a la vida. No hay mejor propaganda contra el aborto. Nadie que haya probado la experiencia de traer un hijo al mundo sería capaz de cambiarlo por nada.

Se dice que los hijos son un obstáculo en la realización personal. Yo creo que son más bien un aliciente para esforzarte más y hacer las cosas mejor. Se dice que impiden el éxito personal. Yo digo que son el mayor éxito que puedas conseguir en la única carrera que importa: la de la vida. El primer año de vida de un bebé, especialmente, te enseña todo lo que necesitas saber sobre esfuerzo, tesón, ternura, sacrificio, agradecimiento, imaginación y alegría. Esas son las cosas que realmente te hacen feliz. Tener un hijo y dejarlo en manos de otros todo el día y no disfrutarlo, es el peor desperdicio que se puede hacer. Los niños crecen muy rápido y cada etapa que pasan es única e insustituíble en cada uno de ellos; porque no hay dos hijos iguales, como no hay dos granos idénticos en toda la arena de la playa.

martes, 1 de septiembre de 2009

Igualdad versus sentido común

Me siento a tomar algo en una terraza vacía. El camarero es un chico joven, lógicamente; si fuera una chica, la mitad de la gente se iría sin pagar. Estamos en España, no en Alemania, y aquí el que no corre, vuela. En  la gasolinera hay varias empleadas, pero también un hombre joven. A veces la disuasión funciona mejor que la policía. A ningún padre o madre les gusta que su hija de dieciocho años salga con un hombre de treinta. No porque no pueda ser una buena persona, pero la diferencia de edad implica que no están en igualdad de condiciones. La sabiduría popular ha hecho que en algunos países se prohiba el sexo antes del matrimonio, por la misma razón por la que no comen cerdo: para evitar enfermedades. Ellos saben bien que la mejor medicina es la que previene los problemas, en lugar de hacer la vista gorda y lamentarse después. La chica de Orense no tenía que haber salido nunca con ese hombre, porque no era lo bastante madura para darse cuenta de la clase de persona con quien se estaba relacionando, y lo que es normal o no lo es.

La cuestión es que en España mucha gente vive en un país de fantasía, donde bastan los buenos propósitos para que todo vaya bien. Pero la realidad es que el mundo está lleno de mala gente, o de gente equivocada que no se dan cuenta del mal que hacen. La igualdad sólo sería viable en el Paraíso. En nuestro país, la falta de control paterno o de las autoridades correspondientes sólo consigue que cada cual intente aprovecharse. El famoso machismo y el patriarcado, estaban pensados para la protección de las mujeres, aunque, evidentemente, a veces resulte peor el remedio que la enfermedad. Ni las relaciones de pareja son siempre agradables, ni el sexo es un juego inofensivo. Como ya he dicho alguna vez, puede ser lo mejor o lo peor, según cómo, cuándo y, sobretodo, con quién. Menos legislar sobre los ideales y más dejar paso al sentido común, que es la sabiduría ancestral de los pueblos. La experiencia propia y ajena a lo largo de los años enseña mucho más que los manuales de psicología moderna.

Música:  David Bowie. Let's dance

lunes, 31 de agosto de 2009

Las mujeres que no se amaban a sí mismas

No he leído la trilogía de Millenium. Le pregunté a mi padre y no le había gustado. No conozco mejor experto en la materia. El hecho de que un libro tenga un gran éxito, para mí, más que una ventaja, es un handicap. Sinceramente, no me fío nada de la opinión de las mayorías. El caso es que he leído críticas que dicen que ese libro, así como otros que están de moda entre los jóvenes, da una visión del amor y el sexo bastante animal y desagradable. Así que no entiendo cómo se puede estar todo el día hablando de igualdad y respeto, y que luego resulte que lo que vende es lo contrario, cosa que he comprobado a menudo. Supongo que dirán que el autor pretende denunciar esa clase de situaciones, pero eso a veces no es más que una excusa para alimentar el morbo; que, en el fondo, es de lo que se trata: darle a la gente lo que le atrae, aunque no le convenga.

El problema es que los adolescentes no entienden de moralejas y se creen realmente que esas situaciones son normales en cualquier relación de pareja, y que a todas las mujeres nos gustan. Luego, saltan a los sucesos los casos de abusos sexuales a menores, con la inestimable ayuda de internet; y la gente dice: ¿qué hemos hecho mal? Todo. Olvidar que la base de una relación romántica debería ser el amor y, sólo a partir de ahí, se puede llegar a explorar otras facetas que agraden a ambos. Por eso, la responsabilidad de los guionistas y escritores es enorme en este problema; porque ya deberían saber que su obra va a ser accesible a todas las edades, incluso aunque, teóricamente, esté calificada para mayores de dieciocho años. Explotar los bajos instintos con el fin de enriquecerse es inmoral; y las mujeres no deberíamos ser cómplices de ello leyendo esos libros o viendo esas películas.

domingo, 30 de agosto de 2009

La verdad se impone científicamente

"Rene Bullecer, doctor en medicina con especialidad en el VIH, reside en Filipinas. Él fue el responsable de que las palabras del Papa fueran aplaudidas, ya que mencionó el caso de su país con respecto al SIDA, confirmando lo dicho por el Santo Padre: “En Filipinas, donde viven cerca de 89 millones, sólo 400 personas están infectadas de VIH. ¿Cómo lo hemos logrado? Por medio de la educación sexual. Los jóvenes de nuestro país han recibido valores de la sociedad tales como la abstinencia sexual y la castidad. No se trata sólo de un tema religioso, es algo que concierne a toda la sociedad, sea cual sea su fe. Para los habitantes de mi país estos dos valores son esenciales y hasta el matrimonio son respetados hoy en día. Nosotros no hemos empleado los métodos anticonceptivos, como el condón, para frenar el SIDA.”
Un término medio sería tener una sola pareja y ser fiel, antes y después del matrimonio.

sábado, 29 de agosto de 2009

Up: una película preciosa

Hoy en día se hace dos clases de cine para niños. Hay películas plagadas de eruptos y pedos, donde criaturas malcriadas se burlan de todo y de todos. Son las que tienen más éxito de público. Pero todavía quedan películas que hacen pensar, educan, y no dejan de ser por eso divertidas y entretenidas. Up es un ejemplo perfecto de éstas últimas. La historia habla de uno de esos matrimonios para toda la vida que tan mal vistos están hoy en día.

Se conocen desde niños, querían tener hijos, pero no pueden; sin embargo, son muy felices hasta que ella muere. Entonces él decide cumplir el sueños de los dos, que era viajar hasta las Cataratas Paraíso en Venezuela. Le acompaña un pequeño explorador y, una vez allí un perro y un pájaro gigante, que se encariñan con ellos de repente, sin pedir nada a cambio. Allí corren una gran aventura, pero descubren que la vida misma ya puede ser de por sí una aventura igual de apasionante.

No voy a contarlo todo, por si acaso aún estáis a tiempo de verla. Es una película de dibujos animados, pero no es infantil, aunque gusta mucho a los niños. Profundiza en el tema de la vejez y la aceptación de los cambios que la vida te va trayendo. También en la importancia de la amistad y la familia. Trata sobre varios personajes solitarios a los que las cosas no les han ido muy bien, y no encuentran su lugar. Se sienten diferentes, incomprendidos, al margen de la sociedad; como a menudo nos sentimos tantos.

Pero tienen una nueva oportunidad de ser felices y la aprovechan. La película nos deja un mensaje de esperanza, solidaridad y amor universal; al mismo tiempo que tiene unas escenas muy graciosas, que encantan a los niños pequeños, es tierna y tiene mensaje. Quedan pocas películas por desgracia que te hagan sentir así. Espero que no sea la última, ya que el mercado manda y el público siempre pide más morbo, más vulgaridad y, sobretodo, nada que despierte sus sentimientos.

viernes, 28 de agosto de 2009

La pieza del puzzle

A veces me parece que la vida es un gigantesco puzzle donde vas encajando las piezas hasta descubrir el dibujo que se oculta detrás. Algunas tienen un lugar muy evidente, pero hay otras que encajan en varios huecos y tardas un tiempo en darte cuenta de que no era la pieza correcta. Yo no me puedo quejar porque tengo bastante facilidad para saber cuando el puzzle no va bien. Otra cosa es que sepa localizar exactamente el problema. Es me lleva más tiempo, pero también lo acabo consiguiendo. Llega un momento en que cada pieza encaja en su lugar y entonces siento una gran satisfacción, pero sé que me toca seguir con otra zona de mi vida. Pasado, presente y futuro forman parte de esa trama y también las personas con las cuales nos relacionamos. Hay que procurar sobre todo no perder ninguna pieza.

Llega un momento en que, de ese puzzle se derivan otros, que van creciendo por su cuenta sin que tú tengas ya el control de la situación. Resulta duro pensar que pueden equivocarse y echar a perder el dibujo de su vida, pero en esos puzzles ya sólo tienes un voto que puede sumar a favor o en contra del total. Cuando veo que alguna pieza está fuera de lugar es probablemente por algún tema que desconozco, pero no me queda más que esperar a que se descubra el entramado y cada pieza encuentre el sitio que le corresponde. Para una experta en puzzles como yo, incluso los ajenos de gente desconocida acaban mostrando sus dibujos con sus aciertos y sus errores. Por eso, me cuesta un gran esfuerzo callarme y no dedicarme a ayudar en la labor.

Después de escribir el post leí esto:
XL. Pero el buen trabajo no siempre se ve recompensado con un descubrimiento...
K.B.M.
Esto de la invención tiene sus propias reglas. A menudo, cuando alguien intenta descubrir algo, no es la lógica la que lo lleva a la solución, sino un sinuoso proceso subconsciente. A menudo, la solución está en algo que, en un principio, puede parecerte un error. Y, sin embargo, no es suerte. Es algo inevitable. Porque después ves que todas las piezas encajan, que estaban ahí, esperando que alguien las uniera. Así funciona la creatividad.
Kary B. Mullis. Premio nobel de Química

Música:  Estopa - Tragicomedia

jueves, 27 de agosto de 2009

Morir como un perro

Yo tuve perro durante dieciseis años. Aquel animal era uno más de la familia. Lo quería muchísimo. Recuerdo que un día lo saqué a pasear cuando tendría unos catorce años y ya estaba canoso; y un señor, que pasaba por allí, me dijo algo así como: "Pobre animal. Deberías sacrificarlo". Le contesté que si su abuela también era vieja, debería matarla. En ese momento me la jugué con la inconsciencia de la juventud; pero creo que hoy, treinta años después, le contestaría exactamente lo mismo. Mi perro estaba bien y no era razón para acabar con él, sólo porque ya no fuese bonito ni tuviera el pelo lustroso. Hoy me alegro de haber estado con él hasta el final, aunque a mí tampoco me gustara verle tan viejecito.

Ahora me doy cuenta de que algunas ideas las he tenido claras desde el principio, aunque no fuera consciente de ello. Por entonces, la palabra eutanasia ni siquiera la conocíamos. Hoy son mis padres los ancianos y me duele verlos en ese estado, pero no renunciaría a un solo día de sus vidas, ni por mi comodidad ni por la suya propia. La vida tiene un inicio, una plenitud y una decadencia; y, cada época tiene su lado positivo si se sabe vivir plenamente. Pretender que sólo es digno de vivir aquel que se encuentra en perfecto estado, supone volver a las raíces mismas del nazismo. Nadie se suicida por gusto. Lo hacen por desesperación y soledad. Y por supuesto, nadie tiene derecho a decidir sobre el final de la vida de otros.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Aguantando

Uno de esos lemas populares hoy en día dice que los matrimonios largos funcionan porque esas mujeres aguantan de todo. Me pregunto qué se supone que he aguantado durante estos veinte años. Nada que no hubiera tenido que soportar en cualquier otra relación humana. Si fuéramos tan estrictos con nuestros padres como lo somos con nuestra pareja, tendríamos que independizarnos a los cuatro años. Si fuéramos tan directos con nuestro jefe, no habría trabajo que nos durara. Cualquier relación entre dos personas adultas exige grandes dosis de paciencia y tolerancia, y provoca toda clase de decepciones y frustraciones. Y, sin embargo, lo aceptamos como algo natural, cuando se trata de trabajo o familia consanguínea, pero no estamos dispuestos a hacerlo por la pareja.

Tendríamos que comprenderlo con más razón, tratándose de un compañero de por vida que hemos elegido voluntariamente y padre de nuestros hijos. La convivencia diaria exige aceptar al otro con sus virtudes y defectos, aunque cada cual intente adaptarse en lo posible a las necesidades ajenas. Sin embargo, algunos pretenden cambiarlo según un molde a su medida y, eso, naturalmente, no funciona. No es verdad que el amor se acabe, que la gente cambie sin remedio o que ser felices para siempre sea un mito. Eso lo dicen naturalmente aquellos que han tenido mala suerte o no han sabido cuidar su relación. Lo que no entiendo es qué ganan algunos con querer ensuciar la imagen de las parejas estables con sospechas infundadas. ¿Es que hemos cometido algún delito por ser felices todavía?

Música: Black - Wonderful life

martes, 25 de agosto de 2009

Políticamente incorrecta

Nunca dije que este blog fuera una democracia. Me refiero a que empecé por borrar comentarios, luego puse autorización y, finalmente, los cerré. Estoy en mi derecho y para eso tiene opciones el administrador. También podría hacer un blog privado, pero en mi caso no tiene sentido. Tenemos tan metido el dogma de la democracia en la cabeza que algunos creen que se puede legislar sobre la propiedad privada. El blog es mío y no tengo más obligaciones con nadie que las normas que yo misma quiera poner. Hay una perversión del lenguaje en España que hace que algunos, por ejemplo, crean que la Patronal debería estar de acuerdo con el gobierno diga lo que diga, porque en eso consiste la negociación. En otras palabras, se les niega el derecho a discrepar.

Pero la democracia no es eso, sino lo contrario: tener el derecho a opinar de forma diferente y que se respete tu opinión. No admite, ni descalificaciones personales, ni burlas, ni mentiras. A menudo es más fácil descartar a alguien de antemano, que buscar argumentos sólidos y razonables. La patronal no está de acuerdo con el pacto social porque tiene sus razones y ellos entienden de economía más que nadie. No se puede llegar a un acuerdo entre dos y pretender que el tercero acepte porque sí, en nombre de la concertación y el diálogo; porque eso es toda una contradicción en sí mismo.

En nombre de lo políticamente correcto pretenden cohartar los derechos individuales. La libertad de pensamiento y actuación es un valor sagrado, siempre que no se utilice para atacar primero. Me temo que entre la democracia y la dictadura hay un paso muy corto. Por esa misma razón, nadie puede reprocharme si no dejo comentar, si no contesto o si he borrado los enlaces de los blogs que visito. Mi página web es parte de mi vida íntima y naturalmente tomo mis propias decisiones. Si a alguien no le parece bien, tiene dos trabajos: enfadarse y desenfadarse; como me decían a mí de pequeña, porque yo no estoy obligada a actuar según lo que los demás consideren correcto.

lunes, 24 de agosto de 2009

A la misma altura

He borrado la entrada anterior porque deslucía el blog y no vale la pena. En su lugar pondré algo más positivo. Hace tiempo le dije a mi hija mayor que, para buscar pareja, no parara hasta encontrar a alguien que esté a la altura de su padre. Soy muy astuta, porque a mí eso me costó unos diez años, y si no lo hubiera encontrado, me habría quedado soltera antes que aceptar menos. Ya he hablado mucho de mis sentimientos, pero hoy quiero hablar de las razones objetivas para mi amor.

Amo a mi marido, porque es una buena persona en todo el sentido de la expresión: sensible, compasivo, solidario, capaz de perdonar, comprensivo, buen hijo, buen padre, buen amigo, buen compañero, buen yerno, buen esposo...

Amo a mi marido porque es un número uno. Gana mucho porque es insustituíble en su trabajo. Es un buen jefe, empático, y un lider, capaz de relacionarse con personas de todas las costumbres, culturas y clases sociales. Es, ante todo, responsable de sus actos.

Amo a mi marido porque es duro e inflexible cuando hay que serlo. Tiene una fuerza de voluntad sobrehumana y un sentido del deber incombustible. Trabajador incansable, con unos principios muy claros y la fe intacta. Es un defensor de la vida convencido.

Amo a mi marido porque me apoya, me motiva, me inspira. Porque es alegre, vital y optimista. Porque conserva todavía la inocencia de un niño en un cerebro privilegiado. Porque sabe manejar mis manías y mis ataques de melancolía. Porque ama la naturaleza. Porque sé que sería capaz de cualquier cosa por protegernos a mí y a nuestros hijos. Porque es todo para mí. Por eso no podría fijarme en otro: el listón está tan alto que resulta inalcanzable. Gracias por estar ahí. Para mí es el único hombre sobre la Tierra.

Música: Gloria. Umberto Tozzi

domingo, 23 de agosto de 2009

Divorcio por internet

Parece ser que una ministra brasileña ha tenido la brillante idea de agilizar los trámites de divorcio a través de una página web. De este modo, bastará con hacer clic en la opción "divorcio" para que el proceso esté en marcha; aunque, eso sí, sigue costando dinero. Es como si todos los países del mundo tuvieran el famoso botón rojo de la Casa Blanca que lanza los misiles nucleares. La tentación de apretarlo ante el más mínimo conflicto sería tan  fuerte, que dudo mucho que no lo hubieran hecho ya. Incluso una persona felizmente casada como yo, si hubiera tenido un botón de divorcio en la pantalla, es posible que lo hubiera pulsado varias veces en plena discusión.

Tendrían que poner otro botón al lado de "matrimonio". Así, cada vez que la pareja se reconcilie podrá optar por volver a casarse por un módico precio. Los ingresos estatales con este sistema serían astronómicos. Algunas parejas se pelean y reconcilian varias veces por semana. En todo caso, frivolizar el tema de esta manera, es una muestra más de cómo el matrimonio ha perdido su sentido fundamental. Casarse implica querer seguir juntos para siempre, y el divorcio sólamente debería ser una solución desesperada. Una buena terapia de parejas sería mucho más positiva para la sociedad; pero, naturalmente, resulta mucho más difícil y más caro que hacer un simple clic con el ratón del ordenador en una pantalla.

sábado, 22 de agosto de 2009

La verdad sobre el "Che Guevara"



Hace tiempo que quería escribir sobre este tema, pero no tenía suficiente información. En este video están todos los datos: la verdadera cara de un héroe que no fue más que un criminal sanguinario. Quien quiera saber la verdad no puede perderselo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Los desaparecidos del blog

En estos tres años he conocido gente a la que sigo casi desde el principio. Otros, sin embargo, desaparecieron o les perdí la pista tras una temporada sin que escribieran. Ahora precisamente he localizado a alguien. Los hay que han cambiado de nombre a su blog y hasta de personalidad. Alguno dejé de seguirlo porque no me gustó algún tema determinado. Hay gente a la que recuerdo con cariño, a pesar de haber desaparecido sin dar ninguna explicación. A uno lo echo especialmente de menos. Como he cerrado los comentarios ya no sé si siguen entrando de alguna manera. Con alguno llegué a intimar hasta el punto de darle mis datos personales. Alguien sabe mis apellidos y otro mi teléfono. Varios saben la ciudad donde vivo. Dice mi marido que sumando pistas localizaría fácilmente pero no creo que nadie tenga ese interés.

A veces vuelvo a entrar en páginas perdidas por curiosidad de ver cómo les han ido las cosas y no suele haber muchos cambios. Me siento vinculada personalmente a gente que probablemente ya no se acuerda de que existo o lamenta haberme conocido. Realmente, esto de las relaciones por internet es un mundo extraño. Me pregunto cuánta gente me echaría de menos si un día desapareciera sin más. Sólo espero que los que ya no están se hayan ido voluntariamente y que estén bien. Me gustaría poner mi correo en el blog pero sé que eso es algo que no me puedo permitir. Se me llenaría de spam y también de esas opiniones por las cuales dejé de relacionarme con los lectores. Echo de menos el "buen rollo" que tuvimos hace tanto tiempo ya, que parece un sueño.

Música: entre dos tierras - Héroes del silencio

martes, 18 de agosto de 2009

El albaricoque

Una vez dije que me sentía como un albaricoque. Es muy fácil arañarme y que quedan las cicatrices, pero tengo un hueso dentro. A veces me sorprende lo fuerte y lo frágil que soy al mismo tiempo. Yo, que me emociono hasta con los dibujos animados, que sufro cuando se me muere una planta; sin embargo, me siento muy capaz de continuar escribiendo todos los días de mi vida, aún sabiendo que voy a ser el centro de las críticas de muchos. Ya se sabe que, en tiempos de persecución, es precisamente cuando se recupera la Iglesia. Cuando parece que todo va bien, la moral se relaja y también las convicciones. Las dificultades sacan lo mejor y lo peor de cada uno y, en mi caso, me fortalecen, aunque en algún momento me sienta sola contra el mundo.

Ser madre también te hace más fuerte. Cargar con la responsabilidad de la salud y educación de otra persona (en mi caso tres), te obliga a olvidar las comodidades y vencer el agotamiento. Si me hubieran dicho lo que yo sería capaz de hacer, no me lo hubiera creído. De niña vivía en mi mundo de libros y era una espectadora de la vida bastante pasiva. Desde hace veinte años, me convertí en personaje principal y ya no me relajo ni cuando duermo. Creo que todo ello me ha servido de aprendizaje para no dejarme abatir por las dificultades, por las noticias adversas, los canales de televisión tendenciosos y el ambiente libertino. Mi hueso sigue en buen estado, pero no puedo dejar que sigan arañando me día tras día. Por eso, creo que tampoco voy a abrir los comentarios en septiembre. Pero siempre podéis encontrarme en el correo y seguiré comentando a los que no me digan otra cosa.

lunes, 17 de agosto de 2009

Viajando

Una mujer al volante de un todoterreno realiza maniobras extrañas. Está hablando por teléfono a ciento veinte kilómetros por hora. Si se quiere suicidar, que lo haga en el patio de su casa, no junto al coche de mi familia. Irresponsable. A continuación, un cartel nos advierte de un tramo de acumulación de accidentes, y yo me pregunto: ¿no sería mejor que solucionaran el problema? Tal vez deberían cambiarlo por un cartel que dijese: vaya Vd. rezando sus oraciones. Es como cuando advierten de peligro de desprendimientos. Como si se pudiera hacer algo por evitar las piedras. Lo lógico sería que colocaran una malla protectora en la falda de la montaña. Pero es mucho pedir, me temo. Prefieren anunciar el problema como si fuera una mejora de la señalización vial.

Mucha gente tiene la curiosa costumbre de adelantar primero y poner el intermitente después, porque no se diga que no lo han puesto. Pero, es que la función de la luz es avisar precisamente de que vas a cambiar de carril. Y, antes de hacerlo, deberían asegurarse de que hay sitio suficiente. Lo raro es que no haya más accidentes de tráfico. Los Ángeles de la Guarda deben hacer horas extras en verano. También he visto un cartel que decía Inundable, cuando también podría decir: sálvese quien pueda. Luego estan los tramos de obras que se abren oportunamente para la operación salida, y las carreteras peligrosas que nadie ha reformado en veinte años; pero, eso sí, tienen una señal que advierte de que te estas jugando la vida. Algo es algo.

Ahora que he vuelto de vacaciones, aprovecho para hacer un aviso al navegante: cuando digo que no voy a abrir un correo determinado, significa que lo voy a borrar sin leerlo. Soy una persona con palabra. Si no estaría traicionando mis propias ideas.

domingo, 16 de agosto de 2009

Las cosas como son

El otro día estaba mirando como un palomo perseguía a una paloma por un árbol de rama en rama, hasta agotarla y así poder copular con ella. Mi hija pequeña estaba conmigo y pensaba que se estaban peleando. Yo le dije que no, que en la naturaleza las cosas suelen funcionar así. Una vez hablaba de que el sexo es como una cacería, más inofensiva, desde luego, ya que la víctima en este caso incluso disfruta. Pero, en muchos lugares de la Tierra, por desgracia, siguen sin pedirle su opinión a las mujeres o su autorización para ello. En África, hay cientos de violaciones al día, porque las niñas van solas a buscar agua recorriendo varios kms. durante horas. Supongo que algunos les darían preservativos gratis a los violadores... En nuestro país probablemente se producen muchas más que las que se denuncian. Muchas prefieren olvidarlo porque no se sepa, o porque temen que se considere que estaban de acuerdo.

La ropa que muestra más de lo que oculta, los tangas asomando junto a la raja, las minis que ya no son faldas... La actitud general de desenfreno, especialmente cuando hay alcohol por medio o drogas, bailes eróticos..., dan a entender que se está dispuesto a todo. Llegado a un punto es difícil parar. Parece que muchas chicas se han creído aquello de que tienen el control de la situación; o tal vez se sienten obligadas por el ambiente a ser promiscuas antes que mojigatas. En estas circunstancias, resulta absurdo hablar de anticonceptivos, y los embarazos no deseados se multiplican cada día por todo el mundo. Será porque la naturaleza ha hecho que el juego de la cacería sea irresistible; o porque detrás de tanta racionalidad y derechos legales, sigue habiendo un macho persiguiendo a una hembra y una hembra dejándose conquistar, más o menos voluntariamente. Lo demás es querer ponerle puertas al campo, y luego los perjudicados siempre son los más indefensos: los bebés no natos.

Música: Imagination - Just An Illusion

sábado, 15 de agosto de 2009

Ideología de género

Se dice de la labor que realizan algunos grupos intentando minar las bases de la familia, provocando con ello la ruptura de las bases de la sociedad. En las nuevas series juveniles se nota mucho. Especialmente en las relaciones entre hombres y mujeres se llega a dar a entender que ellas son igual de fuertes físicamente. El otro día una chica cogía a dos chicos de su edad por las orejas y los arrastraba, sin que ningunos de ellos hiciera nada por evitarlo. A continuación la protagonista le enseña una cámara de vídeo a un joven, con la cual ha estado grabando lo sucedido entre ellos, y él tampoco hace el menor amago por quitárse de las manos, aunque le comprometa.

Una cosa es que rechacemos la violencia y otra cerrar los ojos a la realidad. De este modo, se da a entender a las niñas que todos los chicos son como serpientes domadas, que se les puede molestar humillar o hasta agredir, porque les han quitado los colmillos. Pero se olvidan de que las boas no necesitan veneno, porque simplemente son más fuertes. Creo que muchos sucesos que hemos oído últimamente se explican por la mentalización inversa de la sociedad. Donde antes el hombre tenía todos los derechos, ha pasado a ser una marioneta con hilos. Naturalmente, hay algunos que no se resignan a ese papel y antes o después acaban saltando.

Yo simplemente les digo a mis hijas las cosas como son: que el respeto tiene que ser mutuo o es falso. Que el hecho de que seamos personas civilizadas no impide que cualquiera pueda perder los papeles en un momento dado. Por tanto, es absurdo querer forzar la igualdad copiando precisamente los aspectos que se critican de las masculinidad: ser dominantes, duras e inflexibles. Ni tampoco colocar a los personajes masculinos de las series como gente débil, voluble o básica. Manipular la realidad a favor o en contra de intereses siempre trae consecuencias graves. Cualquier discriminación es negativa.

jueves, 13 de agosto de 2009

La verdadera historia de España

http://www.youtube.com/watch?v=-Fdnm_D0GiA&feature=PlayList&p=3BA086CE6183A90B&index=7

En este enlace se puede conocer lo que los libros de historia no han contado en detalle, ni ahora ni antes, sobre la persecución de la Iglesia en España durante la Segunda República. "Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla". Winston Churchill

Ésto es la crítica de un libro que habla de la verdadera historia de España para quien quiera conocer una versión más realista y positiva:

"La preocupación por el legado español a Europa y al mundo tiene una larga tradición. Debates no han faltado, desde los que se suscitaron en la segunda mitad del siglo XVIII respecto a la significación cultural de la España del Siglo de Oro (Montesquieu versus Cadalso; Masson versus Forner; Tiraboschi o Bettinelli versus jesuitas expulsos) a la polémica sobre la ciencia española entre Menéndez Pelayo y los representantes de la Institución Libre de la Enseñanza. Dentro de ámbitos culturales específicos, el arabista Juan Vernet escribió un magnífico libro sobre «lo que Europa debe al Islam de España» y el Colegio de Eméritos dedicó varios volúmenes al análisis del legado cultural de España al siglo XXI en diversos escenarios, desde la historiografía a la medicina.

El académico Luis Suárez Fernández, con una inmensa obra a sus espaldas, en la que ha recorrido la Historia de España, desde los Trastamara a Franco, desde los grandes problemas socioeconómicos a los socioculturales (con especial énfasis en el problema judío) viene interesándose desde hace unos años por el asunto de la identidad europea configurada a lo largo de dieciocho siglos y vertebrada en torno a cinco naciones: Inglaterra, Francia, Alemania, España e Italia. A estos problemas les dedicó un magno volumen: La Europa de las cinco naciones (2008). Ahora, en la misma editorial en la que editó este libro, Suárez publica un ensayo en el que analiza el legado de España, ya no sólo a Europa sino al mundo.

Herencia griega. Trasciende, pues, la escala europea en beneficio de la escala universal y, arrancando del tercer Concilio de Toledo (589), llega hasta la última lección española: la de la transición de la dictadura a la democracia como modelo a aplicar en otros países. En el citado Concilio no sólo se hizo valer la opción a favor del catolicismo, abandonado el arrianismo gótico, sino que se aceptó que el derecho romano debía ser la raíz fundamental para el establecimiento de la jurisprudencia. El isidorianismo sería el germen de las escuelas que desembocan en las universidades europeas. Europa le debe a España la Reconquista, que no sólo es una defensa militar, sino que significó la recuperación de la cultura latina. Paralelamente, se rescató la ciencia helenística a través del árabe y con la ayuda de los judíos. Así Europa pudo recobrar a Aristóteles y, a través de él, la vieja herencia griega. España cultiva el vasallaje pero sin incidir en el feudalismo, salvo en las tierras pirenaicas. El vasallaje es un contrato entre hombres libres que se ratifica mediante juramento.

Dará paso a la Monarquía hispánica que, partiendo del primitivo constitucionalismo, arribará a las Cortes diferenciando legitimidad y tiranía. Se definió, asimismo, ya en la época medieval, el concepto de persona humana como sujeto de derechos que, a la postre, vía escuela de Salamanca, se proyectará hacia América como fundamento del régimen colonizador de España. La génesis del humanismo le debe mucho a España, que, a través de Raimundo Lulio, sentaría las bases de lo que sería la futura reforma religiosa española anterior a la de Lutero, con la libertad racional como fundamento. España dará el paso decisivo para la solución del cisma de Occidente y después su aportación será fundamental en la batalla contra el protestantismo, a través del brillo extraordinario de su Siglo de Oro.

Retorno de la monarquía. La derrota, después de 1648, supondrá una pérdida dramática de la capacidad de influir en Europa. Fracasa el intento de fabricación de una Ilustración a la española, en buena parte por la Revolución Francesa. Fue en España donde nació la palabra liberal. La Guerra de la Independencia hundiría a España en un abismo de guerras civiles del que sólo se saldría después de 1898. El papel de España en las dos guerras mundiales fue trascendente. Según Suárez: evitó que ninguno de los totalitarismos llegara a imponerse, facilitó el intercambio de prisioneros entre los beligerantes y devolvió a los judíos una legitimidad que permitió salvar numerosas vidas. Su colaboración con los americanos prestó un importante servicio a Europa. El retorno de la Monarquía y la propia transición son testimonios de que es posible salir de un régimen autoritario sin violencia. Para el autor, el legado principal de España ha sido el del nacionalcatolicismo, hilo conductor, que ha vinculado sus períodos de hegemonía a la coherencia con estos principios y su decadencia a la desvirtuación de los mismos. Un libro que parece situarse entre Menéndez Pelayo y Donoso Cortés.

martes, 11 de agosto de 2009

Alberto Contador

En los últimos años hemos visto surgir grandes deportistas españoles como Nadal o Alonso en deportes donde no solíamos tener representación. También hemos tenido grandes éxitos en futbol y baloncesto, a pesar de no contar con los extranjeros de la plantilla, lo cual demuestra que la prima que cobran algunos internacionales resulta injustificada. Es difícil ser profeta en tu tierra y lo consiguen especialmente aquellas personas que demuestran ser valiosas también a nivel humano. Nadal es un buen ejemplo de ello y también tenemos a Alberto Contador. Gente sencilla, que no se dejan deslumbrar por los focos ni se contagian de la vanidad de la fama. Gente de familia, que conserva sus amigos de siempre y procuran llevarse bien incluso con sus rivales, sin ceder demasiado a las provocaciones.

Éste es el verdadero espíritu del deporte. Lo que se mueve alrededor, con sus fiestas, su ropa de marca y negocios más o menos limpios, desvirtúan lo realmente importante. El deporte debería ser sacrificio y afán de superación personal, como el que ha demostrado Contador en estos años. Mientras, su rival, Amstrong, ha hecho gala de mala educación y juego sucio, criticándole a través de su página web. Al final, ahí es donde se nota la buena cuna de las personas, y no en la cantidad de relojes caros que anuncian. Otra cosa que marca la diferencia es que mantengan un estilo de vida normal y que no caigan en adicciones. Por suerte, de vez en cuando surge alguien que, de verdad, puede ser un ejemplo a seguir por nuestros jóvenes y por todos en general.

domingo, 9 de agosto de 2009

La religión al ghetto

"A Carlos Dívar la prensa de progreso lo tenía entre ceja y ceja desde que fuera nombrado Presidente del Consejo General del Poder Judicial; y como el entrecejo progre necesita de vez en cuando fruncirse, para simular un pensamiento, ha empezado a propalar la especie de que Dívar «apela a sus creencias religiosas para desaprobar la ley del aborto». A nadie se le ocurriría afirmar que tal o cual jurista «apela a su ateísmo para aprobar la ley del aborto»; pero en el Mátrix progre el mero hecho de profesar creencias religiosas se convierte automáticamente en excusa para colgar sambenitos y promover persecuciones. El entrecejo progre olfatea al creyente y de inmediato se frunce, en señal de desaprobación; y ya se sabe que cuando el entrecejo progre se frunce, la maquinaria del descrédito se pone en marcha.
¿Y qué hay detrás del fruncimiento del entrecejo progre? Pues, a falta de pensamiento, hay la consigna de que las creencias religiosas constituyen un prejuicio; que es tanto como confinar las creencias religiosas a un gueto de marginalidad, a expulsarlas de la vida pública. A este fenómeno se referían el filósofo Jürgen Habermas y el entonces cardenal Ratzinger en el célebre debate que mantuvieron, desde posturas antagónicas, en la Academia Católica de Baviera. Ambos llegaban entonces a la conclusión de que los ciudadanos con creencias religiosas no pueden aspirar a imponer los dogmas que profesan al resto de la sociedad, pero sí a ejercer legítimamente su influencia en el espacio público. Como sostenía Habermas en el curso de aquel debate, la supervivencia del Estado depende de una integración de los ciudadanos que «no puede agotarse y no puede reducirse a una adaptación del hecho religioso a las normas impuestas por la sociedad secular, en términos tales que el ethos religioso renuncie a toda clase de pretensión». Por el contrario -continuaba-, el orden jurídico y la moral social han de quedar conectados al ethos religioso, «de suerte que lo primero pueda también seguirse consistentemente de lo segundo». En definitiva, Habermas proponía entender la secularización como un doble proceso que «obliga tanto a las tradiciones de la Ilustración como a las doctrinas religiosas a reflexionar sobre sus propios límites».
Cuando el orden jurídico y la moral social se desconectan del ethos religioso se desencadena lo que Haberlas denominaba una «modernización descarrilada» de la sociedad, en la que sus miembros se convierten en individuos aislados «que actúan interesadamente, que no hacen sino lanzar sus derechos subjetivos como armas los unos contra los otros». En el Mátrix progre, el lanzamiento de derechos subjetivos de los unos contra los otros alcanza grado de zafarrancho; y así, el crimen del aborto pude llegar a lanzarse como sedicente derecho, para satisfacción de intereses feministas. Claro que, para llegar a esta inversión de los términos, se ha de completar primeramente una inversión de la conciencia normativa de la sociedad; y puesto que las creencias religiosas forman parte medular de esa conciencia, es preciso expulsarlas del ámbito público, tachándolas groseramente de «prejuicios». Y, por supuesto, quienes las profesan quedan inmediatamente estigmatizados como peligrosos elementos de desestabilización social.
Inevitablemente, las sociedades amputadas de las fuentes que alimentan su conciencia normativa se tornan mucho más frágiles y manipulables: absolutizan, como el niño caprichoso, sus intereses; y acaban acogiéndose a la «bondad» del poder que les garantiza su satisfacción. Carlos Dívar ya ha sido caracterizado como el ogro que, «apelando a sus creencias religiosas», quiere dejar al niño sin su capricho; la maquinaria del descrédito se ha puesto en marcha".

Juan Manuel de Prada