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viernes, 11 de septiembre de 2009
No se puede ser bueno
Acabo de conseguir esta imagen y no puedo dejar pasar la oportunidad de afirmar que el presidente venezolano no es más que un dictador socialista disfrazado y no podemos volver a caer en esa trampa que ha causado la muerte y la ruina en tantos países.
Hubo un tiempo en que yo sí que era realmente un espíritu puro. Incapaz de mentir o de decir que no. Aprendí por el camino más duro que siempre hay alguien que intenta aprovecharse y encima no te lo agradecen. Hay gente especializada en quedarse con el mérito ajeno. Todo lo que hacen reluce y sus fallos no son visibles. Sin embargo, yo, soy como soy, incapaz de fingir para quedar bien, de inventar historias o echarme flores. Así que siempre me ha tocado hacer el trabajo monótono que nadie aprecia, gastar el dinero que no tengo o pasar el tiempo con gente que no me valora. Me resigné a la idea, ya que no me queda otra. Porque, por más esfuerzos en contra que he hecho en estos años, no puedo evitar seguir siendo en el fondo una buena persona, un alma cándida. Me pierden los sentimientos y no puedo ver sufrir a nadie, aún cuando sepa que a los cinco minutos se estará riendo, de mí.
A veces me gustaría ser diferente. Haber podido, por ejemplo, irme a trabajar, aún sabiendo que me iba a gastar todo el sueldo en guarderías y asistentas. Pero, que me quitaran lo bailao: yo haciendo vida social y otra persona cargando con mi trabajo sucio (nunca mejor dicho). Pero fui incapaz de renunciar a estar con mi marido y mis hijos y ahora tengo que aguantar que algunos piensen que son una persona aburrida y elemental. Llevo veinte años sin disfrutar más de quince días de vacaciones al año, y aún de apartamento, no de hotel; y algunos piensan que lo que pasa es que no sé administrarme o que soy tonta. El caso es que, desde luego, no despierto ninguna admiración entre mis conocidos, sino más bien lástima. Eso es lo que he conseguido siendo buena persona. Al menos yo sé que soy feliz así y seguramente no lo sería de ninguna otra manera.
Música: Laddy Gaga-just dance
Hubo un tiempo en que yo sí que era realmente un espíritu puro. Incapaz de mentir o de decir que no. Aprendí por el camino más duro que siempre hay alguien que intenta aprovecharse y encima no te lo agradecen. Hay gente especializada en quedarse con el mérito ajeno. Todo lo que hacen reluce y sus fallos no son visibles. Sin embargo, yo, soy como soy, incapaz de fingir para quedar bien, de inventar historias o echarme flores. Así que siempre me ha tocado hacer el trabajo monótono que nadie aprecia, gastar el dinero que no tengo o pasar el tiempo con gente que no me valora. Me resigné a la idea, ya que no me queda otra. Porque, por más esfuerzos en contra que he hecho en estos años, no puedo evitar seguir siendo en el fondo una buena persona, un alma cándida. Me pierden los sentimientos y no puedo ver sufrir a nadie, aún cuando sepa que a los cinco minutos se estará riendo, de mí.
A veces me gustaría ser diferente. Haber podido, por ejemplo, irme a trabajar, aún sabiendo que me iba a gastar todo el sueldo en guarderías y asistentas. Pero, que me quitaran lo bailao: yo haciendo vida social y otra persona cargando con mi trabajo sucio (nunca mejor dicho). Pero fui incapaz de renunciar a estar con mi marido y mis hijos y ahora tengo que aguantar que algunos piensen que son una persona aburrida y elemental. Llevo veinte años sin disfrutar más de quince días de vacaciones al año, y aún de apartamento, no de hotel; y algunos piensan que lo que pasa es que no sé administrarme o que soy tonta. El caso es que, desde luego, no despierto ninguna admiración entre mis conocidos, sino más bien lástima. Eso es lo que he conseguido siendo buena persona. Al menos yo sé que soy feliz así y seguramente no lo sería de ninguna otra manera.
Música: Laddy Gaga-just dance
jueves, 21 de mayo de 2009
Falso axioma
Se dice de aquella idea que parece lógica y evidente pero no lo es en absoluto. Esto es parte de un artículo firmado por Edurne Uriarte:
"...Ella defiende la teoría de que hay una diferencia de género en la crisis económica, o sea, que los culpables del desastre son hombres. Y lo piensan otras mujeres relevantes... Todo lo que, de entrada me huele a chorrada monumental, además de a sexismo. Muy parecida a la proferida por el presidente brasileño Lula da Silva cuando culpó de la crisis a "los hombres blancos de ojos azules". Omitiendo el pequeño detalle de que, por la misma regla de tres, habría que contribuir todos los éxitos de las potencias occidentales a los hombres, preferentemente anglosajones, o sea, blancos y de ojos azules. Porque eran ellos los que ocupaban el poder cuando los avances tuvieron lugar".
Creo que los hombres han hecho un gran esfuerzo en general para adaptarse a los nuevos tiempos. Cuando voy al colegio a por las niñas, veo muchos padres ocupándose de sus niños con dedicación y cariño. Sin embargo, hoy en día cualquier hombre es culpable mientras no se demuestre lo contrario, de discriminación laboral, infidelidad, o maltrato; aunque sólo sea por compartir la culpa atribuída a todo su género. Nadie se acuerda ya de las generaciones de hombres que han tenido que trabajar doce horas diarias en lo que fuera para sacar adelante a sus familias, habitualmente numerosas. Especialmente los que se han "deslomado" en el campo de sol a sol. Mientras sus mujeres lavaban pañales a mano. La vida no era fácil para ninguno de los dos. El porcentaje de hombres mujeriegos y bebedores siempre ha sido muy bajo, pero son los únicos de los que se habla ahora.
Como dice el artículo, también fueron obra suya la mayor parte de los adelantos médicos y científicos que ahora disfrutamos, las obras maestras de arte, música o literatura. Muchos murieron defendiendo a sus familias y su país en diversas guerras. Vivían en las mismas condiciones que sus mujeres. Suponer que las cosas hubieran sido mejores de haber gobernado ellas, es pura adivinación. Yo tengo mis dudas por ejemplo de que una tripulación femenina hubiera partido de Palos de Moguer en dirección al océano peligroso y desconocido. Así que, por favor, lo fácil es limitarse a hacer juicios generales, pero no olvidemos que una gran mayoría de los hombres, especialmente en este país, son buenos padres (no colegas), buenos maridos, buenos hijos, y sin descuidar sus obligaciones; así que tienen tanto mérito o culpa como cualquier mujer.
Música: Dire Straits. Money for nothing
"...Ella defiende la teoría de que hay una diferencia de género en la crisis económica, o sea, que los culpables del desastre son hombres. Y lo piensan otras mujeres relevantes... Todo lo que, de entrada me huele a chorrada monumental, además de a sexismo. Muy parecida a la proferida por el presidente brasileño Lula da Silva cuando culpó de la crisis a "los hombres blancos de ojos azules". Omitiendo el pequeño detalle de que, por la misma regla de tres, habría que contribuir todos los éxitos de las potencias occidentales a los hombres, preferentemente anglosajones, o sea, blancos y de ojos azules. Porque eran ellos los que ocupaban el poder cuando los avances tuvieron lugar".
Creo que los hombres han hecho un gran esfuerzo en general para adaptarse a los nuevos tiempos. Cuando voy al colegio a por las niñas, veo muchos padres ocupándose de sus niños con dedicación y cariño. Sin embargo, hoy en día cualquier hombre es culpable mientras no se demuestre lo contrario, de discriminación laboral, infidelidad, o maltrato; aunque sólo sea por compartir la culpa atribuída a todo su género. Nadie se acuerda ya de las generaciones de hombres que han tenido que trabajar doce horas diarias en lo que fuera para sacar adelante a sus familias, habitualmente numerosas. Especialmente los que se han "deslomado" en el campo de sol a sol. Mientras sus mujeres lavaban pañales a mano. La vida no era fácil para ninguno de los dos. El porcentaje de hombres mujeriegos y bebedores siempre ha sido muy bajo, pero son los únicos de los que se habla ahora.
Como dice el artículo, también fueron obra suya la mayor parte de los adelantos médicos y científicos que ahora disfrutamos, las obras maestras de arte, música o literatura. Muchos murieron defendiendo a sus familias y su país en diversas guerras. Vivían en las mismas condiciones que sus mujeres. Suponer que las cosas hubieran sido mejores de haber gobernado ellas, es pura adivinación. Yo tengo mis dudas por ejemplo de que una tripulación femenina hubiera partido de Palos de Moguer en dirección al océano peligroso y desconocido. Así que, por favor, lo fácil es limitarse a hacer juicios generales, pero no olvidemos que una gran mayoría de los hombres, especialmente en este país, son buenos padres (no colegas), buenos maridos, buenos hijos, y sin descuidar sus obligaciones; así que tienen tanto mérito o culpa como cualquier mujer.
Música: Dire Straits. Money for nothing
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