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miércoles, 2 de septiembre de 2009
La fuerza de la vida
Pasear por un pueblo costero en verano es cruzarse con multitud de familias con niños pequeños (aunque menos que hace unos años, la verdad). Basta mirar a los ojos de cada padre o madre para ver lo felices que les hace su situación. A pesar del cansancio, de la preocupación que supone cuidar de un niño pequeño, las satisfacciones que se reciben compensan con creces. Ver crecer a un bebé, asistir a su descubrimiento de la vida, desde los insectos a cada piedra que consigue coger; ver el mundo de nuevo desde la mirada de un niño; es algo que no tiene precio. Esos padres con su bebé en brazos, en el cochecito o ya de la mano, son un auténtico canto a la vida. No hay mejor propaganda contra el aborto. Nadie que haya probado la experiencia de traer un hijo al mundo sería capaz de cambiarlo por nada.
Se dice que los hijos son un obstáculo en la realización personal. Yo creo que son más bien un aliciente para esforzarte más y hacer las cosas mejor. Se dice que impiden el éxito personal. Yo digo que son el mayor éxito que puedas conseguir en la única carrera que importa: la de la vida. El primer año de vida de un bebé, especialmente, te enseña todo lo que necesitas saber sobre esfuerzo, tesón, ternura, sacrificio, agradecimiento, imaginación y alegría. Esas son las cosas que realmente te hacen feliz. Tener un hijo y dejarlo en manos de otros todo el día y no disfrutarlo, es el peor desperdicio que se puede hacer. Los niños crecen muy rápido y cada etapa que pasan es única e insustituíble en cada uno de ellos; porque no hay dos hijos iguales, como no hay dos granos idénticos en toda la arena de la playa.
Se dice que los hijos son un obstáculo en la realización personal. Yo creo que son más bien un aliciente para esforzarte más y hacer las cosas mejor. Se dice que impiden el éxito personal. Yo digo que son el mayor éxito que puedas conseguir en la única carrera que importa: la de la vida. El primer año de vida de un bebé, especialmente, te enseña todo lo que necesitas saber sobre esfuerzo, tesón, ternura, sacrificio, agradecimiento, imaginación y alegría. Esas son las cosas que realmente te hacen feliz. Tener un hijo y dejarlo en manos de otros todo el día y no disfrutarlo, es el peor desperdicio que se puede hacer. Los niños crecen muy rápido y cada etapa que pasan es única e insustituíble en cada uno de ellos; porque no hay dos hijos iguales, como no hay dos granos idénticos en toda la arena de la playa.
domingo, 16 de agosto de 2009
Las cosas como son
El otro día estaba mirando como un palomo perseguía a una paloma por un árbol de rama en rama, hasta agotarla y así poder copular con ella. Mi hija pequeña estaba conmigo y pensaba que se estaban peleando. Yo le dije que no, que en la naturaleza las cosas suelen funcionar así. Una vez hablaba de que el sexo es como una cacería, más inofensiva, desde luego, ya que la víctima en este caso incluso disfruta. Pero, en muchos lugares de la Tierra, por desgracia, siguen sin pedirle su opinión a las mujeres o su autorización para ello. En África, hay cientos de violaciones al día, porque las niñas van solas a buscar agua recorriendo varios kms. durante horas. Supongo que algunos les darían preservativos gratis a los violadores... En nuestro país probablemente se producen muchas más que las que se denuncian. Muchas prefieren olvidarlo porque no se sepa, o porque temen que se considere que estaban de acuerdo.
La ropa que muestra más de lo que oculta, los tangas asomando junto a la raja, las minis que ya no son faldas... La actitud general de desenfreno, especialmente cuando hay alcohol por medio o drogas, bailes eróticos..., dan a entender que se está dispuesto a todo. Llegado a un punto es difícil parar. Parece que muchas chicas se han creído aquello de que tienen el control de la situación; o tal vez se sienten obligadas por el ambiente a ser promiscuas antes que mojigatas. En estas circunstancias, resulta absurdo hablar de anticonceptivos, y los embarazos no deseados se multiplican cada día por todo el mundo. Será porque la naturaleza ha hecho que el juego de la cacería sea irresistible; o porque detrás de tanta racionalidad y derechos legales, sigue habiendo un macho persiguiendo a una hembra y una hembra dejándose conquistar, más o menos voluntariamente. Lo demás es querer ponerle puertas al campo, y luego los perjudicados siempre son los más indefensos: los bebés no natos.
Música: Imagination - Just An Illusion
La ropa que muestra más de lo que oculta, los tangas asomando junto a la raja, las minis que ya no son faldas... La actitud general de desenfreno, especialmente cuando hay alcohol por medio o drogas, bailes eróticos..., dan a entender que se está dispuesto a todo. Llegado a un punto es difícil parar. Parece que muchas chicas se han creído aquello de que tienen el control de la situación; o tal vez se sienten obligadas por el ambiente a ser promiscuas antes que mojigatas. En estas circunstancias, resulta absurdo hablar de anticonceptivos, y los embarazos no deseados se multiplican cada día por todo el mundo. Será porque la naturaleza ha hecho que el juego de la cacería sea irresistible; o porque detrás de tanta racionalidad y derechos legales, sigue habiendo un macho persiguiendo a una hembra y una hembra dejándose conquistar, más o menos voluntariamente. Lo demás es querer ponerle puertas al campo, y luego los perjudicados siempre son los más indefensos: los bebés no natos.
Música: Imagination - Just An Illusion
Etiquetas:
anticonceptivos,
bebés,
cacería,
naturaleza,
violaciones
miércoles, 13 de mayo de 2009
Píldora postcoital
¿Quién es más valioso?, ¿un niño o un adulto de veinte años?, ¿un anciano de setenta o un hombre de mediana edad?, ¿una mujer en edad fértil o una niña?, ¿un bebé o un feto?...
Si el mundo se acabara y sólo pudieran librarse unos cuantos, ¿a quién salvaríais?
1. A las mujeres y niños como marca la tradición, porque son la garantía de nueva vida.
2. A los hombres fuertes porque tienen más posibilidades de sobrevivir.
3. A los de mediana edad porque cuentan con el valor de la experiencia.
Lo ideal sería salvarlos a todos, naturalmente, pero si el futuro de la humanidad dependiera de ello, el instinto de supervivencia marca que deben permanecer aquellos capaces de engendrar una nueva generación, y sus madres porque las necesitan para desarrollar sus capacidades. Aunque ahora nos creamos, casi siempre, a salvo de toda desgracia apocalíptica, eso no significa que no tenga que seguir primando el sentido común sobre la conveniencia.
La píldora abortiva impide que el óvulo fecundado pueda anidar en el útero. Si me preguntan si es mejor que el aborto normal, supongo que sí, es menos traumático. Pero no deja de ser un aborto porque, desde el momento en que el espermatozoide se fusiona con el óvulo, ya existe un nuevo ser humano. Da igual que tenga un día de vida, un mes, o cinco años. Aunque algunos sigan empeñados en que el planeta está superpoblado, el reemplazo generacional es imprescindible en cada país y en cada región del mundo. Supongo que no piensan repoblar España con chinos.
Esos niños que dejan de nacer, sean deseados o no por sus padres, siguen siendo necesarios para nuestro equilibrio poblacional. Cada vez nacen menos niños voluntariamente y los hijos de los inmigrantes pueden volver a su país cuando lo deseen. Hay que pensar a largo plazo. Luego está el tema de los efectos secundarios de la medicina, que no es precisamente inocua. Su uso continuado podría producir esterilidad en toda una generación y además favorece el embarazo extrauterino, que es muy peligroso.
Pero ante todo está el tema moral. El aborto no es un método anticonceptivo. Hoy en día contamos con múltiples sistemas para evitar los embarazos no deseados. Si estos fallan, hay otras opciones, especialmente la adopción, que hay miles de parejas en lista de espera. Por otra parte, a lo largo de la historia millones de mujeres se han hecho cargo de hijos inesperados y los han sacado adelante con o sin ayuda y han sido felices. ¿Es que ahora somos más débiles e inútiles que antes? Yo misma soy una hija no esperada y siempre me he sentido muy querida.
He pensado que voy a seguir comentando. No puedo depender de las reacciones de cada cual.
Música: The look of love. Abc.
Si el mundo se acabara y sólo pudieran librarse unos cuantos, ¿a quién salvaríais?
1. A las mujeres y niños como marca la tradición, porque son la garantía de nueva vida.
2. A los hombres fuertes porque tienen más posibilidades de sobrevivir.
3. A los de mediana edad porque cuentan con el valor de la experiencia.
Lo ideal sería salvarlos a todos, naturalmente, pero si el futuro de la humanidad dependiera de ello, el instinto de supervivencia marca que deben permanecer aquellos capaces de engendrar una nueva generación, y sus madres porque las necesitan para desarrollar sus capacidades. Aunque ahora nos creamos, casi siempre, a salvo de toda desgracia apocalíptica, eso no significa que no tenga que seguir primando el sentido común sobre la conveniencia.
La píldora abortiva impide que el óvulo fecundado pueda anidar en el útero. Si me preguntan si es mejor que el aborto normal, supongo que sí, es menos traumático. Pero no deja de ser un aborto porque, desde el momento en que el espermatozoide se fusiona con el óvulo, ya existe un nuevo ser humano. Da igual que tenga un día de vida, un mes, o cinco años. Aunque algunos sigan empeñados en que el planeta está superpoblado, el reemplazo generacional es imprescindible en cada país y en cada región del mundo. Supongo que no piensan repoblar España con chinos.
Esos niños que dejan de nacer, sean deseados o no por sus padres, siguen siendo necesarios para nuestro equilibrio poblacional. Cada vez nacen menos niños voluntariamente y los hijos de los inmigrantes pueden volver a su país cuando lo deseen. Hay que pensar a largo plazo. Luego está el tema de los efectos secundarios de la medicina, que no es precisamente inocua. Su uso continuado podría producir esterilidad en toda una generación y además favorece el embarazo extrauterino, que es muy peligroso.
Pero ante todo está el tema moral. El aborto no es un método anticonceptivo. Hoy en día contamos con múltiples sistemas para evitar los embarazos no deseados. Si estos fallan, hay otras opciones, especialmente la adopción, que hay miles de parejas en lista de espera. Por otra parte, a lo largo de la historia millones de mujeres se han hecho cargo de hijos inesperados y los han sacado adelante con o sin ayuda y han sido felices. ¿Es que ahora somos más débiles e inútiles que antes? Yo misma soy una hija no esperada y siempre me he sentido muy querida.
He pensado que voy a seguir comentando. No puedo depender de las reacciones de cada cual.
Música: The look of love. Abc.
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