martes, 17 de noviembre de 2009
La gripe más mortífera
"Vivo entre los pobres de los pobres, los últimos de la cadena, los que viven con menos de medio euro al día y tienen una esperanza de vida al nacer de 40 años. Son pobres de la selva africana, pobres felices o, al menos, pobres que saben sacar el jugo a su corta vida y la viven con intensidad. He estado hace poco en España y he oído dos palabras que os están poniendo contra las cuerdas: crisis y gripe A (H1N1). No puedo evitar el pensar en ciertas comparaciones entre el mundo rico, angustiado por una crisis temporal que disminuye su renta per cápita y alarmado por la gripe A, y la vida de la gente con la que vivo mi día a día, envuelto por millones de metros cúbicos de verde selva. He ido por las calles de Córdoba con un grupo de Cáritas repartiendo bolsas de comida en hogares con el agua al cuello por la crisis, pero nunca se puede comparar con la vida del que tiene una sola camisa para todo el año y la lleva puesta cuando su hijo se muere de diarrea y él no puede hacer nada porque no tiene medicinas, ni dinero para comprarlas, ni hay una zona de urgencias a donde ir.
Un solo fallecido por la gripe A conlleva una carga de sufrimiento para él, para su familia, para sus amigos. Ochocientos fallecidos son muchos y el volumen de sufrimiento mayor. Por los casi 40.000 niños que mueren de hambre en el mundo o a consecuencia de enfermedades agudizadas por el hambre y el debilitamiento de su persona, el sufrimiento su multiplica por mil. Yo los veo morir cada día. Es la gripe del hambre. De la gripe A no he visto morir a nadie, sólo he leído en los periódicos que hay más de 800 muertos en todo el mundo, España incluida. De la gripe del hambre, o la de la malaria, o del sida o de la lepra, se apagan vidas por centenares sin hacer ruido. Basta con abrir el libro de las lágrimas de mi pueblo para darse cuenta de dónde está la peor gripe aunque no se hable de ella en los periódicos. Cantidades ingentes de dinero están siendo destinadas a acumular antivirales para luchar contra la gripe A el próximo invierno. Contra las gripes de mi pueblo, muchos han tirado la toalla.
He leído una publicidad que decía: “¿Te imaginas 400 años de crisis?” Hay países en el mundo que no necesitan echarle tanta imaginación. Uno de ellos es Centroáfrica. Mi pueblo sigue llorando porque aquí la vida está muy barata y se muere por muy poco. Sólo en el proyecto huérfanos en la ciudad de Bangassou (de 25.000 habitantes) tenemos 1.800 niños. Hemos escolarizado a más de 5.000 alumnos para que aprendan a luchar por sobrevivir. Sus lágrimas no aparecen en los periódicos. Ya dice el proverbio que cuando el pez llora en el agua nadie se da cuenta de su sufrimiento. Encontré un ecologista en Madrid que dedicaba mucho de su tiempo a luchar, gritar y escribir por salvaguardar los nidos de las cigüeñas de Castilla. Trabajo loable, sobre todo para un ecologista. Luego, cuando me explicó que él era favorable al aborto y que estaba de acuerdo con una ministra que opina que hasta las 12 semanas el feto no es una vida humana sino un ser vivo, me dejó chafado. Salvar nidos merece la pena. Vidas humanas, no merece su esfuerzo. ¡Menudo ecologista! En mi selva africana estos pensamientos sonarían huecos.
Centroáfrica es un canto a la vida, sobretodo humana, aunque dure sólo hasta los 39 años, y el amor al hombre conlleva también un respeto por la naturaleza en donde el hombre vive y encuentra su entorno. Manos Unidas no se deja engañar y sabe dónde dirigir la flecha y dónde está la diana. Las comparaciones son odiosas pero pueden iluminar comportamientos".
Juan José Aguirre
Misionero español que trabaja
desde hace tres décadas en la República Centroafricana
Basta con abrir el libro de las lágrimas
de mi pueblo para darse cuenta
de dónde está la peor gripe aunque
no se hable de ella en los periódicos.
Un solo fallecido por la gripe A conlleva una carga de sufrimiento para él, para su familia, para sus amigos. Ochocientos fallecidos son muchos y el volumen de sufrimiento mayor. Por los casi 40.000 niños que mueren de hambre en el mundo o a consecuencia de enfermedades agudizadas por el hambre y el debilitamiento de su persona, el sufrimiento su multiplica por mil. Yo los veo morir cada día. Es la gripe del hambre. De la gripe A no he visto morir a nadie, sólo he leído en los periódicos que hay más de 800 muertos en todo el mundo, España incluida. De la gripe del hambre, o la de la malaria, o del sida o de la lepra, se apagan vidas por centenares sin hacer ruido. Basta con abrir el libro de las lágrimas de mi pueblo para darse cuenta de dónde está la peor gripe aunque no se hable de ella en los periódicos. Cantidades ingentes de dinero están siendo destinadas a acumular antivirales para luchar contra la gripe A el próximo invierno. Contra las gripes de mi pueblo, muchos han tirado la toalla.
He leído una publicidad que decía: “¿Te imaginas 400 años de crisis?” Hay países en el mundo que no necesitan echarle tanta imaginación. Uno de ellos es Centroáfrica. Mi pueblo sigue llorando porque aquí la vida está muy barata y se muere por muy poco. Sólo en el proyecto huérfanos en la ciudad de Bangassou (de 25.000 habitantes) tenemos 1.800 niños. Hemos escolarizado a más de 5.000 alumnos para que aprendan a luchar por sobrevivir. Sus lágrimas no aparecen en los periódicos. Ya dice el proverbio que cuando el pez llora en el agua nadie se da cuenta de su sufrimiento. Encontré un ecologista en Madrid que dedicaba mucho de su tiempo a luchar, gritar y escribir por salvaguardar los nidos de las cigüeñas de Castilla. Trabajo loable, sobre todo para un ecologista. Luego, cuando me explicó que él era favorable al aborto y que estaba de acuerdo con una ministra que opina que hasta las 12 semanas el feto no es una vida humana sino un ser vivo, me dejó chafado. Salvar nidos merece la pena. Vidas humanas, no merece su esfuerzo. ¡Menudo ecologista! En mi selva africana estos pensamientos sonarían huecos.
Centroáfrica es un canto a la vida, sobretodo humana, aunque dure sólo hasta los 39 años, y el amor al hombre conlleva también un respeto por la naturaleza en donde el hombre vive y encuentra su entorno. Manos Unidas no se deja engañar y sabe dónde dirigir la flecha y dónde está la diana. Las comparaciones son odiosas pero pueden iluminar comportamientos".
Juan José Aguirre
Misionero español que trabaja
desde hace tres décadas en la República Centroafricana
Basta con abrir el libro de las lágrimas
de mi pueblo para darse cuenta
de dónde está la peor gripe aunque
no se hable de ella en los periódicos.
lunes, 16 de noviembre de 2009
La vacuna de la gripe A
He estado viendo unos videos de una doctora en medicina catalana que ahora es monja. Están en unas páginas llamadas "campanas por la gripe" en youtube. La verdad es que en principio pensé no escribir sobre ello porque las conclusiones que saca en el último momento me parecen disparatadas. Me refiero a comparar este tema con la campaña de insultos contra Aznar que siguió al 11m y ponerlo de ejemplo de movilización ciudadana. Alguien que aprueba algo así, no me parece muy de fiar.
Sin embargo, no puedo ignorar que el tema de la gripe A es muy preocupante. No tanto por la gravedad de la enfermedad que ya se ha comprobado que es menor a la de la gripe común, sino por las connotaciones políticas. El hecho de la que la Oms declarara un estado de pandemia nivel seis cuando los hechos no justificaban tal cosa, ya da mucho para pensar. Pero parece ser que poco antes de aquello se descubrió por casualidad una inmensa partida de vacunas contaminadas que sí que hubieran provocado una gran mortalidad si hubieran llegado al mercado.
Todo ello lleva a pensar que realmente existía la intención de provocar una enfermedad que hubiera causado millones de muertos. No es la primera vez que alguna secta o grupo ecologísta radical afirma que el mayor enemigo del planeta Tierra es el propio hombre y que deberíamos disminuir la población humana para proteger el medio ambiente, parar el cambio climático y toda esa clase de historias. Detrás de esas bonitas palabras se oculta el delito de genocidio, igual que ha sucedido antes con ideologías como el nazismo o el marxismo.
Ahora que empieza la vacunación voluntaria para la gripe A, no me quedo tranquila sin recomendaros que no os pongáis la vacuna a ser posible. Parece ser que en esta ocasión los efectos secundarios pueden ser realmente graves porque se ha aumentado de forma artificial la reacción inmunológica a los virus, todo ello suponiendo que realmente se trata de gérmenes debilitados y no pueda haber otra vez una partida de vacuna manipulada. De ser así, sólamente nos enteraríamos a posteriori cuando ya la Oms tuviera la excusa necesaria para declarar una vacunación obligatoria universal.
Aunque parezca algo de pesadilla o de película de ciencia ficción, no está de más estar advertido. Yo desde luego no pienso probar esa vacuna, ni mucho menos en dos dosis, ni ponersela a mis hijos. Mis padres se la quieren poner, cuando en teoría están ya inmunizados por ser mayores de sesenta años. Hay muchos puntos oscuros en este tema, demasiados para que sea pura casualidad. Mientras tanto en el resto del mundo millones de personas siguen muriendo de enfermedades reales mientras no se dedica ningún tiempo ni dinero a ayudarles, tal vez porque pobres hay muchos y sobran.
Sin embargo, no puedo ignorar que el tema de la gripe A es muy preocupante. No tanto por la gravedad de la enfermedad que ya se ha comprobado que es menor a la de la gripe común, sino por las connotaciones políticas. El hecho de la que la Oms declarara un estado de pandemia nivel seis cuando los hechos no justificaban tal cosa, ya da mucho para pensar. Pero parece ser que poco antes de aquello se descubrió por casualidad una inmensa partida de vacunas contaminadas que sí que hubieran provocado una gran mortalidad si hubieran llegado al mercado.
Todo ello lleva a pensar que realmente existía la intención de provocar una enfermedad que hubiera causado millones de muertos. No es la primera vez que alguna secta o grupo ecologísta radical afirma que el mayor enemigo del planeta Tierra es el propio hombre y que deberíamos disminuir la población humana para proteger el medio ambiente, parar el cambio climático y toda esa clase de historias. Detrás de esas bonitas palabras se oculta el delito de genocidio, igual que ha sucedido antes con ideologías como el nazismo o el marxismo.
Ahora que empieza la vacunación voluntaria para la gripe A, no me quedo tranquila sin recomendaros que no os pongáis la vacuna a ser posible. Parece ser que en esta ocasión los efectos secundarios pueden ser realmente graves porque se ha aumentado de forma artificial la reacción inmunológica a los virus, todo ello suponiendo que realmente se trata de gérmenes debilitados y no pueda haber otra vez una partida de vacuna manipulada. De ser así, sólamente nos enteraríamos a posteriori cuando ya la Oms tuviera la excusa necesaria para declarar una vacunación obligatoria universal.
Aunque parezca algo de pesadilla o de película de ciencia ficción, no está de más estar advertido. Yo desde luego no pienso probar esa vacuna, ni mucho menos en dos dosis, ni ponersela a mis hijos. Mis padres se la quieren poner, cuando en teoría están ya inmunizados por ser mayores de sesenta años. Hay muchos puntos oscuros en este tema, demasiados para que sea pura casualidad. Mientras tanto en el resto del mundo millones de personas siguen muriendo de enfermedades reales mientras no se dedica ningún tiempo ni dinero a ayudarles, tal vez porque pobres hay muchos y sobran.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Muy importante
“Movilízate por la selva” es una campaña de reciclaje de móviles lanzada por el Instituto Jane Goodall España, con el apoyo de la primatóloga y conservacionista Jane Goodall, embajadora del Año del Gorila 2009, Premio Príncipe de Asturias 2003 y Mensajera de la Paz por Naciones Unidas.
La campaña ofrece a l@s ciudadan@s una forma sencilla y gratuita de aportar móviles en desuso (en funcionamiento o no), lo cual permitirá:
-reutilizar terminales y reducir la insostenible demanda de sus componentes.
-reciclar elementos útiles y disponer adecuadamente de materiales tóxicos, evitando la contaminación del medio.
-recaudar fondos para proyectos de apoyo al desarrollo de ciudadanos congoleños, y a los programas de educación y conservación en R. del Congo, como el del Centro de Recuperación de Chimpancés de Tchimpounga. Allí, el Instituto Jane Goodall cuida de más de 140 chimpancés rescatados, la gran mayoría llegados en pésimas condiciones tras ser decomisados a cazadores, traficantes o particulares.
Extracción de coltán: Gran parte de las reservas mundiales de coltán utilizado en nuestra tecnología cotidiana, así como en la industria armamentística, se encuentran en el este de República Democrática del Congo, una zona de permanente conflicto donde se han producido millones de muertos y desplazados. La extracción de coltán emplea mano de obra semiesclavizada, y en la zona del célebre Parque Nacional Kahuzi-Biega afecta también a las ya amenazadas poblaciones de gorilas y chimpancés.
Fabricación de móviles: Nuestra gran demanda de coltán -ocasionada por la adquisición y renovación permanente de móviles, consolas y ordenadores-, dispara el precio de este mineral escaso (se llega a pagar 400 $/kilo) y lleva a conflictos bélicos, al empleo de mano de obra semiesclavizada , a la matanza de gorilas, chimpancés y muchos otras especies, y la degradación de su medio. Al mismo tiempo, nuestros crecientes desechos tecnológicos contaminan nuestro medioambiente. Un buen primer paso es disminuir nuestro consumo y aprender a reciclar.
Recicla tu móvil: Puedes reciclar gratuitamente tu/s móvil/es descargando la etiqueta pre-franqueada, pegándola en tu sobre y mandándolo por correo sin costo. También puedes dejarlo en un punto de recogida o solicitar recogida a domicilio. Descubre cómo hacerlo aquí. Podrás ganar apadrinamientos Chimpamig@s por un año. También puedes hacerte Agente Movilizador y ayudarnos a impulsar la campaña, para que entre todos logremos un impacto mucho mayor. Te necesitamos…
Educación, desarrollo y conservación: Donando tus móviles (funcionen o no) colaboras con los programas de conservación llevados a cabo en Congo por el IJG: campañas de educación, plantaciones, proyectos de desarrollo sostenible y el mantenimiento del Centro de rescate de chimpancés de Tchimpounga, perteneciente al Instituto Jane Goodall. Allí los chimpancés rescatados son atendidos por experimentados cuidadores, dirigidos por la veterinaria española Rebeca Atencia, y viven en grupos en un entorno natural, con salidas diarias al bosque, planeándose su futura reintroducción en la selva. Parte de su manutención se obtiene a través del programa de apadrinamiento Chimpamig@s
www.movilizateporlaselva.org
La campaña ofrece a l@s ciudadan@s una forma sencilla y gratuita de aportar móviles en desuso (en funcionamiento o no), lo cual permitirá:
-reutilizar terminales y reducir la insostenible demanda de sus componentes.
-reciclar elementos útiles y disponer adecuadamente de materiales tóxicos, evitando la contaminación del medio.
-recaudar fondos para proyectos de apoyo al desarrollo de ciudadanos congoleños, y a los programas de educación y conservación en R. del Congo, como el del Centro de Recuperación de Chimpancés de Tchimpounga. Allí, el Instituto Jane Goodall cuida de más de 140 chimpancés rescatados, la gran mayoría llegados en pésimas condiciones tras ser decomisados a cazadores, traficantes o particulares.
Extracción de coltán: Gran parte de las reservas mundiales de coltán utilizado en nuestra tecnología cotidiana, así como en la industria armamentística, se encuentran en el este de República Democrática del Congo, una zona de permanente conflicto donde se han producido millones de muertos y desplazados. La extracción de coltán emplea mano de obra semiesclavizada, y en la zona del célebre Parque Nacional Kahuzi-Biega afecta también a las ya amenazadas poblaciones de gorilas y chimpancés.
Fabricación de móviles: Nuestra gran demanda de coltán -ocasionada por la adquisición y renovación permanente de móviles, consolas y ordenadores-, dispara el precio de este mineral escaso (se llega a pagar 400 $/kilo) y lleva a conflictos bélicos, al empleo de mano de obra semiesclavizada , a la matanza de gorilas, chimpancés y muchos otras especies, y la degradación de su medio. Al mismo tiempo, nuestros crecientes desechos tecnológicos contaminan nuestro medioambiente. Un buen primer paso es disminuir nuestro consumo y aprender a reciclar.
Recicla tu móvil: Puedes reciclar gratuitamente tu/s móvil/es descargando la etiqueta pre-franqueada, pegándola en tu sobre y mandándolo por correo sin costo. También puedes dejarlo en un punto de recogida o solicitar recogida a domicilio. Descubre cómo hacerlo aquí. Podrás ganar apadrinamientos Chimpamig@s por un año. También puedes hacerte Agente Movilizador y ayudarnos a impulsar la campaña, para que entre todos logremos un impacto mucho mayor. Te necesitamos…
Educación, desarrollo y conservación: Donando tus móviles (funcionen o no) colaboras con los programas de conservación llevados a cabo en Congo por el IJG: campañas de educación, plantaciones, proyectos de desarrollo sostenible y el mantenimiento del Centro de rescate de chimpancés de Tchimpounga, perteneciente al Instituto Jane Goodall. Allí los chimpancés rescatados son atendidos por experimentados cuidadores, dirigidos por la veterinaria española Rebeca Atencia, y viven en grupos en un entorno natural, con salidas diarias al bosque, planeándose su futura reintroducción en la selva. Parte de su manutención se obtiene a través del programa de apadrinamiento Chimpamig@s
www.movilizateporlaselva.org
viernes, 13 de noviembre de 2009
Voices
En la Dos de televisión española suelen poner películas por la noche que no son comerciales, pero te hacen pensar. El otro día vi una llamada Voices, que trataba sobre la vida de un chico con esquizofenia. Sin embargo, no era un dramón, sino que resultaba muy natural. Esta enfermedad es una de las que más temo porque ha habido un caso en mi familia. Es la cruz de los superdotados. Aquí es donde recibiría algún comentario que, afortunadamente, me voy a ahorrar. Pero, se trata sobretodo de una gran historia de amor y sacrificio al máximo. Este chico tiene un hermano y los dos se quieren muchísimo, hasta el punto de que aquel deja a su novia por el esquizofrénico y, en un momento dado de la película le dice: "Me pasado media vida cuidando de nuestro padre alcohólico y ahora me voy a pasar la otra media cuidando de tí. Y sin embargo, ellos consiguen ser felices a su manera.
La protagonista de la película es una chica que se enamora del hermano enfermo. Es muy joven y está embarazada de su novio, pero se ha venido sola a Londres, dejando al novio en Glasgow, porque dan a entender que él quería que ella abortara. Sin embargo, a pesar de que se siente perdida y no sabe qué hacer, ella no piensa en ningún momento en abortar. Lo único que tiene claro en su vida es que quiere a su bebé. También quiere a ese chico extraño pero, cuando él deja la medicación y empeora su estado, decide hacer lo mejor para el niño y se vuelve a casa de sus padres. Una frase suya que me gustó fue: "Ya no pienso que acostarme con un chico sea la solución para los problemas". Su embarazo la ha hecho madurar y realmente ha sido algo positivo para su vida. Una bonita película y muy real.
La protagonista de la película es una chica que se enamora del hermano enfermo. Es muy joven y está embarazada de su novio, pero se ha venido sola a Londres, dejando al novio en Glasgow, porque dan a entender que él quería que ella abortara. Sin embargo, a pesar de que se siente perdida y no sabe qué hacer, ella no piensa en ningún momento en abortar. Lo único que tiene claro en su vida es que quiere a su bebé. También quiere a ese chico extraño pero, cuando él deja la medicación y empeora su estado, decide hacer lo mejor para el niño y se vuelve a casa de sus padres. Una frase suya que me gustó fue: "Ya no pienso que acostarme con un chico sea la solución para los problemas". Su embarazo la ha hecho madurar y realmente ha sido algo positivo para su vida. Una bonita película y muy real.
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jueves, 12 de noviembre de 2009
El muro de Berlín y el capitalismo
"Decir que todas las ideas son responsables es una barbaridad. No es responsable el racismo, el fascismo, el antisemitismo, el capitalismo... La banca, la ideología bancaria es la menos respetable". Guillermo Toledo. (Supongo que guarda su dinero debajo del colchón...)
Algunos han empezado a decir que el capitalismo no funciona, cuando lo cierto es que es el sistema natural que regula las sociedades humanas desde hace miles de años. En el momento en que alguien fabrica algo y otro es cazador, por ejemplo, e intercambian sus productos, ahí tenemos la base del sistema de libre mercado capitalista. Lo que ha ocurrido ahora no es culpa de Bush o de Aznar o de los ricos, como quieren hacernos creer. Es culpa de todos aquellos que cayeron en el consumismo en los tiempos de las vacas gordas. También es culpa de las medidas internacionales que bajaron el precio del dinero, haciendo posibles las llamadas "hipotecas basura".
Hace veinte años, los intereses bancarios estaban en el 16% y aún así te pedían avales para conceder un crédito. La decisión de los bancos de conceder hipotecas y créditos personales a gente que no podía pagarlas produjo un agujero financiero que está en la base de la crisis que sufrimos. En cierto modo, se puede decir que es culpa de los bancos, sí, pero de su exceso de buena voluntad.
Querer extrapolar de eso que el sistema capitalista ha fracasado es una aberración. Cuando existe libertad es lógico que las personas se equivoquen y que a algunos les vaya mejor que a otros. Un mercado que se autoregula tiene periodos de ganancias y de pérdidas, pero lo normal es que se recupere pronto. Sin embargo, cuando los gobiernos intentan intervenir y organizar las cosas a su manera lo normal es que todo el sistema se colapse, tal como pudo comprobarse en los países socialistas.
La caída del muro de Berlín y todo el telón de acero sacó a la luz la realidad de un sistema político y económico que, no sólo causaba la pobreza de la mayoría de la población, sino que además atentaba contra los derechos humanos más básicos. No podemos olvidar la lección de la historia, que demuestra que la ideología no debería nunca imponerse al sentido común y la voz de la experiencia.
Algunos han empezado a decir que el capitalismo no funciona, cuando lo cierto es que es el sistema natural que regula las sociedades humanas desde hace miles de años. En el momento en que alguien fabrica algo y otro es cazador, por ejemplo, e intercambian sus productos, ahí tenemos la base del sistema de libre mercado capitalista. Lo que ha ocurrido ahora no es culpa de Bush o de Aznar o de los ricos, como quieren hacernos creer. Es culpa de todos aquellos que cayeron en el consumismo en los tiempos de las vacas gordas. También es culpa de las medidas internacionales que bajaron el precio del dinero, haciendo posibles las llamadas "hipotecas basura".
Hace veinte años, los intereses bancarios estaban en el 16% y aún así te pedían avales para conceder un crédito. La decisión de los bancos de conceder hipotecas y créditos personales a gente que no podía pagarlas produjo un agujero financiero que está en la base de la crisis que sufrimos. En cierto modo, se puede decir que es culpa de los bancos, sí, pero de su exceso de buena voluntad.
Querer extrapolar de eso que el sistema capitalista ha fracasado es una aberración. Cuando existe libertad es lógico que las personas se equivoquen y que a algunos les vaya mejor que a otros. Un mercado que se autoregula tiene periodos de ganancias y de pérdidas, pero lo normal es que se recupere pronto. Sin embargo, cuando los gobiernos intentan intervenir y organizar las cosas a su manera lo normal es que todo el sistema se colapse, tal como pudo comprobarse en los países socialistas.
La caída del muro de Berlín y todo el telón de acero sacó a la luz la realidad de un sistema político y económico que, no sólo causaba la pobreza de la mayoría de la población, sino que además atentaba contra los derechos humanos más básicos. No podemos olvidar la lección de la historia, que demuestra que la ideología no debería nunca imponerse al sentido común y la voz de la experiencia.
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miércoles, 11 de noviembre de 2009
Granjero busca plan
Por no decir algo más fuerte... Me preocupa mucho que esta clase de programas no sólo no esté desapareciendo en España sino que viva un auge que creo que tiene mucho que ver con el estado de la moral en nuestra sociedad. La primera edición de este reality parecía que sí tenía algo que ver con la función de buscar una esposa para un campesino solitario. Pero la segunda edición ya ha dejado muy claro desde el principio que no es precisamente el afán por formar una familia lo que les inspira.
Lo que realmente buscan estos personajes, aparte de fama y notoriedad es una relación sexual gratis, para variar, ya que parecen muy habituados a pagar por ellas. En cuanto a las candidatas está muy claro también que no echan de menos la vida sosegada del campo, el trabajo duro o el amor para siempre. No hay más que verlas para darse cuenta de que servirían igual para concursar en Gran Hermano o en cualquier programa de los que se dedican a buscar pareja como quien va al supermercado.
Se trata de juntar gente joven en buena forma y pletóricos de hormonas y animarles a que digan y hagan todo lo que se les pase por la cabeza. Lo único que recuerda realmente a una granja es que son como animales dentro del corral, oliéndose unos a otros para ver quién está más en celo en ese momento. Pero lo malo no es que existan programas como estos, sino que tengan tanto éxito. Da para pensar cómo hay gente capaz de seguir un formato que no tiene argumento, donde no se aprende nada, y cuya única finalidad es hacer de mirón con las vidas de otras personas.
Así como asistir a sus rencillas, envidias y demás emociones negativas. Para colmo, también suelen incluir a sus padres y otros familiares, quienes, no sé si de buena fe o por puro interés económico comentan las jugadas sexuales de sus hijos e intentan convencernos de que son los únicos puros en el escenario. Pero allí ya no queda nadie inocente. Se trata de una exhibición de lo más animal que pueda tener una persona, aumentado en el microscopio para gloria de las productoras y solaz de la gente que se regodea en la miseria humana.
Lo que realmente buscan estos personajes, aparte de fama y notoriedad es una relación sexual gratis, para variar, ya que parecen muy habituados a pagar por ellas. En cuanto a las candidatas está muy claro también que no echan de menos la vida sosegada del campo, el trabajo duro o el amor para siempre. No hay más que verlas para darse cuenta de que servirían igual para concursar en Gran Hermano o en cualquier programa de los que se dedican a buscar pareja como quien va al supermercado.
Se trata de juntar gente joven en buena forma y pletóricos de hormonas y animarles a que digan y hagan todo lo que se les pase por la cabeza. Lo único que recuerda realmente a una granja es que son como animales dentro del corral, oliéndose unos a otros para ver quién está más en celo en ese momento. Pero lo malo no es que existan programas como estos, sino que tengan tanto éxito. Da para pensar cómo hay gente capaz de seguir un formato que no tiene argumento, donde no se aprende nada, y cuya única finalidad es hacer de mirón con las vidas de otras personas.
Así como asistir a sus rencillas, envidias y demás emociones negativas. Para colmo, también suelen incluir a sus padres y otros familiares, quienes, no sé si de buena fe o por puro interés económico comentan las jugadas sexuales de sus hijos e intentan convencernos de que son los únicos puros en el escenario. Pero allí ya no queda nadie inocente. Se trata de una exhibición de lo más animal que pueda tener una persona, aumentado en el microscopio para gloria de las productoras y solaz de la gente que se regodea en la miseria humana.
martes, 10 de noviembre de 2009
La retirada de los crucifijos
Para De Prada la sentencia es un "arrebato de autodestrucción" que "disfrazado con los bellos ropajes de la libertad, reniega de los logros que han fundado su identidad":
"Detrás de esa retirada está el suicidio de Occidente, que ha decidido, como los alacranes asediados, inyectarse el veneno de su propio aguijón."
En un artículo publicado hoy en ABC, el escritor arranca los "ropajes" con que se presenta la sentencia para denunciar su carácter totalitario, diametralmente opuesto a la pretendida libertad que Estrasburgo dice defender:
"Eso que la propaganda denomina «victoria de la libertad» no ha sido sino victoria de la más feroz de las tiranías, que no es otra que aquélla que despoja a los seres humanos de su capacidad de discernimiento moral.
Las tiranías clásicas, ataviadas con los ropajes hoscos de la represión, al ejercer sobre las conciencias una violencia coactiva, aún permitían a sus oprimidos cierto grado de resistencia: pues todo expolio de lo que es constitutivamente humano genera en quien lo padece una reacción instintiva de defensa.
La nueva tiranía no actúa reprimiendo la conciencia moral, sino desembridándola, de tal modo que sus sometidos dejan de regir su conducta por la capacidad de discernimiento, dejan de ser propiamente humanos, para guiarse únicamente por la satisfacción de sus intereses y caprichos.
Y la nueva tiranía, ataviada con los bellos ropajes de la libertad, otorga a esos intereses el estatuto jurídico de «derechos», sin importarle que sean intereses egoístas o criminales; porque en la protección de tales intereses la nueva tiranía ha encontrado el modo de mantener a sus sometidos satisfechos.
Ya no son hombres, sino bestias satisfechas, porque han extraviado la capacidad para discernir lo que es justo y lo que es injusto; pero las bestias satisfechas en sus intereses y caprichos egoístas o criminales, además de adorarse a sí mismas, adoran a quien les permite vivir sin conciencia, pues si alguien les devolviera la capacidad de discernimiento la vida -su vida infrahumana- se les tornaría insoportable.
Y ésa es la razón por la que la nueva tiranía ordena la retirada de los crucifijos: constituyen un recordatorio lacerante de que hemos dejado de ser propiamente humanos. Nos recuerdan que nuestra naturaleza caída fue abrazada, acogida, redimida, perdonada por aquel Cristo que murió colgado de un madero.
Pero la noción de redención, como la de perdón, exigen una previa capacidad de discernimiento moral; exigen un juicio sobre la naturaleza de nuestros actos.
Y cuando alguien se niega a juzgar sus actos, por considerar que están respaldados por una libertad omnímoda, la presencia de un crucifijo se torna lesiva, agónica y culpabilizadora.
Y lo que la nueva tiranía nos promete es que podemos vivir sin ser redimidos ni perdonados, que podemos vivir sin culpa ni agonía; esto es, sin lucha con nuestra propia conciencia, por la sencilla razón de que hemos sido exonerados de tan gravosa carga.
La nueva tiranía nos promete que todo lo que nuestra naturaleza caída apetezca o ansíe será de inmediato garantizado, protegido, consagrado jurídicamente; lo mismo da que sean meros caprichos de chiquilín emberrinchado que crímenes infrahumanos como el aborto.
Frente a esta promesa de libertad omnímoda, el crucifijo aparece entonces a los ojos de esos hombres convertidos en bestias como una oprobiosa cadena: les recuerda que han renunciado a su verdadera naturaleza; les recuerda que esa naturaleza a la que han renunciado era su posesión más preciosa; les recuerda que Dios mismo entregó su vida por abrazarla. ¡Afrentoso recordatorio!"
Juan Manuel de Prada
"Detrás de esa retirada está el suicidio de Occidente, que ha decidido, como los alacranes asediados, inyectarse el veneno de su propio aguijón."
En un artículo publicado hoy en ABC, el escritor arranca los "ropajes" con que se presenta la sentencia para denunciar su carácter totalitario, diametralmente opuesto a la pretendida libertad que Estrasburgo dice defender:
"Eso que la propaganda denomina «victoria de la libertad» no ha sido sino victoria de la más feroz de las tiranías, que no es otra que aquélla que despoja a los seres humanos de su capacidad de discernimiento moral.
Las tiranías clásicas, ataviadas con los ropajes hoscos de la represión, al ejercer sobre las conciencias una violencia coactiva, aún permitían a sus oprimidos cierto grado de resistencia: pues todo expolio de lo que es constitutivamente humano genera en quien lo padece una reacción instintiva de defensa.
La nueva tiranía no actúa reprimiendo la conciencia moral, sino desembridándola, de tal modo que sus sometidos dejan de regir su conducta por la capacidad de discernimiento, dejan de ser propiamente humanos, para guiarse únicamente por la satisfacción de sus intereses y caprichos.
Y la nueva tiranía, ataviada con los bellos ropajes de la libertad, otorga a esos intereses el estatuto jurídico de «derechos», sin importarle que sean intereses egoístas o criminales; porque en la protección de tales intereses la nueva tiranía ha encontrado el modo de mantener a sus sometidos satisfechos.
Ya no son hombres, sino bestias satisfechas, porque han extraviado la capacidad para discernir lo que es justo y lo que es injusto; pero las bestias satisfechas en sus intereses y caprichos egoístas o criminales, además de adorarse a sí mismas, adoran a quien les permite vivir sin conciencia, pues si alguien les devolviera la capacidad de discernimiento la vida -su vida infrahumana- se les tornaría insoportable.
Y ésa es la razón por la que la nueva tiranía ordena la retirada de los crucifijos: constituyen un recordatorio lacerante de que hemos dejado de ser propiamente humanos. Nos recuerdan que nuestra naturaleza caída fue abrazada, acogida, redimida, perdonada por aquel Cristo que murió colgado de un madero.
Pero la noción de redención, como la de perdón, exigen una previa capacidad de discernimiento moral; exigen un juicio sobre la naturaleza de nuestros actos.
Y cuando alguien se niega a juzgar sus actos, por considerar que están respaldados por una libertad omnímoda, la presencia de un crucifijo se torna lesiva, agónica y culpabilizadora.
Y lo que la nueva tiranía nos promete es que podemos vivir sin ser redimidos ni perdonados, que podemos vivir sin culpa ni agonía; esto es, sin lucha con nuestra propia conciencia, por la sencilla razón de que hemos sido exonerados de tan gravosa carga.
La nueva tiranía nos promete que todo lo que nuestra naturaleza caída apetezca o ansíe será de inmediato garantizado, protegido, consagrado jurídicamente; lo mismo da que sean meros caprichos de chiquilín emberrinchado que crímenes infrahumanos como el aborto.
Frente a esta promesa de libertad omnímoda, el crucifijo aparece entonces a los ojos de esos hombres convertidos en bestias como una oprobiosa cadena: les recuerda que han renunciado a su verdadera naturaleza; les recuerda que esa naturaleza a la que han renunciado era su posesión más preciosa; les recuerda que Dios mismo entregó su vida por abrazarla. ¡Afrentoso recordatorio!"
Juan Manuel de Prada
domingo, 8 de noviembre de 2009
País de contradicciones
España es el país donde:
- Se puede consumir droga, pero no venderla. Entonces no existe el derecho a comprar droga.
- La prostitución es ilegal, pero existen prostíbulos y todo el mundo los conoce.
- Las niñas pueden abortar, pero no fumar ni ponerse un tatuaje sin permiso.
- Puedes comprar una bomba hormonal en la farmacia, pero no un antibiótico sin receta.
- Esta prohibido beber alcohol en la calle, pero todos saben que hay menores bebiendo.
- Quieren aumentar el nivel de inglés, cuando se está perdiendo el de español.
- Pasamos de tener demasiados médicos a tener que importarlos de otros países.
- Los hijos de los diplomados universitarios no aprueban la enseñanza obligatoria.
- Pasamos de "Reserva espiritual" a ser el destino del turismo desmadrado de Europa.
- Los padres tienen que pagar la pensión de sus hijos, pero no pueden salvarles la vida.
- Miles de parejas adoptan niños en el extranjero, mientras aquí los matamos.
- Los jueces no son imparciales porque los eligen los partidos políticos.
- Un día llaman a uno "hombre de paz" y otro día lo detienen por terrorismo.
- La oposición no se opone porque no quiere quedar mal con nadie.
- Pasamos de transmitir el cristianismo al mundo a que esté mal visto ser cristiano.
- Sólo se puede ser patriota con himno y bandera en acontecimientos deportivos.
- Se puede consumir droga, pero no venderla. Entonces no existe el derecho a comprar droga.
- La prostitución es ilegal, pero existen prostíbulos y todo el mundo los conoce.
- Las niñas pueden abortar, pero no fumar ni ponerse un tatuaje sin permiso.
- Puedes comprar una bomba hormonal en la farmacia, pero no un antibiótico sin receta.
- Esta prohibido beber alcohol en la calle, pero todos saben que hay menores bebiendo.
- Quieren aumentar el nivel de inglés, cuando se está perdiendo el de español.
- Pasamos de tener demasiados médicos a tener que importarlos de otros países.
- Los hijos de los diplomados universitarios no aprueban la enseñanza obligatoria.
- Pasamos de "Reserva espiritual" a ser el destino del turismo desmadrado de Europa.
- Los padres tienen que pagar la pensión de sus hijos, pero no pueden salvarles la vida.
- Miles de parejas adoptan niños en el extranjero, mientras aquí los matamos.
- Los jueces no son imparciales porque los eligen los partidos políticos.
- Un día llaman a uno "hombre de paz" y otro día lo detienen por terrorismo.
- La oposición no se opone porque no quiere quedar mal con nadie.
- Pasamos de transmitir el cristianismo al mundo a que esté mal visto ser cristiano.
- Sólo se puede ser patriota con himno y bandera en acontecimientos deportivos.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Rebélate contra la pobreza
Es curioso por qué hay gente que piensa que tienen que declararse en contra del hambre, la pobreza, la guerra o el cambio climático. Tal vez suponen que los demás estamos a favor de todo eso. Por supuesto que nadie se va a manifestar pidiendo pobreza. Un acto así presupone que existe un culpable determinado a quien acusar de los problemas y, por desgracia, no es tan fácil. La pobreza en el mundo es consecuencia de múltiples factores culturales, históricos e incluso geográficos. Pero está empeorando con el tema del cambio climático.
"De Boer, que intervino en el Congreso de los Diputados el pasado mes de junio, defiende lo que denomina "un acuerdo equilibrado", consistente en que los países pobres se aprieten el cinturón debido a que, si su hipótesis climática fuera cierta, las naciones ricas se han excedido contaminando para enriquecerse. Claro que el representante de naciones Unidas disfraza su argumento de equitativo reparto:
"Si las naciones industrializadas estarán reduciendo entre un 25 y un 40 por ciento en 2020, pienso que ustedes, países en desarrollo, también en 2020 quizá podrían llegar al 15 por ciento."
El "cambio climático" supone un negocio redondo para los países contaminantes desarrollados:
1. Corta el flujo de ayudas a los países pobres porque se tienen que destinar a la mencionada hipótesis climática en las naciones desarrolladas.
2. Mantiene la dependencia de los países pobres.
3. Permite que los países desarrollados sigan vendiendo bienes y servicios a las naciones pobres, a las que previamente han convencido del cataclismo climático y luego han impedido que se sigan desarrollando".
Estoy de acuerdo en que realmente se gasta mucho dinero en tonterías y se hace poco por solucionar los problemas de los países pobres. Entonces nos corresponde a cada uno contribuir con lo que esté en nuestra mano, es decir, con las ongs. La política internacional de alto nivel y los intereses del comercio mundial es algo que no está en nuestra mano cambiar. Para salir de la pobreza, para empezar, los gobernantes de los propios países deberían estar interesados en ello y eso no suele ser así. Pero lo que es inadmisible es querer hacerles pagar por nuestros errores.
Los países de África que apenas cuentan con treinta años de vida independiente arrastran una serie de problemas endémicos que me temo que costará todavía decenios ir solucionando uno a uno. Precipitarse en cuestiones ajenas a menudo causa más perjuicio que beneficio, como se puede ver por la labor del Banco Mundial. Tampoco sirve de nada buscar culpables a toda costa, porque lo que hay que hacer es mirar hacia adelante y partir de la base de lo que se tiene.
Como dice la Encíclica "Caritas in veritate", para hacer el bien hay que partir de la verdad. No sirve hacer lo que nosotros consideramos bueno sin tener en cuenta las opiniones de los interesados o un análisis riguroso de todas las circunstancias. Todos los que hacen mal, lo hacen pensando que es un bien para los suyos (especialmente los terroristas islámicos), así que no hay que dejar que la emotividad guíe nuestros actos por encima de la reflexión.
Me temo que esta clase de concentraciones está formada por personas cargadas de resentimiento que buscan alguien a quien echarle la culpa de todo. Pero esa culpabilidad es compartida. Aquellos que consumimos productos de las internacionales o del todo a cien, que malgastamos energía comprando el derecho a contaminar de los pobres, o les vendemos armas en lugar de ayudar a su desarrollo; contribuímos a la pobreza, y por tanto no podemos ser juez y parte en este tema.
"De Boer, que intervino en el Congreso de los Diputados el pasado mes de junio, defiende lo que denomina "un acuerdo equilibrado", consistente en que los países pobres se aprieten el cinturón debido a que, si su hipótesis climática fuera cierta, las naciones ricas se han excedido contaminando para enriquecerse. Claro que el representante de naciones Unidas disfraza su argumento de equitativo reparto:
"Si las naciones industrializadas estarán reduciendo entre un 25 y un 40 por ciento en 2020, pienso que ustedes, países en desarrollo, también en 2020 quizá podrían llegar al 15 por ciento."
El "cambio climático" supone un negocio redondo para los países contaminantes desarrollados:
1. Corta el flujo de ayudas a los países pobres porque se tienen que destinar a la mencionada hipótesis climática en las naciones desarrolladas.
2. Mantiene la dependencia de los países pobres.
3. Permite que los países desarrollados sigan vendiendo bienes y servicios a las naciones pobres, a las que previamente han convencido del cataclismo climático y luego han impedido que se sigan desarrollando".
Estoy de acuerdo en que realmente se gasta mucho dinero en tonterías y se hace poco por solucionar los problemas de los países pobres. Entonces nos corresponde a cada uno contribuir con lo que esté en nuestra mano, es decir, con las ongs. La política internacional de alto nivel y los intereses del comercio mundial es algo que no está en nuestra mano cambiar. Para salir de la pobreza, para empezar, los gobernantes de los propios países deberían estar interesados en ello y eso no suele ser así. Pero lo que es inadmisible es querer hacerles pagar por nuestros errores.
Los países de África que apenas cuentan con treinta años de vida independiente arrastran una serie de problemas endémicos que me temo que costará todavía decenios ir solucionando uno a uno. Precipitarse en cuestiones ajenas a menudo causa más perjuicio que beneficio, como se puede ver por la labor del Banco Mundial. Tampoco sirve de nada buscar culpables a toda costa, porque lo que hay que hacer es mirar hacia adelante y partir de la base de lo que se tiene.
Como dice la Encíclica "Caritas in veritate", para hacer el bien hay que partir de la verdad. No sirve hacer lo que nosotros consideramos bueno sin tener en cuenta las opiniones de los interesados o un análisis riguroso de todas las circunstancias. Todos los que hacen mal, lo hacen pensando que es un bien para los suyos (especialmente los terroristas islámicos), así que no hay que dejar que la emotividad guíe nuestros actos por encima de la reflexión.
Me temo que esta clase de concentraciones está formada por personas cargadas de resentimiento que buscan alguien a quien echarle la culpa de todo. Pero esa culpabilidad es compartida. Aquellos que consumimos productos de las internacionales o del todo a cien, que malgastamos energía comprando el derecho a contaminar de los pobres, o les vendemos armas en lugar de ayudar a su desarrollo; contribuímos a la pobreza, y por tanto no podemos ser juez y parte en este tema.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Pasión y carácter
Vivimos en una sociedad reprimida, pero no en el sentido sexual que le dan tantos, sino en un sentido pasional. Vivimos en el mundo del buen rollo, quedar bien y lo políticamente correcto, lo cual obliga a muchos a fingir que están de acuerdo o que les parecen bien cosas que realmente no les gustan. También supone que los padres tienen que ser amigos de sus hijos, ya que la amistad se ha convertido en algo mucho más valioso que la familia. Hay que ver el daño que ha hecho la psicología moderna. Por evitar traumas, hemos creado una sociedad desnaturalizada.
Se ha perdido el valor del auténtico respeto sustituyéndolo por las apariencias. De hecho se critica más que nunca, se ataca a los adversarios y a todo el que se sale de los cánones de la modernidad, pero sin embargo no está permitido enfadarse. Hacer burla, insinuar las cosas más terribles, reescribir la historia, negar los hechos, malinterpretar las intenciones; eso sí, está al cabo de la calle. Es una guerra soterrada donde gana aquel que consigue no inmutarse, no darse por aludido. No se puede tener carácter.
Incluso dentro de la pareja lo importante es no dar que hablar. Algunos se separan sin que nunca se les haya oído una palabra más alta que otra. Está mal visto discutir, pero no romper. Esa falta de pasión lo impregna todo en una sociedad donde vale más la última noticia sin importancia que la realidad del mundo. Gente que cree que tiene una vida intensa porque escribe muchos mensajes de móvil o tiene muchos amigos en el facebook. Gente que cree que trabaja mucho porque pasa diez horas al día fuera de casa.
Luego buscan esa pasión alimentándose de emociones fuertes, practicando la infidelidad por internet, viajando a lugares exóticos y caros, comprando de forma convulsiva, cambiando de pareja como de ropa. Intentan hacer algo que les recuerde que aún están vivos, que tienen emociones; intentan provocar la alegría y el sufrimiento de forma artificial y forzada. Como si la vida en sí no fuera suficiente cuando se vive con pasión y con carácter, cuando no se tiene miedo de decir lo que piensas, de demostrar que te importa tu pareja y tus hijos, aunque eso signifique llegar al enfrentamiento si es necesario.
Porque tener carácter significa estar dispuesto a luchar por lo que crees y no pretender simplemente llevarte bien con todos a cualquier precio. Porque ser apasionado implica no hacer la vista gorda cuando ves que la gente que quieres está tomando decisiones con las que no estás de acuerdo, está haciendo cosas que no te parecen bien. Porque ser buena persona no es decirle a todo el mundo que sí, mientras le criticas por la espalda; ni ser tolerante con todos, incluídos los criminales; ni hacerle la vida fácil a tus hijos, impidiendo que maduren. Intentar ser mejor cada día supone tener carácter y vivir la vida con auténtica pasión aunque eso te haga sufrir.
Se ha perdido el valor del auténtico respeto sustituyéndolo por las apariencias. De hecho se critica más que nunca, se ataca a los adversarios y a todo el que se sale de los cánones de la modernidad, pero sin embargo no está permitido enfadarse. Hacer burla, insinuar las cosas más terribles, reescribir la historia, negar los hechos, malinterpretar las intenciones; eso sí, está al cabo de la calle. Es una guerra soterrada donde gana aquel que consigue no inmutarse, no darse por aludido. No se puede tener carácter.
Incluso dentro de la pareja lo importante es no dar que hablar. Algunos se separan sin que nunca se les haya oído una palabra más alta que otra. Está mal visto discutir, pero no romper. Esa falta de pasión lo impregna todo en una sociedad donde vale más la última noticia sin importancia que la realidad del mundo. Gente que cree que tiene una vida intensa porque escribe muchos mensajes de móvil o tiene muchos amigos en el facebook. Gente que cree que trabaja mucho porque pasa diez horas al día fuera de casa.
Luego buscan esa pasión alimentándose de emociones fuertes, practicando la infidelidad por internet, viajando a lugares exóticos y caros, comprando de forma convulsiva, cambiando de pareja como de ropa. Intentan hacer algo que les recuerde que aún están vivos, que tienen emociones; intentan provocar la alegría y el sufrimiento de forma artificial y forzada. Como si la vida en sí no fuera suficiente cuando se vive con pasión y con carácter, cuando no se tiene miedo de decir lo que piensas, de demostrar que te importa tu pareja y tus hijos, aunque eso signifique llegar al enfrentamiento si es necesario.
Porque tener carácter significa estar dispuesto a luchar por lo que crees y no pretender simplemente llevarte bien con todos a cualquier precio. Porque ser apasionado implica no hacer la vista gorda cuando ves que la gente que quieres está tomando decisiones con las que no estás de acuerdo, está haciendo cosas que no te parecen bien. Porque ser buena persona no es decirle a todo el mundo que sí, mientras le criticas por la espalda; ni ser tolerante con todos, incluídos los criminales; ni hacerle la vida fácil a tus hijos, impidiendo que maduren. Intentar ser mejor cada día supone tener carácter y vivir la vida con auténtica pasión aunque eso te haga sufrir.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Aquí no se tira nada
De toda la vida en mi casa me enseñaron aquello tan anticuado de: lo que se pone en el plato, se come. Ahora en mi casa me resisto a tirar nada a la basura. La comida que sobra, si está en buen estado, la tomamos en una cena. Tenemos un sitio para guardar los plásticos, los cristales, las pilas, el papel y lo demás; y todo lo reciclamos. Cuando se acumulan cosas que ya no necesitamos, como los juguetes, buscamos alguna ong donde entregarlos. La ropa la llevamos a la parroquia, pero no lo utilizamos como excusa para tirar lo que no está de moda y reponer todo el vestuario, como hacen algunos. Tengo todavía cosas de hace veinte años que no se han estropeado demasiado. Sólo tiramos a la basura lo imprescindible.
Sin embargo, la mayoría de la gente no tiene esa clase de problemas de conciencia. Junto al contenedor de basura se pueden encontrar, por ejemplo, cochecitos de bebé en buen estado, por no tomarse el trabajo de venderlo y buscar a alguien que lo necesite. Luego dirán que están mal de dinero, pero hay que ver cómo tira la gente los muebles en cuanto se cansan de ellos. Cuando salieron las teles de pantalla plana, la basura estaba llena de las convencionales. Sin embargo, en casa no compramos una televisión hasta que no se rompió la anterior, que tenía ya veinte años y era bastante pequeña. Todavía llamamos al servicio técnico, aún sabiendo que por poco más podríamos comprar algo nuevo. Las cosas que se tiran a la basura no desaparecen, sólo dejamos de verlas.
Sin embargo, la mayoría de la gente no tiene esa clase de problemas de conciencia. Junto al contenedor de basura se pueden encontrar, por ejemplo, cochecitos de bebé en buen estado, por no tomarse el trabajo de venderlo y buscar a alguien que lo necesite. Luego dirán que están mal de dinero, pero hay que ver cómo tira la gente los muebles en cuanto se cansan de ellos. Cuando salieron las teles de pantalla plana, la basura estaba llena de las convencionales. Sin embargo, en casa no compramos una televisión hasta que no se rompió la anterior, que tenía ya veinte años y era bastante pequeña. Todavía llamamos al servicio técnico, aún sabiendo que por poco más podríamos comprar algo nuevo. Las cosas que se tiran a la basura no desaparecen, sólo dejamos de verlas.
martes, 3 de noviembre de 2009
Europa deprimida
En España murieron 3263 personas por suicidio en 2007 frente a 2741 en accidentes de tráfico. Parece ser en que, en los países del norte de Europa, están aumentando mucho las depresiones y los suicidios, especialmente en Francia, donde ya parece una epidemia. Sin embargo, en los países pobres practicamente no saben lo que es una depresión. Es como el tema de la alimentación: dicen que se muere tanta gente de hambre como de enfermedades derivadas del exceso de comida.
Así que, finalmente, todo mantiene un cierto equilibrio o justicia poética, que podríamos llamarle. Lo de las depresiones a mí no me extraña nada, fijándonos en unas sociedades que han sustituído el compromiso y la familia por el hedonismo y el individualismo. Cuando todo va bien y son jóvenes despreocupados es fácil ser feliz, pero cuando pasan los años y se encuentran sin un proyecto de futuro, naturalmente, se les cae el mundo encima.
Si a eso le añadimos excesos con el sexo, el alcohol y las drogas, que acaban pasando factura en su salud a largo plazo; tenemos jóvenes envejecidos de forma prematura y desmotivados hacia cualquier clase de relación personal. Treintaañeros con complejo de Peter Pan, divorciados varias veces buscando otra oportunidad más, padres de chicos sin problemas, pero muy problemáticos... Todo ello se combina con la falta de fe y solidaridad con el prójimo y de este cóctel sólo puede resultar una depresión.
Entonces algunas autoridades deciden que sale más barato y es más fácil ayudar a esas personas a morir que lo que sería indagar en las causas, ponerles tratamiento psicológico o cambiar su actitud ante la vida. Mientras, en los países pobres, siguen intentando evitar la muerte a causa de la guerra, el hambre o las enfermedades, y no les queda tiempo para arruinar sus vidas debido a su propia autocomplacencia.
Así que, finalmente, todo mantiene un cierto equilibrio o justicia poética, que podríamos llamarle. Lo de las depresiones a mí no me extraña nada, fijándonos en unas sociedades que han sustituído el compromiso y la familia por el hedonismo y el individualismo. Cuando todo va bien y son jóvenes despreocupados es fácil ser feliz, pero cuando pasan los años y se encuentran sin un proyecto de futuro, naturalmente, se les cae el mundo encima.
Si a eso le añadimos excesos con el sexo, el alcohol y las drogas, que acaban pasando factura en su salud a largo plazo; tenemos jóvenes envejecidos de forma prematura y desmotivados hacia cualquier clase de relación personal. Treintaañeros con complejo de Peter Pan, divorciados varias veces buscando otra oportunidad más, padres de chicos sin problemas, pero muy problemáticos... Todo ello se combina con la falta de fe y solidaridad con el prójimo y de este cóctel sólo puede resultar una depresión.
Entonces algunas autoridades deciden que sale más barato y es más fácil ayudar a esas personas a morir que lo que sería indagar en las causas, ponerles tratamiento psicológico o cambiar su actitud ante la vida. Mientras, en los países pobres, siguen intentando evitar la muerte a causa de la guerra, el hambre o las enfermedades, y no les queda tiempo para arruinar sus vidas debido a su propia autocomplacencia.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Noventa, sesenta, noventa
Parece ser que han sacado una nueva serie española, cuyo argumento justifica la relación entre un hombre de cuarenta años y una chica de dieciseis. Decía el protagonista, Jesús Olmedo, que le parece muy bien, que el amor es imparable y hay que dejarse llevar. Una cosa es el amor y otra muy distinta el deseo sexual hacia una jovencita. Naturalmente, el hombre siempre sale ganando en este caso. Es la chica quien arruina su vida, metiéndose en una relación seria cuando todavía debería estar aprendiendo a vivir. Me parece de un cinismo increíble que quieran plantear eso como una historia de amor. No puede haber una relación igualitaria cuando uno de los dos no sabe todavía nada de la vida, porque no ha tenido tiempo para adquirir la experiencia necesaria. Es más bien una relación patológica donde se confunden la figura del padre, la admiración y el afán de control total. No existe verdadera libertad si ambos no están al mismo nivel de maduración psicológica.
Pero no puedo decir que me extraña ya nada, después de que otras series hayan abordado también este tema. Luego van diciendo que hay que tener cuidado con internet, porque los pederastas captan adolescentes por medio de las redes sociales. Pero, cuando se trata de tener audiencia, todo vale. Parece que estos productores no tienen hijas ni hermanas. En la otra cara de la moneda, he leído unas declaraciones de David Cantero, que me han gustado mucho: "Enamorarse es un proceso enriquecedor, que nos rejuvenece, pero pasa, Entonces, cuando pasa esa efusividad, es cuando hay que aprender a amar de verdad, a respetar y a valorar todo de ella". Es fácil dejarse llevar por el deslumbramiento inicial, pero hay que mantener la cabeza fría y pensar si esa relación merece la pena y les van a hacer felices a ambos. De otro modo, la pareja estará condenada al fracaso desde el primer momento y uno de los dos saldrá muy perjudicado.
Pero no puedo decir que me extraña ya nada, después de que otras series hayan abordado también este tema. Luego van diciendo que hay que tener cuidado con internet, porque los pederastas captan adolescentes por medio de las redes sociales. Pero, cuando se trata de tener audiencia, todo vale. Parece que estos productores no tienen hijas ni hermanas. En la otra cara de la moneda, he leído unas declaraciones de David Cantero, que me han gustado mucho: "Enamorarse es un proceso enriquecedor, que nos rejuvenece, pero pasa, Entonces, cuando pasa esa efusividad, es cuando hay que aprender a amar de verdad, a respetar y a valorar todo de ella". Es fácil dejarse llevar por el deslumbramiento inicial, pero hay que mantener la cabeza fría y pensar si esa relación merece la pena y les van a hacer felices a ambos. De otro modo, la pareja estará condenada al fracaso desde el primer momento y uno de los dos saldrá muy perjudicado.
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sábado, 31 de octubre de 2009
Los "intelectuales y artistas" de la sopa boba apoyan al gobierno
Mira que en este blog procuro ser tolerante y moderada, pero hay cosas que claman al cielo. Como que ahora los sindicatos y los presuntos artistas de España se dediquen a escribir comunicados en apoyo de un gobierno que ya ha fabricado un millón de parados y va camino del segundo. Cómo se nota que ellos no viven de un sueldo, sino de las subvenciones millonarias de ese mismo gobierno y medios afines.
Desde hace décadas una buena parte de los escritores, cantantes o actores españoles ya no trabajan del talento que pudieran tener, que en muchos casos es dudoso, sino que dependen del apoyo institucional a través de las fiestas de los pueblos, los libros recomendados en los colegios y muy especialmente las subvenciones al cine español. Se sabe que hay incluso películas que no llegan a estrenarse.
Esta situación vergonzosa que no ocurre en ningún otro país que conozca ha permitido que surja toda una casta de "intelectuales" que comen de la "sopa boba" y viven muy bien. Tanto que luego residen en urbanizaciones de lujo, viste ropa de diseñadores internacionales y se codean en las fiestas lo mismo con aristócratas y magnates que con las mismas infantas, siempre con una sonrisa en la boca.
Mientras, en su trabajo, se dedican a dinamitar la sociedad española, empezando por sus valores tradicionales, siguiendo con la Iglesia y la alta sociedad en la que se mueven. El nivel de hipocresía de estas personas sólo es comparable al de los sindicalistas, que dicen defender a los trabajadores mientras ellos mismos no trabajan y les da lo mismo si vamos de cabeza a la ruina.
Si todos ellos tuvieran que vivir de su trabajo, no sólo los trabajos artísticos subirían de calidad de manera ostensible, sino que además no les quedaría tiempo para andar haciendo la pelota a los que les mantienen, ni tendrían razón alguna para hacerlo. Menos manifiestos y más solidaridad con quien de verdad la necesita y no con aquellos que no saben ni quieren hacer las cosas bien.
Desde hace décadas una buena parte de los escritores, cantantes o actores españoles ya no trabajan del talento que pudieran tener, que en muchos casos es dudoso, sino que dependen del apoyo institucional a través de las fiestas de los pueblos, los libros recomendados en los colegios y muy especialmente las subvenciones al cine español. Se sabe que hay incluso películas que no llegan a estrenarse.
Esta situación vergonzosa que no ocurre en ningún otro país que conozca ha permitido que surja toda una casta de "intelectuales" que comen de la "sopa boba" y viven muy bien. Tanto que luego residen en urbanizaciones de lujo, viste ropa de diseñadores internacionales y se codean en las fiestas lo mismo con aristócratas y magnates que con las mismas infantas, siempre con una sonrisa en la boca.
Mientras, en su trabajo, se dedican a dinamitar la sociedad española, empezando por sus valores tradicionales, siguiendo con la Iglesia y la alta sociedad en la que se mueven. El nivel de hipocresía de estas personas sólo es comparable al de los sindicalistas, que dicen defender a los trabajadores mientras ellos mismos no trabajan y les da lo mismo si vamos de cabeza a la ruina.
Si todos ellos tuvieran que vivir de su trabajo, no sólo los trabajos artísticos subirían de calidad de manera ostensible, sino que además no les quedaría tiempo para andar haciendo la pelota a los que les mantienen, ni tendrían razón alguna para hacerlo. Menos manifiestos y más solidaridad con quien de verdad la necesita y no con aquellos que no saben ni quieren hacer las cosas bien.
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viernes, 30 de octubre de 2009
Halloween y programas infantiles
Ahora que se aproxima el halloween, aparecen montones de películas infantiles, pero, como todo está inventado, resulta que algunas dan realmente miedo. El otro día empecé a ver una con mi hija y tuvimos que dejarla porque recordaba mucho a Poltergeist. Me imagino que las consultas de los psicólogos están haciendo su agosto a costa de las pesadillas de los niños traumatizados por este tipo de películas. Sin embargo, es cuestión de elegir bien, porque existen opciones para todos los gustos.
Cuando yo era pequeña hubo una época de series infantiles que ahora se consideran clásicos, como los teleñecos originales, los Fraguel, Vicky el vikingo o La abeja Maya, sin olvidar a Heidi y Marco. Ahora también hay series que incitan la imaginación y los buenos sentimientos, aunque sean más realistas, como por ejemplo: Kim Possible, Doug, Jimmy Neutrón, Kuzco, Lilo y stitch, Sabrina; o Doraemon y Garfield, que aunque no son educativas también resultan interesantes.
Yo antes tenía por norma seguir sólo las series que estuvieran correctamente dibujadas, pero la verdad es que ahora hay algunas que valen la pena aunque no lo parezca, como Phineas y Pferd. También son curiosas las de tipo oriental, como Jacky Chang o American dragon. Sin embargo, lo que no es aceptable es adaptar comics manga para adultos, tipo Bola de dragón, o series no dirigidas a los niños, como pueden ser Los simpson o Padre de familia; las cuales ni siquiera entienden.
Luego está Pokemon, que más que una serie es todo un negocio. Hay de todo. Entre una película moralizante y algo que transmite comportamientos desagradables y negativos, existe, como siempre, un término medio. Tampoco vale todo a la hora de festejar las navidades (ya no saben que hacer con Papá Noel) o el Halloween (versionando películas de adultos). Así que hay que tener cuidado con lo que ven los niños pequeños incluso en los canales dedicados a ellos.
Cuando yo era pequeña hubo una época de series infantiles que ahora se consideran clásicos, como los teleñecos originales, los Fraguel, Vicky el vikingo o La abeja Maya, sin olvidar a Heidi y Marco. Ahora también hay series que incitan la imaginación y los buenos sentimientos, aunque sean más realistas, como por ejemplo: Kim Possible, Doug, Jimmy Neutrón, Kuzco, Lilo y stitch, Sabrina; o Doraemon y Garfield, que aunque no son educativas también resultan interesantes.
Yo antes tenía por norma seguir sólo las series que estuvieran correctamente dibujadas, pero la verdad es que ahora hay algunas que valen la pena aunque no lo parezca, como Phineas y Pferd. También son curiosas las de tipo oriental, como Jacky Chang o American dragon. Sin embargo, lo que no es aceptable es adaptar comics manga para adultos, tipo Bola de dragón, o series no dirigidas a los niños, como pueden ser Los simpson o Padre de familia; las cuales ni siquiera entienden.
Luego está Pokemon, que más que una serie es todo un negocio. Hay de todo. Entre una película moralizante y algo que transmite comportamientos desagradables y negativos, existe, como siempre, un término medio. Tampoco vale todo a la hora de festejar las navidades (ya no saben que hacer con Papá Noel) o el Halloween (versionando películas de adultos). Así que hay que tener cuidado con lo que ven los niños pequeños incluso en los canales dedicados a ellos.
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jueves, 29 de octubre de 2009
Yo misma
El otro día me decía una amiga que no hablo nunca en el blog de cosas personales. Es cierto. Cuando empecé, hace casi cuatro años, era un diario personal y tenía muchas anécdotas. Con el tiempo se ha ido transformando en una especie de columna de opinión de periódico. Sin embargo, mientras tenía comentarios, aún se mantenía la relación particular con los lectores. Ahora son artículos de difusión. Sí que echo de menos cuando interactuaba con otras personas y el tema se enriquecía con opiniones ajenas, pero eso es una etapa que ya pasó y creo que no volverá.
Se empezó a estropear el día en que los comentarios ya no eran de los lectores asiduos sino de gente de fuera que no había seguido el blog y naturalmente malinterpretaban mis palabras. Se acabó de estropear en el último año debido a que la sociedad española se fue volviendo cada vez más extremista y ahora resulta que todo lo malo que sucede en el mundo es culpa de la derecha y de la Iglesia Católica. Se echó a perder del todo el día que descubrimos que ya ni los niños no nacidos estaban a salvo de la nueva ideología.
Así que ya no puedo hablar de mi misma, de mis preocupaciones o mis alegrías. Ahora soy un agente infiltrado en internet. Una sola persona intentando mantener los valores de nuestros antepasados, defender la labor de la iglesia y subrayar la importancia de la familia, en una sociedad que no quiere ver ni oir; sólo desea seguir hacia adelante como un burro con anteojeras, sin saber a donde se dirige ni quién la guía. Y a los primeros que tengo que intentar mantener en el buen camino, es a mis propios hijos, lo cual es una tarea bastante más dura y complicada que la que hago por escrito. Es una batalla de todos los días.
Mientras yo me dedico a comentar sobre temas de actualidad, artículos o películas, mis hijos están siendo bombardeados por todo aquello de lo que yo reniego: publicidad consumista, sexo como juego, hedonismo, falta de esfuerzo, triunfo de los mediocres, falta de espíritu de superación personal, agresividad, búsqueda fácil de culpables, falta de responsabilidad, consignas engañosas... Así que, de vez en cuando, me pregunto si no estaré descuidando lo realmente importante, si por querer abarcar el mundo voy a perder a mi familia. Tengo miedo de estar sacrificando mi vida personal en esta causa y no creo que me compense. No estoy tan segura de mi misma como pueda parecer.
Se empezó a estropear el día en que los comentarios ya no eran de los lectores asiduos sino de gente de fuera que no había seguido el blog y naturalmente malinterpretaban mis palabras. Se acabó de estropear en el último año debido a que la sociedad española se fue volviendo cada vez más extremista y ahora resulta que todo lo malo que sucede en el mundo es culpa de la derecha y de la Iglesia Católica. Se echó a perder del todo el día que descubrimos que ya ni los niños no nacidos estaban a salvo de la nueva ideología.
Así que ya no puedo hablar de mi misma, de mis preocupaciones o mis alegrías. Ahora soy un agente infiltrado en internet. Una sola persona intentando mantener los valores de nuestros antepasados, defender la labor de la iglesia y subrayar la importancia de la familia, en una sociedad que no quiere ver ni oir; sólo desea seguir hacia adelante como un burro con anteojeras, sin saber a donde se dirige ni quién la guía. Y a los primeros que tengo que intentar mantener en el buen camino, es a mis propios hijos, lo cual es una tarea bastante más dura y complicada que la que hago por escrito. Es una batalla de todos los días.
Mientras yo me dedico a comentar sobre temas de actualidad, artículos o películas, mis hijos están siendo bombardeados por todo aquello de lo que yo reniego: publicidad consumista, sexo como juego, hedonismo, falta de esfuerzo, triunfo de los mediocres, falta de espíritu de superación personal, agresividad, búsqueda fácil de culpables, falta de responsabilidad, consignas engañosas... Así que, de vez en cuando, me pregunto si no estaré descuidando lo realmente importante, si por querer abarcar el mundo voy a perder a mi familia. Tengo miedo de estar sacrificando mi vida personal en esta causa y no creo que me compense. No estoy tan segura de mi misma como pueda parecer.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Vergüenza ajena
Es curioso, porque recuerdo que una de las primeras broncas que tuve en internet fue por este tema y ahora tengo que insistir en lo mismo. Siempre se ha reprochado al machismo que hablaran de las mujeres como si fueran carne en el escaparate de la carnicería, pero ahora tenemos el hembrismo haciendo igual a todas horas, y nadie dice nada... Me refiero a esas conversaciones entre mujeres de mi edad comentando sobre el culo o los abdominales del famoso de turno quien, además, en muchos casos podría ser su hijo. Como ciervas, eligiendo al macho más capaz para aparearse todas con el mismo... Me parece algo antinatura.
Porque somos personas y ya no vivimos perdidos en la naturaleza, no necesitamos al más fuerte, sino al más inteligente y adaptado a las rutinas sociales. Además, si el mismo chico no fuera rico o famoso, por la calle tampoco le hubieran dedicado más que una mirada distraída. Así que, por una vez, voy a hablar a favor de la igualdad entre sexos: lo que nos parece mal cuando se trata de hombres hablando de mujeres, no nos puede parecer aceptable o hasta divertido en el caso contrario. La dignidad humana debería estar por encima de la apariencia física o el famoseo.
Porque somos personas y ya no vivimos perdidos en la naturaleza, no necesitamos al más fuerte, sino al más inteligente y adaptado a las rutinas sociales. Además, si el mismo chico no fuera rico o famoso, por la calle tampoco le hubieran dedicado más que una mirada distraída. Así que, por una vez, voy a hablar a favor de la igualdad entre sexos: lo que nos parece mal cuando se trata de hombres hablando de mujeres, no nos puede parecer aceptable o hasta divertido en el caso contrario. La dignidad humana debería estar por encima de la apariencia física o el famoseo.
martes, 27 de octubre de 2009
La decadencia de nuestra civilización
Cuando se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera oración de apertura en el senado de Kansas, todo el mundo esperaba una oración rápida, sencilla y ordinaria, pero esto no es lo que ellos escucharon:
"Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección.
Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal' y es exactamente lo que hemos hecho..
Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.
Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso 'suerte'.
Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado 'ayuda social'.
Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado ''la libre elección'
Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado 'justicia'
Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado ''desarrollar su autoestima'
Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: 'política'
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado 'tener ambición'
Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado 'libertad de expresión'
Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado 'obsoleto y pasado'
Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados".
"Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección.
Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal' y es exactamente lo que hemos hecho..
Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.
Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso 'suerte'.
Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado 'ayuda social'.
Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado ''la libre elección'
Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado 'justicia'
Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado ''desarrollar su autoestima'
Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: 'política'
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado 'tener ambición'
Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado 'libertad de expresión'
Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado 'obsoleto y pasado'
Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados".
domingo, 25 de octubre de 2009
Personas
Tantos años de historia y de política han dado por resultado que olvidamos que en el fondo sólo somos animales inteligentes. El sentido de nuestra vida debería ser conservar la salud y relacionarnos bien unos con otros. Pero para muchos ha pasado a ser el poder, el dinero o la ideología. A eso dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo, cuando deberíamos estar trabajando por un mundo mejor. Pero esa labor no podemos dejarsela a los políticos, sino que debería empezar en cada familia, extenderse a la sociedad y, finalmente, contagiar a los países y el orden mundial.
No vale poner tu confianza en una sola persona, como pueda ser Obama o el mismo Papa. Cada uno de nosotros tiene que poner su grano de arena. No sirve de nada andar predicando ecología, por ejemplo, si tú no reciclas, o pacifismo, cuando vas insultando a la gente. No se puede hablar de igualdad, cuando sólo quieres estar por encima. Las contradicciones de nuestra sociedad son tan evidentes que parece mentira que no salten a la vista de la mayoría. Deberíamos recordar que no somos más que personas, que viven y mueren, sufren y disfrutan, como los demás, y que buscamos la felicidad lo mejor que podemos y sabemos.
No vale poner tu confianza en una sola persona, como pueda ser Obama o el mismo Papa. Cada uno de nosotros tiene que poner su grano de arena. No sirve de nada andar predicando ecología, por ejemplo, si tú no reciclas, o pacifismo, cuando vas insultando a la gente. No se puede hablar de igualdad, cuando sólo quieres estar por encima. Las contradicciones de nuestra sociedad son tan evidentes que parece mentira que no salten a la vista de la mayoría. Deberíamos recordar que no somos más que personas, que viven y mueren, sufren y disfrutan, como los demás, y que buscamos la felicidad lo mejor que podemos y sabemos.
jueves, 22 de octubre de 2009
Un día cualquiera
Antes que nada: ¿alguien puede explicarme por qué Pablo Pineda, con síndrome de Down tiene todos los derechos y simpatías una vez ha nacido, y, sin embargo, su madre hubiera podido matarlo en cualquier momento durante su embarazo?
Estaba de compras con mis dos hijas en un centro comercial y caminaba unos pasos detrás de ellas, cuando ví que un hombre iba pegado a ellas, intentando tropezarse con la pequeña. Así que aceleré y me puse en medio por no montar un escándalo, puesto que tampoco podía demostrar que lo hacía adrede. Sin embargo, me quedé pensando que, por suerte, yo no me separo nunca de mis hijas ni las pierdo de vista, porque otra madre las hubiera dejado solas para ir a ver sus propias cosas. Al fin y al cabo, mi hija pequeña ya es más alta que yo, pero no deja de ser casi una niña. Es difícil hoy en día ver padres que vayan con sus hijos de compras o de paseo, y menos aún que vayan de la mano. Incluso los niños de apenas cinco años andan ya a su aire, con el resultado de que se pierden muy a menudo. Creo que harían falta unos cursillos obligatorios para padres, para enseñarles responsabilidad.
Ya me gustaría a mí pensar que vivimos en un mundo ideal donde mis hijas no atraen más que a chicos de su edad. Pero, mientras exista una remota posibilidad, no seré yo quien baje la guardia. Recuerdo que a su edad también a mí se me acercó un señor, que intentaba convencerme de que me fuera con él a dar un paseo. Aún teniendo todo el cuidado del mundo, puede salir mal. La pederastia me parece uno de los delitos más imperdonables que existen. No sé hasta qué punto es una enfermedad o un vicio, pero de lo que no cabe duda es que a esos niños les arruinan la vida. Además, tampoco se puede estar tranquilo por tener hijos varones, ya que son incluso las víctimas preferidas. Así que, más vale demasiado cuidado que poco, si no quieres que un día cualquiera acabe siendo el peor día de tu vida.
Estaba de compras con mis dos hijas en un centro comercial y caminaba unos pasos detrás de ellas, cuando ví que un hombre iba pegado a ellas, intentando tropezarse con la pequeña. Así que aceleré y me puse en medio por no montar un escándalo, puesto que tampoco podía demostrar que lo hacía adrede. Sin embargo, me quedé pensando que, por suerte, yo no me separo nunca de mis hijas ni las pierdo de vista, porque otra madre las hubiera dejado solas para ir a ver sus propias cosas. Al fin y al cabo, mi hija pequeña ya es más alta que yo, pero no deja de ser casi una niña. Es difícil hoy en día ver padres que vayan con sus hijos de compras o de paseo, y menos aún que vayan de la mano. Incluso los niños de apenas cinco años andan ya a su aire, con el resultado de que se pierden muy a menudo. Creo que harían falta unos cursillos obligatorios para padres, para enseñarles responsabilidad.
Ya me gustaría a mí pensar que vivimos en un mundo ideal donde mis hijas no atraen más que a chicos de su edad. Pero, mientras exista una remota posibilidad, no seré yo quien baje la guardia. Recuerdo que a su edad también a mí se me acercó un señor, que intentaba convencerme de que me fuera con él a dar un paseo. Aún teniendo todo el cuidado del mundo, puede salir mal. La pederastia me parece uno de los delitos más imperdonables que existen. No sé hasta qué punto es una enfermedad o un vicio, pero de lo que no cabe duda es que a esos niños les arruinan la vida. Además, tampoco se puede estar tranquilo por tener hijos varones, ya que son incluso las víctimas preferidas. Así que, más vale demasiado cuidado que poco, si no quieres que un día cualquiera acabe siendo el peor día de tu vida.
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miércoles, 21 de octubre de 2009
¿Fin?
Después de la manifestación contra el aborto me he quedado con una sensación de deber cumplido, aunque soy consciente de que aún queda mucho por hacer. En este momento tengo unos treinta borradores acumulados. Muchos son artículos ajenos que confirman mis opiniones, lo que me lleva a pensar que ya no estoy tan a contracorriente como antes; que el péndulo al fin está dando la vuelta.
Así que probablemente dejaré de escribir en internet hacia navidades. He pensado ponerme a preparar un libro, lo cual me llevará mucho tiempo sólo en organizar los casi mil artículos que he escrito. Han sido casi cuatro años en la red, tres blogs principales y tres secundarios, miles de visitas, cientos de comentarios. He conocido mucha gente estupenda y pocos a los que prefiero olvidar.
Poner mis pensamientos por escrito es una terapia que necesitaba mucho. Me ha servido para definirme y descubrir lo que realmente sentía acerca de tantos temas, de sociedad, política o religión. Ahora creo que me conozco mejor que nunca y se lo recomiendo a todo el mundo. Mis blogs se han convertido en algo imprescindible en mi día a día.
Por eso, no sé si seré capaz de seguir adelante con este propósito, pero creo que he explicado sobradamente mi punto de vista y ahí quedan mis posts para quien quiera releerlos. Quiero dedicarme más a la vida real. Me pesa la responsabilidad de tener que ser la voz de la Iglesia, la derecha o la familia en internet. Quiero daros las gracias por seguirme y ya os avisaré cuando sea definitivo.
Música:youssou n'dour & neneh cherry - seven seconds
Una pregunta: ¿por que no nos manifestamos contra el aborto antes? porque no había en la mesa una ley de plazos, y sobretodo porque no sabíamos que la ley anterior se había convertido en una barra libre para el aborto.
Así que probablemente dejaré de escribir en internet hacia navidades. He pensado ponerme a preparar un libro, lo cual me llevará mucho tiempo sólo en organizar los casi mil artículos que he escrito. Han sido casi cuatro años en la red, tres blogs principales y tres secundarios, miles de visitas, cientos de comentarios. He conocido mucha gente estupenda y pocos a los que prefiero olvidar.
Poner mis pensamientos por escrito es una terapia que necesitaba mucho. Me ha servido para definirme y descubrir lo que realmente sentía acerca de tantos temas, de sociedad, política o religión. Ahora creo que me conozco mejor que nunca y se lo recomiendo a todo el mundo. Mis blogs se han convertido en algo imprescindible en mi día a día.
Por eso, no sé si seré capaz de seguir adelante con este propósito, pero creo que he explicado sobradamente mi punto de vista y ahí quedan mis posts para quien quiera releerlos. Quiero dedicarme más a la vida real. Me pesa la responsabilidad de tener que ser la voz de la Iglesia, la derecha o la familia en internet. Quiero daros las gracias por seguirme y ya os avisaré cuando sea definitivo.
Música:youssou n'dour & neneh cherry - seven seconds
Una pregunta: ¿por que no nos manifestamos contra el aborto antes? porque no había en la mesa una ley de plazos, y sobretodo porque no sabíamos que la ley anterior se había convertido en una barra libre para el aborto.
martes, 20 de octubre de 2009
Todo vale
Cuando yo era pequeña había un gran problema con la heroína. Todos sabíamos que la droga era mala porque la gente acababa en la calle y la delincuencia. Ahora resulta que las drogas llamadas "blandas" forman parte también de todos los ambientes y no pasa nada. Se han convertido en algo tan habitual que incluso en la Wikipedia parece que justifican el consumo.
Cuando yo iba al colegio, naturalmente, algunas de mis compañeras tenían novio, pero no pasaban de la "segunda base" (como dicen en EE.UU) y estaban bien así. Todos sabíamos que el sexo era arriesgado. Ahora tenemos una adolescente abortando cada media hora en España.
Cuando yo tenía dieciocho años no estaba prohibido beber alcohol los menores y, sin embargo, todos sabíamos que el alcohol era dañino y bebíamos con moderación. A nadie se le ocurría tomarselo por litros. Ahora tenemos las calles llenas de menores borrachos.
Cuando yo era jovencita, por supuesto, había gente que decía palabrotas sin necesidad. Todos pensábamos que era gente sin formación. Ahora resulta que en cualquier ambiente se oyen las mismas expresiones porque han pasado a formar parte del idioma coloquial. Eso no ocurre en otros países.
España es el país de Todo vale. Lo que antes eran excepciones se han convertido en la regla y a nadie parece importarle. Lo peor es que ahora no hay quien convenza a nuestros adolescentes de que insultar, emborracharse, drogarse o liarse unos con otros no es un comportamiento normal.
Cuando yo iba al colegio, naturalmente, algunas de mis compañeras tenían novio, pero no pasaban de la "segunda base" (como dicen en EE.UU) y estaban bien así. Todos sabíamos que el sexo era arriesgado. Ahora tenemos una adolescente abortando cada media hora en España.
Cuando yo tenía dieciocho años no estaba prohibido beber alcohol los menores y, sin embargo, todos sabíamos que el alcohol era dañino y bebíamos con moderación. A nadie se le ocurría tomarselo por litros. Ahora tenemos las calles llenas de menores borrachos.
Cuando yo era jovencita, por supuesto, había gente que decía palabrotas sin necesidad. Todos pensábamos que era gente sin formación. Ahora resulta que en cualquier ambiente se oyen las mismas expresiones porque han pasado a formar parte del idioma coloquial. Eso no ocurre en otros países.
España es el país de Todo vale. Lo que antes eran excepciones se han convertido en la regla y a nadie parece importarle. Lo peor es que ahora no hay quien convenza a nuestros adolescentes de que insultar, emborracharse, drogarse o liarse unos con otros no es un comportamiento normal.
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lunes, 19 de octubre de 2009
Retrógrados y carcas
Muchas gracias a todos los que estuvieron en la manifestación.
¿Quién son ahora los modernos y quién los anticuados? La humanidad fue evolucionando desde las cavernas cuando aprendió a cuidar de sus enfermos, ancianos y niños. Ahora nos dicen que tenemos que volver atrás en el tiempo y que sólo los fuertes y sanos, y aquellos que no nos estorben, tienen derecho a la vida.
"(...) Pero quien camina, inevitablemente, se topa con bifurcaciones y encrucijadas; y, con frecuencia, toma el sendero equivocado. El retrógrado, entonces, decide reconocerlo y desandar el camino; pero nuestra época, engolosinada en su progresismo desnortado, en lugar de reconocer que se ha equivocado de camino, sigue hacia delante. Los promotores de la reforma del aborto aducen que la ley vigente se ha convertido en un ‘coladero’; y para evitar que la gente se siga ‘colando’, establecen un sedicente ‘derecho al aborto’. A esto nuestra muy progresista época lo llama ‘avanzar’; y sólo los retrógrados osan dar un paso atrás.
Entre esos retrógrados se contaba, por ejemplo, el cineasta Pier Paolo Pasolini, a quien no me atreveré a calificar como prototipo de meapilas, que en un memorable artículo publicado en el Corriere della Sera, proclamaba: «Soy contrario a la legalización del aborto porque la considero una legalización del homicidio. Que la vida humana sea sagrada es obvio: es un principio anterior y más fuerte que cualquier principio de la democracia». A conclusiones semejantes llegaba el filósofo del Derecho Norberto Bobbio, cuya adscripción ideológica al socialismo era notoria: «Hay tres derechos en liza. El primero, el del concebido, es fundamental. Los otros dos, el de la mujer y el de la sociedad, son derivados. Además, y esto es el punto central, el derecho de la mujer y el de la sociedad, que son de ordinario esgrimidos para justificar el aborto, pueden ser satisfechos sin recurrir al aborto, es decir, evitando la concepción. Una vez ocurrida la concepción, el derecho del concebido sólo puede ser satisfecho dejándolo nacer. (...) Me sorprende que los laicos dejen a los creyentes el honor de afirmar que no se debe matar».
Pero Pasolini y Bobbio eran, sin duda, unos retrógrados de tomo y lomo, según los códigos lingüísticos empleados por la vicepresidenta Fernández de la Vega. A ellos, como a aquellos patricios insensatos que un día empezaron a manumitir esclavos, les corresponde el honor de retroceder hacia la cordura, que es la máxima expresión de valentía, en una época que avanza, engolosinada en su progresismo desnortado, hacia la locura. Pues locos son quienes, no contentos con extraviar el camino, deciden extraviar también el mapa."
Juan Manuel de Prada
¿Quién son ahora los modernos y quién los anticuados? La humanidad fue evolucionando desde las cavernas cuando aprendió a cuidar de sus enfermos, ancianos y niños. Ahora nos dicen que tenemos que volver atrás en el tiempo y que sólo los fuertes y sanos, y aquellos que no nos estorben, tienen derecho a la vida.
"(...) Pero quien camina, inevitablemente, se topa con bifurcaciones y encrucijadas; y, con frecuencia, toma el sendero equivocado. El retrógrado, entonces, decide reconocerlo y desandar el camino; pero nuestra época, engolosinada en su progresismo desnortado, en lugar de reconocer que se ha equivocado de camino, sigue hacia delante. Los promotores de la reforma del aborto aducen que la ley vigente se ha convertido en un ‘coladero’; y para evitar que la gente se siga ‘colando’, establecen un sedicente ‘derecho al aborto’. A esto nuestra muy progresista época lo llama ‘avanzar’; y sólo los retrógrados osan dar un paso atrás.
Entre esos retrógrados se contaba, por ejemplo, el cineasta Pier Paolo Pasolini, a quien no me atreveré a calificar como prototipo de meapilas, que en un memorable artículo publicado en el Corriere della Sera, proclamaba: «Soy contrario a la legalización del aborto porque la considero una legalización del homicidio. Que la vida humana sea sagrada es obvio: es un principio anterior y más fuerte que cualquier principio de la democracia». A conclusiones semejantes llegaba el filósofo del Derecho Norberto Bobbio, cuya adscripción ideológica al socialismo era notoria: «Hay tres derechos en liza. El primero, el del concebido, es fundamental. Los otros dos, el de la mujer y el de la sociedad, son derivados. Además, y esto es el punto central, el derecho de la mujer y el de la sociedad, que son de ordinario esgrimidos para justificar el aborto, pueden ser satisfechos sin recurrir al aborto, es decir, evitando la concepción. Una vez ocurrida la concepción, el derecho del concebido sólo puede ser satisfecho dejándolo nacer. (...) Me sorprende que los laicos dejen a los creyentes el honor de afirmar que no se debe matar».
Pero Pasolini y Bobbio eran, sin duda, unos retrógrados de tomo y lomo, según los códigos lingüísticos empleados por la vicepresidenta Fernández de la Vega. A ellos, como a aquellos patricios insensatos que un día empezaron a manumitir esclavos, les corresponde el honor de retroceder hacia la cordura, que es la máxima expresión de valentía, en una época que avanza, engolosinada en su progresismo desnortado, hacia la locura. Pues locos son quienes, no contentos con extraviar el camino, deciden extraviar también el mapa."
Juan Manuel de Prada
domingo, 18 de octubre de 2009
No woman has gone to prison in Spain because of abortion
Ninguna mujer ha ido a la cárcel en España por haberse practicado un aborto. Lo que necesitan esas mujeres es ayuda psicológica para soportar la idea de haber matado a su propio hijo. Bastante desgracia tienen con eso. Esto va por la noticia de Euronews.
Estábamos en la manifestación cinco o seis personas ocupando varios kilómetros de la Castellana y la calle de Alcalá, cuando me puse a pensar... Algunos creen que el embarazo es como un cáncer, por tanto el embrión es un tumor que hay que extirpar. Pero resulta que un hijo no forma parte del cuerpo de su madre; sólo está alojando allí temporalmente por nueve meses. Después puede vivir independiente noventa o cien años, sin contacto con su madre si se da el caso.
Luego está el argumento de la chica que se quedó embarazada sin querer y no va a arruinar su vida.... En primer lugar, un hijo no arruina nada, trae felicidad a la casa. Pero además, es como si yo voy conduciendo y atropello a un peatón, y luego quiero desentenderme porque, naturalmente, no lo hice a propósito. Si una mujer es madura para tener relaciones sexuales también debería ser responsable para aceptar las consecuencias. Y por supuesto, el padre biológico también deberían tener derechos y obligaciones al respecto.
Un hijo no es propiedad de su madre. Un hijo no es un grano del que te puedes librar en cualquier momento. Un millón y medio de españoles han sido eliminados desde 1985 por el único delito de ser imperfectos o inoportunos. Los casos realmente graves son una cifra insignificantes, que no hubiera necesitado ni siquiera una ley especial, sino que bastaba con una sentencia judicial. Una persona puede tener derecho a perjudicarse a sí mismo, pero nunca a matar a otro ser humano sólo porque es pequeñito e indefenso.
Por cierto, digan lo que digan, ayer en Madrid, éramos más de un millón de personas en la manifestación. Hace falta desvergüenza para decir que no llegábamos al medio millón; lo que demuestra lo que les importa la verdad y la justicia: nada en absoluto.
Estábamos en la manifestación cinco o seis personas ocupando varios kilómetros de la Castellana y la calle de Alcalá, cuando me puse a pensar... Algunos creen que el embarazo es como un cáncer, por tanto el embrión es un tumor que hay que extirpar. Pero resulta que un hijo no forma parte del cuerpo de su madre; sólo está alojando allí temporalmente por nueve meses. Después puede vivir independiente noventa o cien años, sin contacto con su madre si se da el caso.
Luego está el argumento de la chica que se quedó embarazada sin querer y no va a arruinar su vida.... En primer lugar, un hijo no arruina nada, trae felicidad a la casa. Pero además, es como si yo voy conduciendo y atropello a un peatón, y luego quiero desentenderme porque, naturalmente, no lo hice a propósito. Si una mujer es madura para tener relaciones sexuales también debería ser responsable para aceptar las consecuencias. Y por supuesto, el padre biológico también deberían tener derechos y obligaciones al respecto.
Un hijo no es propiedad de su madre. Un hijo no es un grano del que te puedes librar en cualquier momento. Un millón y medio de españoles han sido eliminados desde 1985 por el único delito de ser imperfectos o inoportunos. Los casos realmente graves son una cifra insignificantes, que no hubiera necesitado ni siquiera una ley especial, sino que bastaba con una sentencia judicial. Una persona puede tener derecho a perjudicarse a sí mismo, pero nunca a matar a otro ser humano sólo porque es pequeñito e indefenso.
Por cierto, digan lo que digan, ayer en Madrid, éramos más de un millón de personas en la manifestación. Hace falta desvergüenza para decir que no llegábamos al medio millón; lo que demuestra lo que les importa la verdad y la justicia: nada en absoluto.
sábado, 17 de octubre de 2009
Estaré en la manifestación
Millones de personas han sido abortadas en todo el mundo desde que se empezó a legalizar el aborto, primero en los países socialistas y finalmente en el resto. Este genocidio silencioso se está llevando a toda una generación y ha provocado más víctimas que Hitler, Stalin o el mismo Sida. Sin embargo, muchas personas se niegan a pensar en ello mientras no les incumba personalmente. Muchos todavía siguen pensando que un embrión es un montón de células, aun cuando existan medios científicos suficientes para fotografíar a esos niños desde el momento de la concepción.
Llevo años repitiendo que el ser humano existe desde el momento en que el óvulo y espermatozoide se funden e intercambian su adn. Entonces ya existe alguien nuevo y absolutamente diferente de cualquiera que haya existido antes o existirá después. Eso no es nada que diga en la Biblia. La ciencia lo ha demostrado sobradamente. El aborto no es un tema religioso, es un dogma de la moral universal, aceptado en todos los países y culturas desde que el hombre alcanzó la inteligencia. Estoy convencida de que muchos votantes socialistas, especialmente en Andalucía, están horrorizados ante esta situación, pero no se atreven a decir nada.
Tener un hijo es lo más grande de la vida. Aquellos que, por circunstancias, no consiguen tenerlos se vuelcan en los hijos de sus amigos. Ver crecer a un niño es aprender a vivir de nuevo. Aunque no fuera más, los hijos aseguran el relevo generacional imprescindible en cualquier sociedad. Estar permitiendo que en España aborten cada día decenas de mujeres es hipotecar nuestro futuro social y económico, por no hablar del daño psicológico que sufren ellas. La mujer tiene derecho a dar a luz a su hijo. Desde el momento del embarazo, realmente ella ya es madre, el hombre que la inseminó ya es padre, y los padres de ambos ya son abuelos.
Nadie dijo que la vida fuera fácil pero precisamente ahí reside su encanto. En un momento dado, tener un hijo puede resultar algo molesto o complicado, pero a la larga compensa sobradamente todas las dificultades. Eso lo sabe cualquiera que haya sido madre o padre. No hay nada en el mundo que pueda hacerte más feliz. Por eso no podemos cerrar los ojos ante la manipulación que sufren esas mujeres para incitarlas a abortar, ni podemos permitir el inmenso negocio que se alimenta a partir del aborto. Si matamos a nuestros hijos, qué no seremos capaces de hacer. El doctor Mengele debe estar feliz, ya que no han hecho más que desarrollar sus teorías. Si todavía te importa todo esto, VEN A LA MANIFESTACIÓN.
Llevo años repitiendo que el ser humano existe desde el momento en que el óvulo y espermatozoide se funden e intercambian su adn. Entonces ya existe alguien nuevo y absolutamente diferente de cualquiera que haya existido antes o existirá después. Eso no es nada que diga en la Biblia. La ciencia lo ha demostrado sobradamente. El aborto no es un tema religioso, es un dogma de la moral universal, aceptado en todos los países y culturas desde que el hombre alcanzó la inteligencia. Estoy convencida de que muchos votantes socialistas, especialmente en Andalucía, están horrorizados ante esta situación, pero no se atreven a decir nada.
Tener un hijo es lo más grande de la vida. Aquellos que, por circunstancias, no consiguen tenerlos se vuelcan en los hijos de sus amigos. Ver crecer a un niño es aprender a vivir de nuevo. Aunque no fuera más, los hijos aseguran el relevo generacional imprescindible en cualquier sociedad. Estar permitiendo que en España aborten cada día decenas de mujeres es hipotecar nuestro futuro social y económico, por no hablar del daño psicológico que sufren ellas. La mujer tiene derecho a dar a luz a su hijo. Desde el momento del embarazo, realmente ella ya es madre, el hombre que la inseminó ya es padre, y los padres de ambos ya son abuelos.
Nadie dijo que la vida fuera fácil pero precisamente ahí reside su encanto. En un momento dado, tener un hijo puede resultar algo molesto o complicado, pero a la larga compensa sobradamente todas las dificultades. Eso lo sabe cualquiera que haya sido madre o padre. No hay nada en el mundo que pueda hacerte más feliz. Por eso no podemos cerrar los ojos ante la manipulación que sufren esas mujeres para incitarlas a abortar, ni podemos permitir el inmenso negocio que se alimenta a partir del aborto. Si matamos a nuestros hijos, qué no seremos capaces de hacer. El doctor Mengele debe estar feliz, ya que no han hecho más que desarrollar sus teorías. Si todavía te importa todo esto, VEN A LA MANIFESTACIÓN.
viernes, 16 de octubre de 2009
Video muy bonito de "Ginecologos por el Derecho a Vivir"
Recordad, mañana 17 de Octubre hay una gran manifestación por la vida a las 17:00h desde la Puerta del Sol a la Puerta de Alcalá.
Mi vocación
Siempre fui una niña debilucha. Llegaba la última en todas las carreras y acababa el día agotada. Me acostumbré a ahorrar energía porque no me quedaba otra. Supongo que, si hubiera sido sensata, no habría tenido hijos. El esfuerzo de los embarazos y los partos era demasiado para mí. Si hubiera nacido hace cien años, probablemente hubiera muerto a causa de la gestación. Tuve problemas de salud y unos partos complicados. Sin embargo, volvería a pasar otra vez por todo.
Si me dijeran que puedo volver atrás y ser una ejecutiva de éxito, con dinero y posibilidades de marcharme de vacaciones en cualquier momento, no me tentaría la idea. Creo que mi destino era conocer a mi marido y tener a mis tres hijos. No cambiaría por nada los años que he pasado criándolos, aunque ahora ellos ya no recuerden la mayor parte. He sido feliz así y pienso que, si me muriera ahora mismo, ya habría vivido lo suficiente.
Claro que me gustaría envejecer junto a mi marido y conocer a mis nietos, pero creo que ya he hecho lo más importante, lo que realmente me hace feliz. Sin embargo, es cierto que me he dejado parte de la salud en ello. Mis problemas de circulación, digestivos y de huesos vienen del sobresfuerzo que he hecho, pero ha valido la pena. Así que, sintiéndome así, cómo no iba a motivarme la lucha contra el aborto. Dar la vida es lo más bonito que existe.
Si me dijeran que puedo volver atrás y ser una ejecutiva de éxito, con dinero y posibilidades de marcharme de vacaciones en cualquier momento, no me tentaría la idea. Creo que mi destino era conocer a mi marido y tener a mis tres hijos. No cambiaría por nada los años que he pasado criándolos, aunque ahora ellos ya no recuerden la mayor parte. He sido feliz así y pienso que, si me muriera ahora mismo, ya habría vivido lo suficiente.
Claro que me gustaría envejecer junto a mi marido y conocer a mis nietos, pero creo que ya he hecho lo más importante, lo que realmente me hace feliz. Sin embargo, es cierto que me he dejado parte de la salud en ello. Mis problemas de circulación, digestivos y de huesos vienen del sobresfuerzo que he hecho, pero ha valido la pena. Así que, sintiéndome así, cómo no iba a motivarme la lucha contra el aborto. Dar la vida es lo más bonito que existe.
jueves, 15 de octubre de 2009
Blogs 2009 ¿Cambio climático?
En mis cuarenta y tres años no he visto cambios apreciables en el clima. Hay años más secos en que apenas llueve, otros más fríos, pero también más calientes y lluviosos. Detrás del famoso cambio climático hay todo un negocio montado donde algunos, como Al Gore se están forrando, diciendo a los demás que ahorren energía mientras él la despilfarra en su propia casa. Si tanto le importa el tema, debería vivir en una cabaña en el bosque. Es tremendo pensar lo fácil que resulta manipular la opinión pública. Hace pocos años nos decían que nos íbamos a congelar por el efecto invernadero, y ahora resulta que se va a calentar el planeta.
¿Qué nos dirán dentro de veinte años? Lo que sea necesario para justificarse. En la historia del planeta tierra todo el mundo sabe que ha habido largas temporadas en que el hielo lo cubría todo y otras más cálidas. Depende principalmente de la actividad solar en la cual no tenemos ninguna influencia. Está bien ser ecologista y preocuparse por preservar las masas boscosas del Amazonas y la biodiversidad. Pero no tiene sentido hacernos sentir culpables, cuando lo cierto es que en la ciudad de Las Vegas o Nueva York se despilfarra más energía que en algunos países enteros de África y nadie les reprocha nada.
Lo que no se puede pretender es que los países pobres sigan sin poder poner redes eléctricas o industria, porque perjudican al planeta, mientras nosotros seguimos con nuestros ordenadores y nuestras pilas. Tampoco es razonable pensar que vamos a renunciar a la tecnología y volver a la Edad Media por un supuesto riesgo climático grave. Hay tantos informes a favor de esta teoría como en contra, pero también hay grandes intereses empeñados en fomentar a unos y silenciar a otros. El cambio climático, si lo hubiera, tardaría décadas en suceder, y mientras se prueba o no, lo que está claro es que algunos se están llenando los bolsillos a nuestra costa.
Lo que realmente debería preocuparnos son los millones de niños abortados cada año en el mundo. Eso sí que son datos reales y tangibles.
¿Qué nos dirán dentro de veinte años? Lo que sea necesario para justificarse. En la historia del planeta tierra todo el mundo sabe que ha habido largas temporadas en que el hielo lo cubría todo y otras más cálidas. Depende principalmente de la actividad solar en la cual no tenemos ninguna influencia. Está bien ser ecologista y preocuparse por preservar las masas boscosas del Amazonas y la biodiversidad. Pero no tiene sentido hacernos sentir culpables, cuando lo cierto es que en la ciudad de Las Vegas o Nueva York se despilfarra más energía que en algunos países enteros de África y nadie les reprocha nada.
Lo que no se puede pretender es que los países pobres sigan sin poder poner redes eléctricas o industria, porque perjudican al planeta, mientras nosotros seguimos con nuestros ordenadores y nuestras pilas. Tampoco es razonable pensar que vamos a renunciar a la tecnología y volver a la Edad Media por un supuesto riesgo climático grave. Hay tantos informes a favor de esta teoría como en contra, pero también hay grandes intereses empeñados en fomentar a unos y silenciar a otros. El cambio climático, si lo hubiera, tardaría décadas en suceder, y mientras se prueba o no, lo que está claro es que algunos se están llenando los bolsillos a nuestra costa.
Lo que realmente debería preocuparnos son los millones de niños abortados cada año en el mundo. Eso sí que son datos reales y tangibles.
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miércoles, 14 de octubre de 2009
Amar a tu pareja
Música: ¿Sabes, mamá? No os la perdáis.
Supone querer estar juntos para siempre. Tener suficiente con una mirada, apoyar la mano en la suya y no necesitar nada más. Sufrir cuando está triste, reir cuando se alegra, sentir que la vida se para un poco cuando se aleja y retoma su ritmo cuando regresa. Apoyarle cuando se siente inseguro, cuidarlo si no se encuentra bien. Aprender a amar a los que vienen con él, aunque no los hayas elegido, porque son parte suya. Valorar cada minuto que estáis juntos. Comprender que necesita tiempo a solas. Aceptar sus gustos y necesidades. Hablar mucho y no necesitar una palabra. Escucharle incluso aunque no entiendas el tema del que está hablando. Pasarlo mal con su sufrimiento, disfrutar con su placer.
Amar cada cana y cada arruga, porque es signo del tiempo que habéis compartido. Verlo siempre atractivo, incluso con sus achaques, y sentirse igual. Recordar especialmente los buenos momentos y desterrar el recuerdo de los malos. Sentir que el tiempo pasa demasiado rápido. Pasar largas horas juntos sin hacer nada. Compartir el frío y el calor, la lluvia y la sequía. Tener siempre una sonrisa, una caricia y un beso, incluso cuando estéis cansados o deprimidos. Empezar cada mañana una nueva vida. Crear un proyecto de futuro juntos. Temer que el destino os separe física o espiritualmente. Bendecir el día que nos conocimos. Dar gracias a Dios siempre por haberle encontrado.
Supone querer estar juntos para siempre. Tener suficiente con una mirada, apoyar la mano en la suya y no necesitar nada más. Sufrir cuando está triste, reir cuando se alegra, sentir que la vida se para un poco cuando se aleja y retoma su ritmo cuando regresa. Apoyarle cuando se siente inseguro, cuidarlo si no se encuentra bien. Aprender a amar a los que vienen con él, aunque no los hayas elegido, porque son parte suya. Valorar cada minuto que estáis juntos. Comprender que necesita tiempo a solas. Aceptar sus gustos y necesidades. Hablar mucho y no necesitar una palabra. Escucharle incluso aunque no entiendas el tema del que está hablando. Pasarlo mal con su sufrimiento, disfrutar con su placer.
Amar cada cana y cada arruga, porque es signo del tiempo que habéis compartido. Verlo siempre atractivo, incluso con sus achaques, y sentirse igual. Recordar especialmente los buenos momentos y desterrar el recuerdo de los malos. Sentir que el tiempo pasa demasiado rápido. Pasar largas horas juntos sin hacer nada. Compartir el frío y el calor, la lluvia y la sequía. Tener siempre una sonrisa, una caricia y un beso, incluso cuando estéis cansados o deprimidos. Empezar cada mañana una nueva vida. Crear un proyecto de futuro juntos. Temer que el destino os separe física o espiritualmente. Bendecir el día que nos conocimos. Dar gracias a Dios siempre por haberle encontrado.
martes, 13 de octubre de 2009
17 de octubre 2009 - Un día histórico
Supongo que ya habéis oído que ese día habrá varias manifestaciones por toda España en contra de la nueva ley del aborto. Ya sé que dicen que la convocan ultracatólicos de extrema derecha, pero eso es una definición interesada. El aborto no es un tema religioso, aunque todas las religiones lo prohiban. Tampoco es exclusivo de ideologías conservadoras. De hecho hay mucha gente de izquierdas que se opone, pero no se atreven a dar su opinión, por miedo a que los consideren anticuados. Sin embargo, el aborto no es, por desgracia, algo nuevo, sino un mal a evitar, como la pederastia o el incesto, que también existen desde siempre.
El aborto no puede ser un derecho, porque es una desgracia. Eso lo saben todos aquellos que han perdido un hijo de forma involuntaria. El niño concebido forma ya parte de nuestra familia, lo queramos o no, nos venga bien o mal en ese momento. Y por tanto, matarlo significa eliminar a un pariente nuestro, un hijo, un nieto, un hermano. El óvulo fecundado al cabo de una semana ya tiene el aspecto de un bebé en miniatura, con sus piernas, brazos, y cabeza con todos los rasgos que le caracterizarán en su vida. No es un montón de células informe. Pero, aún cuando lo fuera, sería un ser humano único y diferenciado de cualquier otro, desde el momento en que tiene un material genético diferente de cualquiera que haya podido nacer antes o después.
El día diecisiete de octubre yo debería estar celebrando mi aniversario de boda, pero estaré, si Dios quiere, en la manifestación de Madrid y os invito a asistir también, porque el derecho a la vida no puede depender, de la edad, la raza o el sexo. Es intrínseco a todos los seres vivos y defenderlo es lo más importante que podemos hacer ese día o cualquier otro.
El aborto no puede ser un derecho, porque es una desgracia. Eso lo saben todos aquellos que han perdido un hijo de forma involuntaria. El niño concebido forma ya parte de nuestra familia, lo queramos o no, nos venga bien o mal en ese momento. Y por tanto, matarlo significa eliminar a un pariente nuestro, un hijo, un nieto, un hermano. El óvulo fecundado al cabo de una semana ya tiene el aspecto de un bebé en miniatura, con sus piernas, brazos, y cabeza con todos los rasgos que le caracterizarán en su vida. No es un montón de células informe. Pero, aún cuando lo fuera, sería un ser humano único y diferenciado de cualquier otro, desde el momento en que tiene un material genético diferente de cualquiera que haya podido nacer antes o después.
El día diecisiete de octubre yo debería estar celebrando mi aniversario de boda, pero estaré, si Dios quiere, en la manifestación de Madrid y os invito a asistir también, porque el derecho a la vida no puede depender, de la edad, la raza o el sexo. Es intrínseco a todos los seres vivos y defenderlo es lo más importante que podemos hacer ese día o cualquier otro.
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