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lunes, 3 de septiembre de 2012

La verdad sobre IKEA

Después de que varios reportajes televisivos mostraran a niños trabajando para subcontratistas de Ikea en India, Vietnam, Filipinas o Pakistán (donde incluso se les encadenaba a las máquinas), la empresa de la familia Kamprad creó un código de conducta que en la práctica no es más que papel mojado...Ikea t'estima. Un model per desmuntar), de Olivier Bailly, Jean-Marc Caudron y Denis Lambert.En su ya clásica exposición del capitalismo tardío, Ernst Mandel caracterizó al capitalismo transnacional como un sistema basado en la incesante rotación del capital. "La lógica del capitalismo tardío -escribió- conduce necesariamente (…) a convertir el capital ocioso en capital de servicios y simultáneamente a reemplazar el capital de servicios por capital productivo, en otras palabras, servicios por mercancías: servicios de transporte colectivo por automóviles privados; servicios de cine y teatro por equipo privado de televisión; mañana, programas de televisión e instrucción educativa por video-cassettes. No hay necesidad de subrayar los peligros que implica esto para el medioambiente a causa del desmesurado crecimiento de esta montaña de mercancías.


"El hipermercado, esa gran superficie de aspecto anodino que salpica nuestra periferia conurbana, es la mejor representación de esa "inmensa acumulación de mercancías" de la que hablaba ya Marx, de esa "inmensa reunión, bajo un mismo techo, de más de lo que cualquier persona podría comprar [y cuya sola] mera masa de objetos estimula el deseo", como ha escrito recientemente el sociólogo británico Richard Sennett. Ikea es, qué duda cabe, uno de los mayores exponentes de este modelo.Este libro tiene la virtud de ser breve y ameno. Bailly, Caudron y Lambert -periodista y activistas de ONG respectivamente- escudriñan al gigante sueco del mueble hasta allí donde se lo permite la opacidad de esta exitosa empresa. Fundada en 1943 por Ingvar Kamprad (un calvinista cicatero que mantuvo nueve años de amistad, entre 1941 y 1950, con Per Engdahl y Sven Olov Lindholm, líderes del movimiento neosueco pronazi), Ikea facturó en el 2005 14.800 millones de euros y recibió ese mismo año a 410 millones de clientes en sus 220 establecimientos repartidos por todo el mundo, que dan trabajo a más de 90.000 empleados. La inauguración de un centro comercial en Arabia Saudita el 1 de septiembre del 2004 provocó una auténtica avalancha humana que terminó con veinte hospitalizados por desmayos, dieciséis heridos y dos muertos.

Sorprendentemente para estas cifras, Ikea es una de las pocas empresas de su tamaño que no cotiza en bolsa, y una complicada red financiera la sostiene. Lo hace a través de la Stitching Ingka Foundation (radicada en Holanda, lo que no deja de ser curioso en una empresa que hace del chovinismo sueco bandera), asociada a la Stichting Ikea Foundation, poseedora de Ingka Holding, que agrupa a todas las empresas de Ikea. Ingka Holding está gestionada a su vez por Ikea International (con sede en Dinamarca), que es la encargada de asegurar las compras, la distribución, la venda y en ocasiones la producción misma del producto. Inter Ikea Systems (con sede en Delft, Holanda), subsidiaria de aquella en el organigrama de la empresa, es la compañía propietaria de la marca Ikea (su imagen).

IKANO, una organización paralela, agrupa a todas las sociedades que no están integradas en Ingka Holding, y cuya sedes son, invariablemente, paraísos fiscales. Comprenne qui pourra.Al terminar la lectura de Ikea t'estima uno no puede más que llevarse la impresión de que esta influyente empresa -que, no lo olvidemos, amuebla los interiores de la mayor parte de los hogares occidentales- reúne en grado sumo, bajo su impecable imagen corporativa azul-y-amarilla, todas las características negativas que uno asocia a una corporación capitalista, a saber: explotación laboral, destrucción del medio ambiente, embotamiento del espíritu de la población.Explotación laboral, tanto en los países productores del Tercer Mundo como en los trabajadores del Primero. Después de que varios reportajes televisivos mostraran a niños trabajando para subcontratistas de Ikea en India, Vietnam, Filipinas o Pakistán (donde incluso se les encadenaba a las máquinas), la empresa de la familia Kamprad creó un código de conducta que en la práctica no es más que papel mojado, pues los trabajadores de los 1.300 subcontratistas que proporcionan sus productos a Ikea tienen prohibido el derecho a la sindicación (algunos incluso nunca han oído hablar de ello) y trabajan una media de quince horas al día (de las ocho de la mañana a las once de la noche) sin contar las horas extra y el horario nocturno, frecuente cuando se acelera el plazo de entrega de los pedidos. Muchos de los obreros que viven lejos de la fábrica duermen directamente en sus puestos de trabajo para no perder tiempo en desplazamientos, que les sería descontado del sueldo. Por si fuera poco, son los trabajadores, y no la empresa, quienes corren con los gastos en seguridad médica, descontados de sus 36€ mensuales de salario.

Si lo hacen es, entre otras cosas, porque ponerse enfermo en una factoría de Bangla Desh o India significa uno o dos días sin sueldo. El grueso de las auditorias a estos subcontratistas lo realiza el Compliance and Monitoring Group de Ikea con lo que, como afirman los autores, sería como si un alumno de instituto se encargase de su propia evaluación.Más cerca de nosotros, Ikea ha destacado fomentando el trabajo precario entre jóvenes y estudiantes, o rompiendo huelgas (en Bélgica un bono de compra en una tienda de electrodomésticos a los trabajadores que permanecieran en su puesto de trabajo el día de la huelga), pero tiene su peor antecedente en una circular interna de la compañía en Francia firmada por el director de marketing, que aconsejaba no contratar a trabajadores de color porque "tienen menos posibilidades, y aquí de lo que se trata es de avanzar rápido." Según un sindicalista citado por el diario L'Humanité, el director de un Ikea parisino declaró a la prensa en 1997 que querían reforzar "su imagen nórdica" y que por esa razón no iban a poner "personas de origen extranjero en contacto con la clientela." Se pidió a Ikea que desmintiera estas acusaciones, pero los responsables de la compañía -me disculparéis la broma- se hicieron los suecos.Destrucción del medio ambiente. Después de los escándalos que estallaron en Dinamarca y Alemania en los 80 por la presencia de formaldehído y otras sustancias tóxicas en sus productos, el origen de la madera de los muebles expuestos en Ikea sigue siendo, en su mayor parte, de procedencia dudosa y, con toda probabilidad, talada sin ningún control en los bosques de Rusia o China.

Sólo en el 2005 se calcula que esta madera de naturaleza incierta alcanzaba los 640.000 metros cúbicos. La voracidad maderera del coloso sueco se retroalimenta con su estrategia empresarial de obsolescencia planificada, pues ninguno de sus productos está diseñado para durar más de dos temporadas y, aún haciéndolo, su poderosa maquinaria publicitaria tratará de convencer a sus fieles compradores de lo contrario, pues uno de sus mayores logros estriba precisamente en haber sustraído el valor patrimonial del mueble para convertirlo en un producto de consumo. Pero el expediente ecológico de Ikea no termina aquí. Su modelo de grandes superficies en el extrarradio obliga a los clientes al desplazamiento en automóvil con lo que, de las más de dos toneladas ( 2.808.424, exactamente) de CO2 que Ikea libera anualmente, el 56% es imputable a los compradores.Embotamiento del espíritu de la población. La extensión y creciente hegemonía del diseño Ikea, del mueble de líneas y madera clara, uniformiza los interiores de los hogares, narcotiza la creatividad de los diseñadores y elimina progresivamente las particularidades culturales de cada nación, un patrimonio humano que era garantía de diversidad. Lo peor es que Ikea ni siquiera representa el diseño sueco, sino su propio diseño, el diseño Ikea, y con él pretende crear un mundo a su imagen y semejanza. Para los trabajadores de los centros comerciales resulta igualmente alienante, como escriben los autores de este libro, "pasar su jornada laboral disfrazados de canario y rodeados de cocinas", realizando una "actividad monomaníaca en la tienda alineando decenas de miles de vasos o centenares de palillos" en lugar de "un trabajo de dimensión humana que ofreciera actividades más variadas". La publicidad, uno de los pilares fundamentales de la compañía, promueve a macha y martillo el consumo irracional, con consecuencias funestas no sólo para el medioambiente, sino para los cada año más endeudados hogares europeos.Y si después de todo este cahier de doléances alguien todavía puede creer en las bondades de la ideología de un mercado libre completamente desbocado (el sistema que, según nos repiten con insistencia, asegura la libertad personal a través del consumo), bandera que Ikea enarbola orgullosamente, no está de más recordar que el 75% de Habitat, la principal competidora de Ikea, está en manos de la familia Kamprad. El otro 25% lo posee la Stitching Ikea Foundation. Todo queda en familia y el monopolio se disfraza de falsa libertad de elección.Uno de los platos que nunca falta en los comedores de Ikea son las albóndigas (suecas, naturalmente). Según parece, incomestibles. Pero viendo lo que hace con sus empleados y el medio ambiente, esta carne triturada es el menor de sus pecados. Espeluznante y a la vez trágico. No hay paz sin justicia, bueno, sí, la paz de los cementerios.





lunes, 28 de marzo de 2011

Niños discriminados

No, no me refiero a los gitanos, los musulmanes o los pobres en general. Me refiero a los niños cristianos, aquí, en este país España, con mayoría teórica de católicos. Sin embargo, en los colegios públicos e institutos, los niños católicos practicantes son objeto de burlas y afrentas por parte de sus compañeros. Conozco múltiples testimonios de esto. Por suerte, no sucede lo mismo en los colegios concertados, especialmente si son religiosos. Estuve el otro día en un instituto público. Tenía el hall lleno de carteles contra la discriminación y a favor de la tolerancia: racismo, antisemitismo... No había ningún letrero que recordara a los cristianos perseguidos hasta la muerte en muchos lugares del mundo.

Tampoco había ninguna llamada a la tolerancia hacia los ritos cristianos y quienes los seguimos... Tal vez piensen que no es necesario, pero se equivocan. Incluso en las universidades y el lugares de trabajo, los creyentes son discriminados cada día. No pueden participar en conversaciones, por miedo a ser tachados de fachas, retrógrados o algo peor. Así que se callan y permiten que otras ideas se difundan como el aceite, gracias a su colaboración. Hoy en día es muy duro ser un cristiano practicante. Yo misma me he enfrentado a múltiples ataques y mofas. Pero, al ser una persona anónima, al menos no han afectado a mi familia. Otros muchos no tienen esa suerte. La tolerancia no puede ser privilegio sólo de unos pocos, o pierde todo su sentido.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Ideología de género

Se dice de aquella teoría que supone que los hombres y las mujeres somos iguales y sólo la educación recibida nos diferencia. Científicamente, se ha demostrado la falsedad de esto, ya que las hormonas sexuales determinan nuestros gustos desde antes de nacer. Cualquiera que haya tenido hijos e hijas sabe que, de modo natural, las niñas tienen un comportamiento diferente al de los niños, aunque no se hayan socializado todavía. Así, ya en la cuna, las niñas abrazan a sus muñecos como si fueran bebés y, en cuanto pueden hablar, los riñen. Los niños tienden a los juegos de acción, coches y monstruos con los que luchar. Nunca les he obligado a mis hijos a hacer esa elección, pero basta con entrar en una tienda de juguetes con ellos para comprobar lo que les atrae. Los fabricantes también lo saben perfectamente.

De igual modo es natural que las mujeres deseen casarse y tener hijos y que den a esto más importancia que a su desarrollo profesional. Por eso, muchas, como yo, acaban renunciando al trabajo al menos temporalmente para atender a su familia. Eso es algo que a las feministas radicales les pone de los nervios. Así que ahora pretenden desligar a la mujer de la maternidad, mediante el aborto e intentando que dejen a sus hijos al cuidado de otras personas cuanto antes. Sin embargo, no cuentan con que, primero que personas, somos animales, y nuestra biología y el instinto tienden a poner todo otra vez en su lugar. Así que, pienso que ésa es una batalla que tienen perdida a la larga, pero todavía se llevará muchas víctimas por delante.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Demasiado o demasiado poco

Ése es el concepto de la educación de los niños en España. Hay padres que son como el "encantador de perros". Pretenden que sus hijos pequeños les sigan al paso, que no levanten la voz y no desordenen la casa. Eso no es un hijo, - ni un perro -, es un robot. Los niños necesitan cierto descontrol para poder desarrollar su imaginación, adquirir destrezas y aprender a hacer las cosas solos. Un niño demasiado controlado es un adulto inútil. En el otro extremo, está los padres "colegas" que hacen la vista gorda siempre que el niño no les moleste. Se han grabado a fuego la máxima - ya pasada de moda - de no traumatizar a la infancia, y la siguen al pie de la letra. No se dan cuenta de que  sus hijos tienen un sentido innato del bien y del mal. Es decir, que saben cuándo están siendo malos y, si sus padres no les riñen, piensan que no les importan lo suficiente. Un niño sin educar es un adulto falto de atención y cariño. Otro fracasado social.

¿Tan difícil es dar con el término medio? Si no saben tratar con niños, menos lo van a hacer con adolescentes. Los problemas infantiles te parecen entonces una tontería. Un hijo necesita amor incondicional, pero también desea que le pongan unos límites para ayudarle a ser mejor persona. Si no lo hacen así, acabará aprovechándose de la situación, porque es pequeño pero tampoco es tonto. No hace falta que explique que los hijos que sufren exceso de disciplina tampoco son felices. Hay padres y madres que son verdaderos sargentos del ejército y no tienen ninguna paciencia con los niños. Lo peor no son los gritos, sino el desprecio con que los tratan. No es obligatorio tener hijos y, si no se tiene vocación de padre, es mejor evitarlos. Evitarlos, que no abortarlos. Un bebé intrauterino ya existe. La única receta para educar niños consiste en amor y sentido común.

sábado, 12 de junio de 2010

Como los perrillos

El concepto de educación sexual de nuestro gobierno consiste en enseñarles a los niños -cada vez antes- a lamerse mutuamente los bajos. No es porque lo diga yo; es que aparece en los manuales y en las páginas web oficiales; junto a instrucciones detalladas para la masturbación y posturas para el coito. Me pregunto de dónde han sacado la idea de que a los padres nos gusta que les enseñen eso a los niños pequeños. Para aprender de sexo, tienen la clase de biología, así como el cine, las televisiones y la enorme ayuda de internet. Lo que tienen que enseñar las autoridades es a ser una persona responsable de sus propios actos. Por tanto, si el sexo tiene riesgos (embarazos, enfermedades...), deberían recomendar abstinencia a los niños.

Pero no. Resulta que hacen campaña contra el tabaco, contra el alcohol (aunque sea papel mojado), y, sin embargo, se dedican a promover el consumo de sexo entre los niños desde edades realmente absurdas. No hace falta ser de derechas para pensar que el sexo sin amor es una guarrada, que no debería estar al alcance de los niños. Basta con ser una persona sensata. Las prácticas sexuales que decida tener cada uno en la intimidad forman parte de su vida privada y sólo incumben a la pareja -cuando ambos son adultos. Sólo nos falta tener al ministerio metido en casa opinando sobre lo que tenemos que hacer; menos aún, sobre lo que debería parecerles bien a nuestros hijos. Para asesorarlos en esas cuestiones y otras, ya tienen a su familia.

jueves, 13 de mayo de 2010

Pues, claro que madrugo...

La vecina de enfrente hace quince años que me oye salir por las mañanas, y el otro día me dice: tú que no tienes que madrugar, te levantas antes que yo. Ahora me entero de que las amas de casa no madrugamos. Es decir, que esperamos en la cama hasta las doce para hacer la comida, sin haber ido la compra, y tender la ropa, sin haber puesto la lavadora. De toda la vida, en mi casa era mi madre la primera que se levantaba y yo creo que en la mayoría de las casas. Nos despertaba a todos, ponía los desayunos y se ocupaba de que saliéramos a la hora. Yo, además, tengo que llevar a mis hijos al colegio, pero incluso antes de tener niños ya me levantaba a la vez que mi marido.

Me pregunto si existen realmente amas de casa que no madruguen. En el pueblo, tienen que darle de comer a las gallinas y otras muchas tareas más. Yo sería incapaz de quedarme durmiendo y dejar que cada cual se las arreglara a su gusto. Cuando los chicos eran pequeños, por supuesto, no podía ni pensar en ello. Lo que parece mentira es que me diga eso una mujer que tiene que saber perfectamente que el trabajo de la casa nunca termina, aunque precisamente ella prefiere entrar tarde al trabajo y salir tarde también. Así que se levanta más tarde que yo, y la verdad es que no entiendo por qué opina sobre mis horarios.

domingo, 4 de abril de 2010

El otro lado de la igualdad

A menudo una idea loable acaba transformándose en algo negativo, por el puro afán de llevarla a los extremos. Si, hace tiempo, una mujer separada tenía problemas para defender sus derechos, ahora son los hombres separados los perdedores. Es bien sabido que la custodia de los hijos se suele dar a la mujer, y, con ella, las pensiones compensatorias; lo cual suele dejar a los ex maridos en una situación económica precaria. Pero, además, ahora la sociedad ha permitido una "caza de brujos" contra los hombres. De tal modo que, no sólo les privan de ver a sus hijos a su elección; sino que, además, a un hombre separado se le considera posible culpable de malos tratos físicos o psicológicos. Es difícil defenderse de una acusación tan solapada. Por eso, hay un porcentaje muy alto de denuncias falsas en los litigios de divorcio, aunque no existan pruebas en la mayoría de los casos.

La igualdad legal, llevada al extremo, está produciendo grandes desigualdades. Por ejemplo, los abuelos de parte de él y los hermanos pierden también la posibilidad de visitar a los niños. Siendo así, no es extraño que aumente la violencia en la pareja. De algún modo, si les van a acusar igual, no tiene sentido reprimirse. Un hombre separado se convierte al mismo tiempo en víctima y presunto verdugo. Con ello, no estoy queriendo justificar los malos tratos, sino, más bien, buscar las explicaciones que siempre existen cuando ocurre un fenómeno social. Por un parte, los jóvenes, chicos y chicas, son ahora más agresivos; por otra parte, las relaciones de hecho son más inestables que los matrimonios; y, en tercer lugar, pero muy importante, habría que modificar los procesos de separación para que sean realmente justos, y no salgan siempre perdiendo los hombres. Eso sí que sería defender una igualdad real.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Arrieritos somos...

Y en el camino nos encontraremos. Para quien no conocía este dicho: se refiere a que el paso del tiempo pone a cada uno en su lugar. Yo lo pienso cada vez que veo unos padres malcriando a sus hijos, cosa que me pasa muy a menudo. Parece que no saben que los niños crecen y, lo que hace mucha gracia en un crío de seis años, deja de ser gracioso en uno de doce; no digamos ya de dieciseis. Aún con todo el cuidado del mundo y creyendo todavía en la disciplina, llega un momento en que la situación se te puede ir de las manos. Pero aquellos que han renunciado de antemano a ejercer de padres no tienen ninguna posibilidad de recuperar el control. De ahí, que proliferen ahora en televisión esos programas sobre hijos que han perdido completamente el respeto a sus padres –si es que alguna vez se lo tuvieron- y llegan incluso a agredirlos. Lo que no saben esos hicos es que la vida que están arruinando les pertenece a ellos.

La otra noche a las doce con un frío horroroso había dos niños jugando en la calle, porque sus padres tenían la necesidad urgente de salir de copas con sus amigos. Me pregunto con qué cara les van a decir dentro de pocos años que no deben beber alcohol en la calle, sobretodo siendo menores. En la reunión del colegio veo a dos señoras de mi edad enfundadas en sendas minifaldas negras con tacones de aguja de diez centímetros; y yo me pregunto cómo van a decirles a sus hijas que no salgan a la calle con esas pintas. Hay gente que no necesita ir a que les lean las cartas. Sólo con verlos se adivina claramente el futuro personal que les espera. Lo raro es que no lo sepan ellos.

jueves, 22 de octubre de 2009

Un día cualquiera

Antes que nada: ¿alguien puede explicarme por qué Pablo Pineda, con síndrome de Down tiene todos los derechos y simpatías una vez ha nacido, y, sin embargo, su madre hubiera podido matarlo en cualquier momento durante su embarazo?

Estaba de compras con mis dos hijas en un centro comercial y caminaba unos pasos detrás de ellas, cuando ví que un hombre iba pegado a ellas, intentando tropezarse con la pequeña. Así que aceleré y me puse en medio por no montar un escándalo, puesto que tampoco podía demostrar que lo hacía adrede. Sin embargo, me quedé pensando que, por suerte, yo no me separo nunca de mis hijas ni las pierdo de vista, porque otra madre las hubiera dejado solas para ir a ver sus propias cosas. Al fin y al cabo, mi hija pequeña ya es más alta que yo, pero no deja de ser casi una niña. Es difícil hoy en día ver padres que vayan con sus hijos de compras o de paseo, y menos aún que vayan de la mano. Incluso los niños de apenas cinco años andan ya a su aire, con el resultado de que se pierden muy a menudo. Creo que harían falta unos cursillos obligatorios para padres, para enseñarles responsabilidad.

Ya me gustaría a mí pensar que vivimos en un mundo ideal donde mis hijas no atraen más que a chicos de su edad. Pero, mientras exista una remota posibilidad, no seré yo quien baje la guardia. Recuerdo que a su edad también a mí se me acercó un señor, que intentaba convencerme de que me fuera con él a dar un paseo. Aún teniendo todo el cuidado del mundo, puede salir mal. La pederastia me parece uno de los delitos más imperdonables que existen. No sé hasta qué punto es una enfermedad o un vicio, pero de lo que no cabe duda es que a esos niños les arruinan la vida. Además, tampoco se puede estar tranquilo por tener hijos varones, ya que son incluso las víctimas preferidas. Así que, más vale demasiado cuidado que poco, si no quieres que un día cualquiera acabe siendo el peor día de tu vida.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Negligencia en la piscina

Hace unos días un niño estuvo a punto de morir ahogado en una piscina pública de Orihuela. Hay que decir que los padres han denunciado al socorrista que le practicó los primeros auxilios que le salvaron la vida. Parece ser que él ya les había advertido a los padres de que el niño, que no sabía nadar, se pasaba a la piscina de mayores sin manguitos ni flotador. Pero los padres no habían hecho caso, porque para eso pagan al socorrista, para que esté pendiente de su niño. Una actitud muy española, eso de delegar la responsabilidad en otros. Bastante sacrificio han hecho ellos con tener un hijo. Ahora que se ocupe el estado de educarlo, cuidarlo y protegerlo. Así nos van las cosas. Y, si además los indemnizan con una buena cantidad de dinero, pues mejor que mejor.

En la playa he visto muchos casos como ése. Niños solos jugando en la orilla del mar o saltando entre olas mayores que ellos. Un pequeñín de no más de dos años perdido, buscando a su familia con ayuda de una señora. Cuando yo tenía niños pequeños, no les quitaba el ojo de encima ni un instante. Mi marido y yo hacíamos turnos para estar con ellos y no empezamos a ir al agua juntos hasta hace un par de años. Pero, sacrificio, es otra palabra pasada de moda. Al fin y al cabo, niños es lo que sobra en el mundo, según dicen; y son una molestia y una carga para algunos. Pensar que hay tantas parejas estériles y cuánta gente no sabe apreciar lo que tiene... Un hijo es un tesoro de valor incalculable. Es lo más valioso que existe.

lunes, 27 de julio de 2009

De tú a tú

Últimamente hay algo que me llama mucho la atención: ver padres y madres dialogando con sus hijos pequeños de igual a igual. Está bien ser razonable y comprensivo con los niños, pero resulta un poco ridículo intentar mantener una conversación coherente con un niño de cuatro o cinco años. Las consecuencias son varias. Primero que el niño se vuelve del tipo repipi cargante, ya que llega a la conclusión de que sus opiniones son infalibles. Segundo que los padres pierden su autoridad moral al permitir que cuestionen su experiencia vital. Tercero, que el niño se crece y por supuesto deja de admitir ningún tipo de sugerencias, de modo que se transforma en un pequeño tirano. El problema es que, lo que resulta gracioso y simpático en un pequeñín, no tiene ninguna gracia cuando la criatura llega a la adolescencia.

Curiosamente, todo ese respeto y comprensión que derrochan los padres hacia su hijo, no sirve en absoluto de buen ejemplo. El niño les toma la medida y sabe bien hasta dónde puede llegar. Así no es extraño oír de boca de esos monstruillos expresiones como: mamá, eres tonta, no tienes ni idea de nada o déjame en paz; acompañados del clásico: no quiero.
Yo me muerdo la lengua por resistir la tentación de echar dos buenas broncas, una al niño y otra a la madre por irresponsable. No se puede dar a entender a los hijos que son los amos del universo y los demás están allí para servirles. No se debe permitir jamás a un hijo que te falte al respeto, menos en público o te pegue (que los hay), o pronto la excepción se convertirá en la norma sin remedio. Cada cual debe interpretar su papel.

miércoles, 22 de julio de 2009

Alta fidelidad

Anoche vi una película que me hizo pensar. A primera vista era una historia sin sentido, con personajes chiflados y diálogos absurdos. Trataba de un hombre, obsesionado con la música, que hacía recuento de su vida sentimental. Había tenido cinco novias principales, a las cuales había engañado o se las había arreglado para que le dejaran por otro. Así que decide hablar con cada una de ellas para ver lo que salió mal en su caso. Me recordaba a muchos blogs donde he leído aquello de: salí con un chico que no quería más que un rollo, luego con otro que acababa de dejarle la novia, con un casado incomprendido que volvió con su mujer, con uno que se liaba con todas, luego con otro que no sabía lo que quería...

Como decía el protagonista en un momento dado: "me pregunto si mi vida consistirá en saltar de piedra en piedra, hasta que no queden más piedras". Eso refleja muy bien las historias que predominan en internet. Pero, cuando su última novia le abandona por un vecino suyo, se da cuenta de que no consigue olvidarla y se obsesiona por conocer la razón. Ella le dice que le ha dejado porque él nunca parecía ser feliz, sino que siempre le faltaba algo. Al final descubre que todas las otras mujeres con las que había estado eran sólo fantasías, donde buscaba un rasgo determinado de su mujer perfecta: pureza, pasión, inteligencia, sensibilidad..., pero realmente no quería conocerlas como eran en su totalidad.

Sin embargo, con la última, sí que le gustaba todo de ella, incluso aquello que tanto le molestaba. A pesar de que en la película está a punto de echarlo todo a perder otra vez, decide darle un voto de confianza a la relación e intentar ser feliz a su lado. Me pregunto cuánta gente sigue saltando de piedra en piedra porque no se atreven a querer y dejarse querer, y, de este modo, hacer todas sus fantasías realidad. Está bien tener un ideal de mujer o de hombre, pero siempre que se sepa que las personas reales no somos perfectas.

El éxito es tener lo que se quiere. La felicidad es querer lo que se tiene… La felicidad no depende de lo que se tiene, sino de saber apreciar lo que se tiene – Lair Ribeiro

sábado, 4 de julio de 2009

Series españolas

Más de ventiun mil visitas, sólamente en los blogs que conocéis. He tenido otros tres. Incontables lecturas en otros enlaces a lo largo de más de tres años. Toda una vida virtual que casi nadie conoce y que no me aporta nada visible. A menudo pienso que estoy perdiendo el tiempo.

Con las series de televisión ocurre algo parecido a lo del cine español. Sin embargo, hay algunas, como Cuéntame que se han ganado cada euro invertido en ellas. Pero el problema en este caso son las series que llaman "juveniles" y, en tiempos, hubieran necesitado la calificación moral S. Pero además las emiten en horario de máxima audiencia y las ven niños. La culpa, por supuesto, es de esos padres que ponen una televisión en el cuarto de sus hijos y se despreocupan de lo que ven. Para colmo, series como "física y química" o "sin tetas..." se exportan a muchos países de Iberoamérica, de manera que afectan a millones de jóvenes.

Es el paraíso de los contravalores, donde chicos recién salidos de la pubertad se dedican a experimentar con alcohol, drogas y sexo, incluso con adultos, rozando los límites de la legalidad. Además, en estas series los padres representan la figura autoritaria, represora, incapaz de razonar o comprender a los jóvenes. O también están los padres "colegas" que no opinan sobre la vida de sus hijos, porque ellos tienen mucho más que ocultar todavía. En resumen, estas series son un ataque deliberado contra la familia. Por desgracia, los adolescentes son enormemente manipulables y, sin asesoramiento de adultos, aceptan cualquier situación como algo natural.

Así, llegan a creer que lo normal en un niño es mantener relaciones sexuales con los compañeros de clase, emborracharse, mentir, hacer trampas, no estudiar y pegarse con cualquiera. Más que chicos de instituto parecen delincuentes juveniles de correccional de menores. Como el tiempo pone las cosas en su lugar, ya estamos empezando a ver las consecuencias de esta política; y los primeros perjudicados de este juego son los propios padres de los niños. Ésta es la imagen de España que se vende en el extranjero, y luego nos extrañamos de que no nos tomen en serio.

martes, 23 de junio de 2009

Escena campestre

Son las dos de la tarde. Aparco el coche cerca del colegio concertado religioso de mis hijas. De pronto, algo me llama la atención. En un pequeño jardín a la derecha hay un árbol frondoso y, a su sombra, una chico y una chica de no más de quince años se están dando un lote impresionante. Alrededor los padres de los alumnos de primaria empiezan a llegar. Dentro de un rato, saldrán todos los niños y pasarán junto a la escena. Reprimo mi deseo de bajarme del coche y llamarles la atención. Al fin y al cabo, yo no les conozco de nada. Me pregunto dónde están sus padres y si se imaginan la situación en que se encuentran ahora las criaturas.

Probablemente sí habrá por allí algunas personas que conocen a los padres de ella o de él. Espero que lleguen a saber de alguna manera el espectáculo gratuito que nos han ofrecido sus hijos. Espero por su bien, que alguien les explique que ésa no es manera de hacer las cosas. Para empezar, se requiere intimidad; en segundo lugar, nunca delante de niños; en tercer lugar, esa imagen quedará para siempre en la memoria de muchos, aunque ellos ni siquiera sigan ya juntos. Es decir, que han arruinado su reputación públicamente y será ya difícil que consigan una relación seria con otras personas del entorno.

Claro que yo no soy su madre, y no me corresponde a mí explicarles esas cosas. También les diría que tienen toda la vida por delante y, por lo tanto, no hace falta quemar etapas a esa velocidad. Realmente daba la impresión de que si no terminaban allí mismo era porque no tenían preservativo, pero poco les faltaba ya. De verdad que no entiendo ese afán de exhibicionismo, o bien esa falta absoluta de autocontrol. Como animalillos sueltos a su aire, así estaban junto al colegio. Cualquier podría haberlos filmado para meter el video en internet. Me pregunto hasta qué punto eso es ahora lo normal entre los adolescentes, y cómo hemos llegado a ese punto.

Me dió mucha lástima, como cuando pillé a los del baño de Macdonalds, y no es por razones morales. Comprendo bien lo que es estar enamorado. Pero cada cosa tiene su momento y lo bonito es ir recorriendo el camino juntos. Entrar en la edad adulta a los catorce, supone que te has perdido el tiempo intermedio. Además un adolescente no está psicológicamente preparado para mantener una relación estable, mucho menos con esa intimidad y todos los riesgos que implica. Así que son carne de cañón para las enfermedades venéreas y el embarazo no deseado, y quien sabe si también un futuro aborto. Todo porque sus padres no se enteraron a tiempo o no quisieron enterarse.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Píldora postcoital

¿Quién es más valioso?, ¿un niño o un adulto de veinte años?, ¿un anciano de setenta o un hombre de mediana edad?, ¿una mujer en edad fértil o una niña?, ¿un bebé o un feto?...
Si el mundo se acabara y sólo pudieran librarse unos cuantos, ¿a quién salvaríais?
1. A las mujeres y niños como marca la tradición, porque son la garantía de nueva vida.
2. A los hombres fuertes porque tienen más posibilidades de sobrevivir.
3. A los de mediana edad porque cuentan con el valor de la experiencia.

Lo ideal sería salvarlos a todos, naturalmente, pero si el futuro de la humanidad dependiera de ello, el instinto de supervivencia marca que deben permanecer aquellos capaces de engendrar una nueva generación, y sus madres porque las necesitan para desarrollar sus capacidades. Aunque ahora nos creamos, casi siempre, a salvo de toda desgracia apocalíptica, eso no significa que no tenga que seguir primando el sentido común sobre la conveniencia.

La píldora abortiva impide que el óvulo fecundado pueda anidar en el útero. Si me preguntan si es mejor que el aborto normal, supongo que sí, es menos traumático. Pero no deja de ser un aborto porque, desde el momento en que el espermatozoide se fusiona con el óvulo, ya existe un nuevo ser humano. Da igual que tenga un día de vida, un mes, o cinco años. Aunque algunos sigan empeñados en que el planeta está superpoblado, el reemplazo generacional es imprescindible en cada país y en cada región del mundo. Supongo que no piensan repoblar España con chinos.

Esos niños que dejan de nacer, sean deseados o no por sus padres, siguen siendo necesarios para nuestro equilibrio poblacional. Cada vez nacen menos niños voluntariamente y los hijos de los inmigrantes pueden volver a su país cuando lo deseen. Hay que pensar a largo plazo. Luego está el tema de los efectos secundarios de la medicina, que no es precisamente inocua. Su uso continuado podría producir esterilidad en toda una generación y además favorece el embarazo extrauterino, que es muy peligroso.

Pero ante todo está el tema moral. El aborto no es un método anticonceptivo. Hoy en día contamos con múltiples sistemas para evitar los embarazos no deseados. Si estos fallan, hay otras opciones, especialmente la adopción, que hay miles de parejas en lista de espera. Por otra parte, a lo largo de la historia millones de mujeres se han hecho cargo de hijos inesperados y los han sacado adelante con o sin ayuda y han sido felices. ¿Es que ahora somos más débiles e inútiles que antes? Yo misma soy una hija no esperada y siempre me he sentido muy querida.
He pensado que voy a seguir comentando. No puedo depender de las reacciones de cada cual.
Música: The look of love. Abc.

martes, 5 de mayo de 2009

Segundas partes

Muchos matrimonios no resultan porque no ponen de su parte, y algunos aunque pongan todo de su parte. El problema es que no te casas con una persona, sino también con sus padres, hermanos y amigos de la infancia. Los psiquiatras saben que, cada experiencia buena o mala que se ha vivido en los primeros años de vida, determina la manera en que vas a reaccionar más adelante ante algún estímulo similar. Sólo eso ya complica mucho la convivencia. Pero luego está también las relaciones sentimentales anteriores. Cuanto más y más complejas hayan sido las parejas que precedieron a la actual, más difícil será que la persona confíe en su nueva relación y esté dispuesto a entregarse de forma incondicional.

La gente tiende a repetir los mismos comportamientos aún conociendo las consecuencias y a evitar situaciones que les resultan familiares, sin tener en cuenta que el cambio de protagonistas hace que el final también varíe. Cuando la relación anterior ha sido otro matrimonio y especialmente si hay hijos por medio, es casi imposible empezar de cero. Esa experiencia, con todo lo positivo y lo negativo, estará siempre presente en las nuevas parejas que se puedan encontrar. Por eso, los separados habitualmente no consiguen mantener parejas estables y, cuando las tienen, son temporales. Es raro que acaben sus vidas casados. Mi hermano se ha vuelto a separar.

Cuando digo que es mejor evitar complicarse sentimentalmente con alguien a quien apenas se conoce, siempre pensáis que me refiero al sexo, y también. Pero sobretodo porque la relación sexual supone un nivel de intimidad y de implicación emocional que sólo se debería alcanzar con el menor número de personas posible. Cada pareja te va cambiando aunque no quieras; a algunos hasta niveles en que apenas se les reconoce; y hace que cada vez te resulte más difícil encontrar a alguien que encaje en un puzle de personalidades tan complejo. Por eso es preferible también elegir a alguien que no cargue con mucha historia sentimental a sus espaldas. No es nada fácil librarse del peso de los recuerdos.

miércoles, 15 de abril de 2009

Sobre perros y niños

Hay gente que saca a pasear al perro como quien lleva el carro de la compra. Van pensando en sus cosas y no se relacionan con el animal. Se nota cuando un perro es querido. Tiene una actitud especial y ambos disfrutan mucho de su compañía mutua. El que no lo hace así, no sabe lo que se pierde. Con algunas madres pasa lo mismo. El otro día en la farmacia había una mujer con una niña monísima de unos dos años y un bebé dormido en el cochecito. Cuando yo estaba en esa situación, me encontraba agotada, pero no había quien me quitara la sonrisa de la cara mirando a mis hijos. La mujer llevaba cara de funeral.

El roce hace el cariño. Probablemente deja a los niños en la guardería de siete a siete y, cuando sale del trabajo, no tiene ni ganas de verlos. También podría ser que no trabaje, pero esté tan agobiada por la casa que no sea capaz de disfrutar de sus hijos. De todo hay. En cualquier caso, es un desperdicio. No me cabe en la cabeza cómo alguien puede ver la relación con sus hijos como una penosa obligación. El stress están haciendo estragos en las familias. Ahora es cuando pensáis que no les queda más remedio que trabajar todo el día, y no tienen con quién dejar a los niños. Entonces no debería haber tenido dos hijos tan seguidos. Ahora se puede evitar. Una madre tan amargada no puede ser una buena influencia para sus hijos.

Los padres. Algunos me impresionan por lo bien que se han adaptado a su nuevo papel en la sociedad. Otros, se nota que desempeñan sus labores de padre como una tarea más. Pero, nos guste o no, un niño pequeño necesita especialmente la relación íntima con su madre. Después, cuando ya tienen tres o cuatro años, es el momento del padre, de ampliar su mundo emocional y vital. Eso no quiere decir que el padre no se implique desde el principio también en los cuidados. Pero una madre, por naturaleza, debería ser feliz sólo con estar con sus hijos el rato que pueda al día, y cuanto más mejor. Otra cosa, resulta antinatural, y muy perniciosa para los niños.

jueves, 9 de abril de 2009

Viva la vida

Tener hijos es lo único que realmente consuela cuando sufres las pérdidas inevitables de tus seres queridos más ancianos. También sirven los sobrinos, o incluso hijos de amigos muy cercanos. Convivir con un niño pequeño, verlo crecer e ir descubriendo el mundo paso a paso, te devuelve a un estado de ilusión y esperanza que sólo da la infancia. Un bebé es una criatura indefensa bastante molesta que, sin embargo, consigue que todos estén pendientes de sus necesidades. Basta una sonrisa o un nuevo gesto para compensar las noches sin dormir y el cansancio. Un niño llena de vida la familia más triste y agotada.

Cuando las fuerzas de la juventud empiezan a abandonarte y ya no te quedan nuevos retos por los que luchar, la llegada de un nieto es una fuente inagotable de energía, que cura la melancolía y mitiga todos los dolores. Cada niño que nace es un regalo de Dios a la humanidad. Tan pequeño, tan frágil, sin embargo, es único y valioso porque es la única garantía de futuro de su familia y de su pueblo. Es una semilla de eternidad. Cuando oigo hablar de los fetos como si fueran tumores que hay que estirpar; cuando escucho que se considera un derecho acabar con la vida de una persona en ciernes; se me parte el corazón y no puedo soportarlo.

Ese feto de apenas unos centímetros tal vez podría haber sido un gran sabio que encontrara la solución a los problemas de la humanidad; o tal vez sería un buen padre o madre de familia, cuya contribución hiciera este mundo un poco mejor. Cada una de esas personas, con cuyos restos quieren comerciar como si fueran carne de carnicería, sería, si lo dejaran, alguien con sus propios afectos e intereses, tan fuerte o tan débil, tan bueno o tan malo como cualquiera de nosotros. ¿Quién puede negarles la oportunidad de seguir existiendo? Si acabamos con los niños, podremos tener una vida más cómoda y despreocupada, pero será una vida sin sentido y sin alegría de vivir.

"Sólo alguien que no tenga nada que perder y todo para ganar puede cometer semejante crimen. La sangre del unicornio te mantiene con vida, incluso si estás al borde de la muerte, pero a un precio terrible. Si uno mata algo puro e indefenso para salvarse a sí mismo, conseguirá media vida, una vida maldita, desde el momento en que la sangre toque sus labios". Harry Potter y la piedra filosofal

jueves, 2 de abril de 2009

La guerra del coltán

Hoy traigo un tema muy serio que sí que estaría en nuestra mano solucionar. Lo dejaré un par de días porque estar internet muy parado. Como se nota que hay crisis, que se va todo el mundo... No hace mucho que he sabido de este tema. Parece ser que en el Congo existen unas minas de donde se extrae la mayor parte del coltán, un mineral imprescindible para los teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos. La guerra por su control ha causado ya miles de víctimas entre la población. A eso hay que sumarle que los que extraen el mineral son niños pequeños. Por si fuera poco, esa zona de África es una reserva de grandes simios como el gorila o el bonobo.

Así que no se trata tan sólo de que esa riqueza, lejos de beneficiar al país, lo está arruinando, se corre el riesgo de sufrir un auténtico genocidio y una extinción animal. Existen unas iniciativas dirigidas a exigir a las compañías de móviles que utilicen coltán reciclado, lo cual evitaría los enormes intereses económicos que, como siempre, son la base de este conflicto. No sé hasta qué punto es posible utilizar coltán reciclado, pero deberíamos hacer todo lo posible.

La guerra del coltán es uno de esos conflictos olvidados que no interesan a casi nadie, como también lo es Darfur, Somalia, o tantos otros. Lugares donde hay mucho que perder y poco que ganar. Todo lo que podamos hacer para concienciar sobre estos temas, será lo que realmente obligará a los gobiernos y a las multinacionales a cambiar su posición al respecto. No podemos permitir que en pleno siglo XXI haya niños en estado de esclavitud, asesinatos y destrucción mediamental, todo ello para que nosotros podamos seguir enviando sms.

Nuestra responsabilidad me temo que es enorme, aunque nadie nos haya preguntado al respecto. Antes no lo sabíamos, pero ahora la información es imparable. Infórmate sobre la guerra del coltán, sobre los móviles de coltán reciclado; y recuerda que habitualmente, todo lo que nosotros tenemos en exceso, hace falta en otro lugar del mundo, o bien está perjudicando seriamente a otros países.

martes, 31 de marzo de 2009

Bioética

Amo la naturaleza más de lo normal, todos los seres vivos, desde las plantas y los insectos a los grandes mamíferos. Sin embargo, no creo que haya que supeditar al hombre a la conservación del medioambiente. Tampoco creo que valga todo a la hora de justificar posibles avances científicos. Mi hija tiene una profesora de matemáticas que estudió biología. Como destacaba mucho, se especializó en genética, supongo que con alguna beca. Al cabo de un tiempo, descubrió que su trabajo le exigía experimentar con embriones, y lo dejó. Renunció a un futuro brillante, un gran sueldo y todo el prestigio correspondiente, para irse a dar clase a unos adolescentes. A su lado, mi decisión de no comentar más es una auténtica tontería.

Hay quien piensa que para preservar la naturaleza hay que reducir la población mundial. Pero no es que quieran suicidarse ellos. Se refieren a eliminar a los ancianos, enfermos, y evitar que nazcan tantos niños. Eso ya está inventado: se llamaba nazismo, y también lo han practicado en el comunismo. La naturaleza y el hombre se han mantenido en equilibrio durante milenios gracias a que tiene una capacidad de recuperación impresionante. Si ha sobrevivido a las glaciaciones y calentamientos sucesivos, también saldrá de ésta. No se puede exigir, por ejemplo, a algunos países que renuncien a producir electricidad para los hogares, porque estropea su medio natural; mientras otros derrochamos continuamente. Hay mucha hipocresía en este tema y mucho egoísmo.

Está claro que teniendo pocos hijos o ninguno, en occidente se gana en nivel de vida, pero a costa de hipotecar el futuro de todos. Otros países no pueden permitirse ese riesgo. Los niños son la única garantía de futuro de algunas culturas. Eso no significa que no piense que todos los seres vivos son valiosos en sí mismos; pero, también creo que todos los seres humanos tienen derecho a una vida digna. Una cosa no debería ser incompatible con la otra. El hombre no debe jugar a ser Dios con consecuencias imprevisibles sobre el planeta; pero tampoco debemos convertir a la naturaleza en un dios a quien adorar por encima de todo y de todos.