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miércoles, 19 de mayo de 2010

Bad romance

He leído un nuevo término que me ha gustado: porno-pop. Realmente parece que las cantantes han empezado una competición a ver quién resulta más provocativa. Ya no se trata de vender música, sino sexo, dirigido especialmente a los hombres. Supongo que si hacen así será porque funciona, pero la verdad es que no lo entiendo. Lady Gaga tiene talento de sobra, tanto por sus canciones como por su forma de bailar, y no creo que necesite venderse de esa manera. El video de Bad romance es bueno; pero, leyendo entre líneas, se puede ver que da una imagen denigrante de la mujer, convertida en objeto de una subasta masculina. Realmente, podría ser la escenificación de un delito de trata de blancas. No veo qué atractivo puede tener eso para una chica.

Sin embargo, no deja de ser un elemento más de inmoralidad en esta sociedad donde se empiezan a aceptar como normales los comportamientos más aberrantes. Por ejemplo, ahora en las playas, no sólo tenemos que ver pechos más o menos flácidos, sino que también nos vemos obligado a contemplar culos, gracias al tanga. Entonces, no sé muy bien cuál es la diferencia con una playa nudista. Es el problema que tiene ir dejando todas las puertas entreabiertas: que luego no se pueden poner límites. La música se ha convertido en un burdel; y la calidad indudable de algunos artistas queda oculta tras una exhibición de procacidad absolutamente innecesaria.

martes, 9 de febrero de 2010

Shakira no es una loba

Me encanta el nuevo disco de Shakira pero al mismo tiempo me parece bastante inmoral. Ella debe saber que muchas niñas cantan sus canciones y hay cosas que no deberían decir. Tiene talento de sobra para que no sea necesario utilizar el sexo como reclamo y dar una imagen de sí misma distorsionada. Porque Shakira lleva muchos años viviendo con su novio y es practicamente una mujer casada, no la loca que quiere dar a entender en este disco. Realmente no entiendo por qué ha actuado así. Unos ejemplos:

"Llevo conmigo un radar especial para localizar solteros. Si acaso me meto en aprietos también llevo el número de los bomberos..." No se iban a reir los bomberos si les llaman para eso...
"Pasarla muy bien y portarme muy mal en los brazos de algún caballero". Más bien sería al revés.
"Pensé: no me mires así. Ya sé lo que quieres de mí. Que no hay que ser vidente aquí. Para un mal como tú no hay un cuerpo que aguante". No, si somos animales irracionales.
"Se siente tan bien todo lo que hace mal y contigo nunca es suficiente". Se siente mejor lo bueno.
"Ven, confía en mí. No hay porque dejar para hacer después lo que quieras ya". Si vamos a morir mañana.
"¿Qué es lo que esperas, ya casi es madrugada. Mi cremallera no está electrificada. No me tengas más consideración..." Vale, pero luego no se aceptan reclamaciones
"Nadie nos mira. Esta noche es nuestra. No habrá testigos, no habrá evidencia. Somos sólamente yo y tu conciencia". ¿Y la conciencia de la mujer, o es que ella no tiene?

Por suerte, el resto del disco está en inglés, porque sigue en el mismo tono. No me gusta que mis hijas canten estas cosas y menos que se las crean.

sábado, 31 de octubre de 2009

Los "intelectuales y artistas" de la sopa boba apoyan al gobierno

Mira que en este blog procuro ser tolerante y moderada, pero hay cosas que claman al cielo. Como que ahora los sindicatos y los presuntos artistas de España se dediquen a escribir comunicados en apoyo de un gobierno que ya ha fabricado un millón de parados y va camino del segundo. Cómo se nota que ellos no viven de un sueldo, sino de las subvenciones millonarias de ese mismo gobierno y medios afines.

Desde hace décadas una buena parte de los escritores, cantantes o actores españoles ya no trabajan del talento que pudieran tener, que en muchos casos es dudoso, sino que dependen del apoyo institucional a través de las fiestas de los pueblos, los libros recomendados en los colegios y muy especialmente las subvenciones al cine español. Se sabe que hay incluso películas que no llegan a estrenarse.

Esta situación vergonzosa que no ocurre en ningún otro país que conozca ha permitido que surja toda una casta de "intelectuales" que comen de la "sopa boba" y viven muy bien. Tanto que luego residen en urbanizaciones de lujo, viste ropa de diseñadores internacionales y se codean en las fiestas lo mismo con aristócratas y magnates que con las mismas infantas, siempre con una sonrisa en la boca.

Mientras, en su trabajo, se dedican a dinamitar la sociedad española, empezando por sus valores tradicionales, siguiendo con la Iglesia y la alta sociedad en la que se mueven. El nivel de hipocresía de estas personas sólo es comparable al de los sindicalistas, que dicen defender a los trabajadores mientras ellos mismos no trabajan y les da lo mismo si vamos de cabeza a la ruina.

Si todos ellos tuvieran que vivir de su trabajo, no sólo los trabajos artísticos subirían de calidad de manera ostensible, sino que además no les quedaría tiempo para andar haciendo la pelota a los que les mantienen, ni tendrían razón alguna para hacerlo. Menos manifiestos y más solidaridad con quien de verdad la necesita y no con aquellos que no saben ni quieren hacer las cosas bien.

martes, 30 de junio de 2009

Cine español

Las películas de los años sesenta en España estaban basadas en una mentalidad muy básica y algo infantil. Tal vez por eso todavía se ven con gusto, aunque choque el cambio de costumbres. Las de los setenta, se basaban principalmente en el destape y eran muy previsibles, pero tenían su gracia. A partir de ahí, comenzaron a aparecer las subvenciones estatales, las cuadrillas de amigos según la ideología dominante y los "nuevos talentos" instantáneos.

En EE.UU para ser actor hay que pasar, en general, por una criba impresionante. Se requiere asistir durante años a una escuela de actores y competir con cientos de aspirantes por un papel. Aquí basta con ser conocido de alguien, modelo, hijo de, o caerle bien a los responsables del dinero. También es imprescindible generalmente ser de izquierdas y llevar una vida "liberal". Con esas condiciones, ya se sabe que todas las películas resultan cortadas por el mismo patrón.

Son comedias sin pretensiones, salpicadas de palabrotas y mucho sexo; o tragedias macabras hasta el límite; películas tristes, lentas y melancólicas; o reivindicaciones de la segunda República. De esta regla escapan de vez en cuando excepciones, como es natural; auténticas obras maestras, que suelen pasar desapercibidas para el gran público y no salen rentables. Luego todo se arregla diciendo que la gente no ve cine español porque no se le hace publicidad.

Lo cierto es que no van simplemente porque no tiene comparación con el americano, ni por argumento, ni por actores. Siempre dirá alguno que nos queda Almodóvar, pero su cine se ha convertido en una máquina de "eppatter" que dicen los franceses, sin más objetivo que el escándalo. Algo muy genuíno español, por otra parte. Hacer buen cine, como todo, cuesta tiempo y esfuerzo y, por tanto, está en contra de la mentalidad actual.