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sábado, 3 de marzo de 2012

El Psoe contra la familia

Un matrimonio detenido por castigar a su hija sin salir de casa

El PSOE quería llenar nuestros hogares de pequeños Pávlik y lo está consiguiendo

Sab 3·3·2012 8:42  
Ayer fue noticia el arresto de un matrimonio de Úbeda (Jaén) por castigar a su hija de 16 sin salir de casa. En el colmo del surrealismo, los padres, tras ser denunciados por la niña, están acusados de un posible delito de detención ilegal. Ante esto ha venido a la memoria el caso de Pável Trofímovich Morózov, conocido popularmente como Pávlik, niño soviético que se hizo famoso por haber denunciado a su padre, provocando su ejecución.
La propaganda totalitaria para minar la autoridad de los padres
La historia de Pávlik es muy confusa, empezando por el motivo de su muerte. La propaganda soviética difundió distintas versiones -algunas contradictorias- sobre las circunstancias en que fue asesinado ese niño de 13 años, pero todas las versiones tenían en común la atribución a su familia del asesinato del pequeño chivato en represalia por denunciar a su padre. Investigaciones más recientes han apuntado que las distintas historias oficiales difundidas a lo largo y ancho de la URSS sobre el pequeño Pávlik no eran más que patrañas, y es casi seguro que ningún familiar suyo tuvo nada que ver con su asesinato. Lo que es evidente es que la dictadura comunista utilizó el mito del pequeño Pávlik para quebrantar la obediencia filial y con ella la patria potestad: los niños sólo debían obediencia al Estado. El motivo de esta estrategia es evidente: las familias son las primeras educadoras de los niños, y precisamente por eso todos los regímenes totalitarios han buscado arrebatar a los hijos de la autoridad paterna. El adoctrinamiento totalitario de la infancia ha requerido siempre el apartamiento de los niños de sus familias e incluso las medidas para enfrentarles con ellas. Esa ingeniería social se dio en su grado máximo, de hecho, en las dos mayores y más nefastas franquicias ideológicas del socialismo: el comunismo y el nacional-socialismo.
La oculta intención de la campaña socialista sobre el cachete
Por si alguien se piensa que esa forma de ingeniería social sólo ocurrió en férreas dictaduras, hay que decir que otras franquicias del socialismo aparentemente democráticas también han utilizado la propaganda más burda para minar la autoridad de los padres, por ejemplo en España. En diciembre de 2007 el PSOE y sus aliados de izquierda modificaron el Artículo 154 del Código Civil. Los medios lo presentaron como la prohibición del cachete, y algún medio afín al gobierno socialista llegó a acusar a los que votaron contra la reforma de ser “defensores del bofetón”. El caso es que en la segunda línea de dicho artículo, referida a la patria potestad, se matizó que habría de ejercerse hacia los hijos “con respeto a su integridad física y psicológica”. Esto bastaba para prohibir los maltratos físicos, pero el PSOE y sus aliados, bajo el señuelo del cachete, añadieron otra modificación a ese artículo, cuyas últimas líneas tenían hasta entonces la siguiente redacción:
“Si los hijos tuvieren suficiente juicio deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten. Los padres podrán en el ejercicio de su potestad recabar el auxilio de la autoridad. Podrán también corregir razonable y moderadamente a los hijos.
La parte que he señalado en negrita fue suprimida con aquella reforma. Es decir, que la izquierda parlamentaria no sólo quería prohibir los maltratos físicos a los hijos -un fin muy loable pero que, insisto, quedaba cubierto con la mención a la integridad de los hijos-: además, aprovecharon para minar la autoridad de los padres y negarles incluso la posibilidad de corregir a sus hijos. La campaña del cachete fue una de las mayores estrategias de manipulación llevadas a cabo durante el mandato de Zapatero, campaña que tenía como fin ocultar uno de los aspectos de mayor calado del proyecto de ingeniería social del PSOE. Ahora podemos ver las consecuencias de aquella reforma ocultada a la opinión pública.
Un proyecto ideológico para enfrentar a hijos y padres
Hay que decir que ese ataque a la autoridad de los padres no fue algo aislado durante el mandato de Zapatero. La asignatura de “Educación para la Ciudadanía” fue uno de los mayores episodios de ingeniería social de nuestra democracia, una materia hecha con el fin de adoctrinar obligatoriamente a los escolares sin contar con la opinión de sus padres y violando el derecho constitucional de éstos a decidir la formación moral y religiosa que desean para sus hijos, un derecho amparado por el Artículo 27 de la Constitución. Recordemos, así mismo, las escandalosas declaraciones del ideólogo del PSOE Gregorio Peces-Barba afirmando que “los padres no se han preocupado nunca de la educación de los hijos”, tras ser preguntado por el antes mencionado derecho que ampara el Art.27 de la Constitución. Recordemos, también, las declaraciones de un dirigente socialista gallego afirmando que los padres “no están capacitados para opinar” sobre la educación de sus hijos, ante una encuesta entre las familias sobre la lengua de escolarización que dio resultados que no eran del agrado del PSOE. Tampoco hay que olvidar la disparatada propuesta del Ministro socialista Valeriano Gómez a favor de escolarizar obligatoriamente a los recién nacidos (¿será que los socialistas tienen miedo de que los niños de esa edad escapen también al control del Estado?).
Ante los efectos que han tenido esos proyectos de ingeniería social puestos en marcha por el PSOE para conseguir que el Estado invada la intimidad familiar, minar la autoridad de los padres y situar cada vez más a los hijos bajo el control estatal, cabe preguntarse qué piensa hacer el gobierno de Rajoy. ¿Va a dejar todo tal como lo dejó Zapatero, o va a cumplir su promesa de cambio? Cierto es que España vive una grave crisis económica, pero no menos grave es la crisis de valores, que tanto han contribuido a agravar los infames proyectos ideológicos de los socialistas. Ante esas agresiones contra la patria potestad, no hacer nada es lo mismo que ponerse del lado de los autores de esos proyectos de ingeniería social.

 outono.net/elentir/2012/03/03/el-psoe-queria-llenar-nuestros-hogares-de-pequenos-pavlik-y-lo-esta-consiguiendo

miércoles, 23 de marzo de 2011

Ideología de género

Se dice de aquella teoría que supone que los hombres y las mujeres somos iguales y sólo la educación recibida nos diferencia. Científicamente, se ha demostrado la falsedad de esto, ya que las hormonas sexuales determinan nuestros gustos desde antes de nacer. Cualquiera que haya tenido hijos e hijas sabe que, de modo natural, las niñas tienen un comportamiento diferente al de los niños, aunque no se hayan socializado todavía. Así, ya en la cuna, las niñas abrazan a sus muñecos como si fueran bebés y, en cuanto pueden hablar, los riñen. Los niños tienden a los juegos de acción, coches y monstruos con los que luchar. Nunca les he obligado a mis hijos a hacer esa elección, pero basta con entrar en una tienda de juguetes con ellos para comprobar lo que les atrae. Los fabricantes también lo saben perfectamente.

De igual modo es natural que las mujeres deseen casarse y tener hijos y que den a esto más importancia que a su desarrollo profesional. Por eso, muchas, como yo, acaban renunciando al trabajo al menos temporalmente para atender a su familia. Eso es algo que a las feministas radicales les pone de los nervios. Así que ahora pretenden desligar a la mujer de la maternidad, mediante el aborto e intentando que dejen a sus hijos al cuidado de otras personas cuanto antes. Sin embargo, no cuentan con que, primero que personas, somos animales, y nuestra biología y el instinto tienden a poner todo otra vez en su lugar. Así que, pienso que ésa es una batalla que tienen perdida a la larga, pero todavía se llevará muchas víctimas por delante.

martes, 30 de marzo de 2010

La cosificación de la mujer

Tanto hablar de liberación y ahora las mujeres están más esclavizadas que nunca. Por una parte, por la obligación de destacar en el trabajo sin descuidar la familia. Por otra parte, por la necesidad de vernos siempre guapas. Este mandamiento se aplica de forma especial a las mujeres trabajadoras, y se vuelve más exigente cuanto mayor es la responsabilidad del puesto de trabajo. Una mujer eficaz tiene que ser sexy.

¿Hasta qué punto se ofrece excitación hormonal dentro del curriculum de una ejecutiva?, ¿están justificados los modelos propios para hacer la calle, cuando se trata de una profesional de éxito?, ¿se puede triunfar sin hacer esa clase de concesiones personales?. Yo pensaba precisamente que había que desterrar esa imagen de mujer triunfadora, devoradora de hombres, que a saber si ha conseguido su puesto mediante favores sexuales.

Pero, no sólo no disminuye, sino que aumenta esa imagen de la mujer trabajadora; en parte, creo yo, por simple competición entre ellas. Lo que sí está decreciendo es la edad en que las niñas empiezan a ejercitar su sex appeal, sin ser conscientes de las consecuencias nefastas que puede llegar a traerles en un futuro cercano. He leído que la hermanita de Hanna Montana se dedica a desfilar con lencería -con ocho años.

Mientras, empiezan a fabricar zapatos de tacón para niñas de seis años. Aparte de que les destrocen los pies -todavía en crecimiento-, es bien sabido que, tanto los tacones como la lencería, son elementos de contenido erótico. Ahora que la corrupción de menores parece que va a desaparecer como delito, porque ya no quedan límites entre diversión y acoso; la imagen de la niña está cada vez más sexualizada. Tal vez sería mejor liberarse de la liberación.