viernes, 8 de marzo de 2013

Violencia contra la mujer

Los investigadores demuestran con datos que la tasa de mortalidad en las mujeres es menor en aquellos países que prohíben el aborto o está muy restringido.
REDACCIÓN HO.- La práctica del aborto, que se ha traducido en daños a la salud que pueden ser leves o incluso provocar la muerte de quienes han sido sometidas a la destrucción de su embarazo, es una forma de violencia creciente contra las mujeres y niñas, no sólo en países desarrollados sino sobre todo en naciones menos avanzadas.
Así lo definieron médicos, ginecólogos, obstetras, investigadores todos, de Dublín, Estados Unidos y Chile, quienes demostraron con estudios científicos, que las estadísticas no mienten: los niveles de salud de las mujeres son más altos y las tasas de morbilidad y mortalidad materna son inferiores en países donde la práctica del aborto está prohibida (penada legalmente) y/o donde es practicado de manera limitada o con restricciones legales.
La educación de las niñas y mujeres jóvenes y adultas, la disposición de más y mejores servicios de salud, y el incremento en la disponibilidad de servicios públicos como agua y alcantarillado, son las alternativas para impulsar un mayor nivel de salud materna, constituyen la opción. El aborto no.
En la conferencia "Políticas públicas para reducir la mortalidad materna, un enfoque holístico sobre salud materna", desarrollada en el marco de la 57 Sesión de la Comisión sobre el estatus jurídico y social de la mujer en la Organización de las Naciones Unidas, los doctores Elard Koch (Santiago de Chile), Monique Chireau (Carolina del Norte, Estados Unidos), Donna Harrison (Illinois, Estados Unidos) y Eoghan de Faoite (Dublin, Irlanda) advirtieron que si el argumento de elevar los niveles de salud materna y reducir al máximo las tasas de mortalidad materna, son reales, el aborto no debe ser considerado como una política de salud pública, ni su legalización como una medida en beneficio de la mujer embarazada.

 hazteoir.org/noticia/50970-expertos-aborto-es-una-forma-violencia-mujer