martes, 30 de julio de 2013

Que la culpa fue del maquinista

Una verdad indigesta

Publicado por el jul 30, 2013

Hay muchos tipos de verdades incómodas, no sólo las que denunciaba Al Gore. Las hay tan incómodas que resultan indigestas. La verdad del accidente ferroviario de Santiago, por ejemplo.
Con medios de comunicación incapaces de digerir el reconocimiento de culpabilidad del maquinista.
El maquinista lo ha dicho de todas las maneras posibles, que iba a mucha más velocidad de la permitida, que se despistó, que empezó a frenar cuando ya era tarde… Y no, no hay manera.
No hay manera de que lo digiera, por ejemplo, El País. Su editorial de hoy es un excelente ejemplo periodístico de indigestión de los hechos (“Explicar, no ocultar”).
Inasequible al desaliento y empeñado en sacar un escándalo de este asunto, el periódico socialista muestra su enfado por lo que considera “tardanza” en las explicaciones gubernamentales y su sorpresa porque no haya un sistema de frenado automático en esa curva. ¿Que los demás sabemos todos los datos del accidente desde las primeras horas? Sí, pero ellos no quisieron enterarse. ¿Que también sabemos que ese sistema de frenado automático sólo está instalado en una pequeña parte de las vías españolas al igual que en el resto de europeas con la aprobación de todas las instituciones españolas y europeas? Sí, pero el cumplimiento de las normas de seguridad les resulta irrelevante.
Y luego hablamos de crisis de las instituciones y señalamos exclusivamente a los políticos. Como si los periodistas no tuvieran nada que ver.

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