Mostrando entradas con la etiqueta esclavitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esclavitud. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de noviembre de 2010

Los nuevos dioses

El hombre piensa que es más libre porque se ha liberado de Dios. No más mandamientos, no más normas morales, fidelidad, austeridad o recato. Pero ahora es más esclavo que antes, ya que ha sustituído a Dios por las cosas. Objetos, rutinas o actitudes que no puede dejar de lado. Adictos a las emociones; sólo son capaces de vivir en el presente. El resultado a largo plazo es el vacío existencial, porque ni la tele, ni el futbol, el ordenador, el trabajo, los amigos o los ligues están contigo siempre. Lo que se consigue con facilidad conduce al hastío; y cada vez se necesita más estímulo para lograr la misma satisfacción. Más dinero, más poder, más éxito; igual que cualquier drogadicto.

Los nuevos dioses son aquellas cosas que dominan nuestra vida sin que apenas nos percatemos. Es lo que sucede cuando tenemos una pérdida económica, el ordenador se avería o nos falla el plan de la noche. Nuestro mundo se viene abajo al caer los ídolos en los que se sustenta. La verdadera Fe es fuente de vida y de felicidad, con independencia de todas las circunstancias materiales. Por eso, han existido incluso ascetas que han renunciado a todo por Dios. Porque el amor divino y, por tanto, el amor al prójimo, es alimento suficiente para nuestro espíritu y, además es un pan que "el que come de este pan vivirá para siempre". Lo único que sacia realmente nuestra vida es el amor.

martes, 30 de marzo de 2010

La cosificación de la mujer

Tanto hablar de liberación y ahora las mujeres están más esclavizadas que nunca. Por una parte, por la obligación de destacar en el trabajo sin descuidar la familia. Por otra parte, por la necesidad de vernos siempre guapas. Este mandamiento se aplica de forma especial a las mujeres trabajadoras, y se vuelve más exigente cuanto mayor es la responsabilidad del puesto de trabajo. Una mujer eficaz tiene que ser sexy.

¿Hasta qué punto se ofrece excitación hormonal dentro del curriculum de una ejecutiva?, ¿están justificados los modelos propios para hacer la calle, cuando se trata de una profesional de éxito?, ¿se puede triunfar sin hacer esa clase de concesiones personales?. Yo pensaba precisamente que había que desterrar esa imagen de mujer triunfadora, devoradora de hombres, que a saber si ha conseguido su puesto mediante favores sexuales.

Pero, no sólo no disminuye, sino que aumenta esa imagen de la mujer trabajadora; en parte, creo yo, por simple competición entre ellas. Lo que sí está decreciendo es la edad en que las niñas empiezan a ejercitar su sex appeal, sin ser conscientes de las consecuencias nefastas que puede llegar a traerles en un futuro cercano. He leído que la hermanita de Hanna Montana se dedica a desfilar con lencería -con ocho años.

Mientras, empiezan a fabricar zapatos de tacón para niñas de seis años. Aparte de que les destrocen los pies -todavía en crecimiento-, es bien sabido que, tanto los tacones como la lencería, son elementos de contenido erótico. Ahora que la corrupción de menores parece que va a desaparecer como delito, porque ya no quedan límites entre diversión y acoso; la imagen de la niña está cada vez más sexualizada. Tal vez sería mejor liberarse de la liberación.