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jueves, 9 de septiembre de 2010
Mitos de la guerra civil española
La nueva versión de esta historia da la impresión de que sólo un bando luchaba, mientras el otro era víctima indefensa. Por eso quiero aclara unos puntos falsos:
1. En un bando estaba el ejército al mando de Franco
Había militares en ambos bandos, ya que el ejército de la República quedó dividido según sus mandos militares
2. En el otro bando sólo había civiles
Había civiles en ambos bandos, ya que todos eran libres de sumarse a los ejércitos en lucha.
3. Los nacionales ganaron con la ayuda de Alemania.
Había extranjeros en ambos bandos. Al lado franquista se sumaron alemanes e italianos, y el republicano las brigadas internacionales más Rusia y sus países satélites. De ahí, la tristemente famosa “checa”.
4. Los republicanos eran ateos
Había cristianos en ambos bandos. En ese momento en España debían ser un 90 % al menos los católicos. Sólo unos pocos extremistas estaban en contra de la Iglesia, pero cometieron muchos crímenes.
5. Los nacionales mataron más gente
Evidentemente, el vencedor suele causar más bajas; si no, no ganaría la guerra. Es como en el futbol: el que mete más goles gana.
6. Toda la Republica se opuso a Franco
Los republicanos (rojos) no estaban unidos. De hecho, las luchas internas entre diferentes facciones causaron buena parte de las víctimas de la guerra. Especialmente porque los desertores eran fusilados.
7. La guerra fue idea de los fascistas
En España se libró una guerra entre el fascismo y el comunismo, antesala de la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría. Sin los intereses exteriores, probablemente nunca hubiera existido este conflicto.
8. Todos los vencidos fueron a la cárcel
No hubieran cabido… Las personas que fueron a prisión lo hicieron por crímenes concretos. La mayoría salieron pronto en amnistías sucesivas.
9. Los fascistas dirigían el país durante el franquismo
A los pocos años, los fascistas ya no estaban en el gobierno. En su lugar gobernaban unos gestores más moderados que resultaron muy eficaces.
10. Los nacionales alargaron la guerra a propósito
La guerra duró tres años porque tuvieron que ir conquistando pueblo por pueblo y ciudad por ciudad. Nadie quería una guerra tan larga. El conflicto también se mantuvo a causa de los apoyos exteriores y las motivaciones ideológicas que llevaron a luchar hasta el último hombre.
En fín, ya fue bastante horrible de por sí, para que ahora quieran convencernos de que sólo hubo un culpable. La mayoría de las familias tenían miembros en los dos bandos. La principal víctima fue España.
1. En un bando estaba el ejército al mando de Franco
Había militares en ambos bandos, ya que el ejército de la República quedó dividido según sus mandos militares
2. En el otro bando sólo había civiles
Había civiles en ambos bandos, ya que todos eran libres de sumarse a los ejércitos en lucha.
3. Los nacionales ganaron con la ayuda de Alemania.
Había extranjeros en ambos bandos. Al lado franquista se sumaron alemanes e italianos, y el republicano las brigadas internacionales más Rusia y sus países satélites. De ahí, la tristemente famosa “checa”.
4. Los republicanos eran ateos
Había cristianos en ambos bandos. En ese momento en España debían ser un 90 % al menos los católicos. Sólo unos pocos extremistas estaban en contra de la Iglesia, pero cometieron muchos crímenes.
5. Los nacionales mataron más gente
Evidentemente, el vencedor suele causar más bajas; si no, no ganaría la guerra. Es como en el futbol: el que mete más goles gana.
6. Toda la Republica se opuso a Franco
Los republicanos (rojos) no estaban unidos. De hecho, las luchas internas entre diferentes facciones causaron buena parte de las víctimas de la guerra. Especialmente porque los desertores eran fusilados.
7. La guerra fue idea de los fascistas
En España se libró una guerra entre el fascismo y el comunismo, antesala de la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría. Sin los intereses exteriores, probablemente nunca hubiera existido este conflicto.
8. Todos los vencidos fueron a la cárcel
No hubieran cabido… Las personas que fueron a prisión lo hicieron por crímenes concretos. La mayoría salieron pronto en amnistías sucesivas.
9. Los fascistas dirigían el país durante el franquismo
A los pocos años, los fascistas ya no estaban en el gobierno. En su lugar gobernaban unos gestores más moderados que resultaron muy eficaces.
10. Los nacionales alargaron la guerra a propósito
La guerra duró tres años porque tuvieron que ir conquistando pueblo por pueblo y ciudad por ciudad. Nadie quería una guerra tan larga. El conflicto también se mantuvo a causa de los apoyos exteriores y las motivaciones ideológicas que llevaron a luchar hasta el último hombre.
En fín, ya fue bastante horrible de por sí, para que ahora quieran convencernos de que sólo hubo un culpable. La mayoría de las familias tenían miembros en los dos bandos. La principal víctima fue España.
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lunes, 5 de abril de 2010
Discriminación laboral ¿positiva?
Estoy cansada de oir la consabida frase sobre que las mujeres ganan menos dinero que los hombres. No se tienen en cuenta en esos informes ni la labor desempeñada, ni el número de horas, ni los plus de peligrosidad, por ejemplo. Es cierto que existen mujeres que trabajan de vigilantes de seguridad; pero están en las cajas comprobando la mercancía y poco más. Cuando existe un problema serio acuden a sus compañeros masculinos. Hace tiempo oí que despidieron a una empleada de jardinería porque le encargaron hacer diez hoyos para árboles, y sólo hizo cinco. Lo injusto hubiera sido que esa mujer cobrara a fin de mes lo mismo que sus compañeros que habían terminado el trabajo. Lo discriminatorio sería que las vigilantes juradas ganaran el mismo sueldo que los hombres, por una tarea protocolaria que no supone esfuerzo físico ni riesgo; mientras ellos se juegan la piel cada día.
Dice la Ministra Chacón que hay que conseguir un ejército igualitario. Vale, vamos a ver cómo llevan ellas el material de cincuenta kilos. Pero, es que la idea de la Ministra de Defensa sobre las labores del ejército es bastante chocante. Os aconsejo que lo leáis porque no tiene desperdicio. Los soldados le van a hacer la competencia a los curas y las monjas de las misiones. Si Felipe II levantara la cabeza... Vamos a pasar de la España donde no se ponía el sol a la España donde directamente ya no sale. Adios España. Volviendo a la discriminación: no es lo mismo un policía de oficina que uno de calle; turno de noche que turno de día; diez horas diarias que cinco; desplazamientos de kilómetros que "de garaje a garaje"; trabajar de pie a la intemperie o a cubierto; con riesgo y responsabilidad civil, o un cómodo trabajo rutinario de oficina.
Dice la Ministra Chacón que hay que conseguir un ejército igualitario. Vale, vamos a ver cómo llevan ellas el material de cincuenta kilos. Pero, es que la idea de la Ministra de Defensa sobre las labores del ejército es bastante chocante. Os aconsejo que lo leáis porque no tiene desperdicio. Los soldados le van a hacer la competencia a los curas y las monjas de las misiones. Si Felipe II levantara la cabeza... Vamos a pasar de la España donde no se ponía el sol a la España donde directamente ya no sale. Adios España. Volviendo a la discriminación: no es lo mismo un policía de oficina que uno de calle; turno de noche que turno de día; diez horas diarias que cinco; desplazamientos de kilómetros que "de garaje a garaje"; trabajar de pie a la intemperie o a cubierto; con riesgo y responsabilidad civil, o un cómodo trabajo rutinario de oficina.
jueves, 7 de mayo de 2009
Típicos tópicos
Sigo metiéndome en berenjenales. Por ejemplo, la gente que dice "yo es que soy pacifista y estoy en contra de los ejércitos". Más pacifista que yo es difícil, pero nunca se me ocurriría eliminar las fuerzas armadas. Cuando dicen en televisión que hay una manifestación pacifista, pienso que por esas calles mejor no pasar. Son los que acaban rompiendo los escaparates. Creo que habría que hacer otro testamento vital pacifista: "Que conste ante notario que: en caso de guerra, no quiero que me defiendan, ni a mi familia; en caso de catástrofe natural, que no venga el ejército a rescatarme; si me pierdo en el monte, no quiero que manden a los especialistas militares a buscarme; si tengo un accidente de tráfico, que no me socorra la guardia civil, que es militar..."
Es cierto que, especialmente en algunos países, la policía se corrompe, porque son personas, y cuando se da tanto poder a alguien es posible que intente abusar de él. Sin embargo, nunca se puede juzgar a todo un colectivo por lo que hagan unas cuantas personas, sobretodo cuando en nuestro país la norma es que las fuerzas de seguridad hagan su trabajo correctamente. No hay que olvidar que son ellos los que se juegan sus vidas cada día por nosotros. Cuando alguna vez hay una manifestación en contra de la guerra en general (no de una determinada), yo me pregunto: ¿es que piensan que hay alguien a favor de las guerras?. Yo, es que me gustan las guerras... Por supuesto que a nadie le agradan, porque en ellas todo el mundo sale perdiendo. Todos somos amantes de la paz, igual que todos estamos en contra del hambre en el mundo.
Todos somos también ecologístas. Yo la primera. No conozco a mucha gente a quien le gusten absolutamente todos los seres vivos, como es mi caso. Sin embargo, nunca utilizaría la ecología como excusa para atacar a otras personas o evitar el desarrollo de medio mundo. Muchos ecologistas son de los que luego visten zapatillas de marca fabricadas en países donde no se respetan los derechos humanos y mucho menos el medioambiente. Así que, antes de colocarse etiquetas que quedan muy bien ante la galería: pacifista, ecologísta... hay que pensar seriamente en lo que implican. En este país se supone que corresponden a una ideología de izquierdas, cosa que tampoco es cierta. Se puede ser pacifista y aplaudir al ejército, que está ahí para protegernos. Se puede ser ecologista sin necesidad de ir en contra de nadie; porque a veces los gestos que más cuentan son los que hacemos en privado.
Es cierto que, especialmente en algunos países, la policía se corrompe, porque son personas, y cuando se da tanto poder a alguien es posible que intente abusar de él. Sin embargo, nunca se puede juzgar a todo un colectivo por lo que hagan unas cuantas personas, sobretodo cuando en nuestro país la norma es que las fuerzas de seguridad hagan su trabajo correctamente. No hay que olvidar que son ellos los que se juegan sus vidas cada día por nosotros. Cuando alguna vez hay una manifestación en contra de la guerra en general (no de una determinada), yo me pregunto: ¿es que piensan que hay alguien a favor de las guerras?. Yo, es que me gustan las guerras... Por supuesto que a nadie le agradan, porque en ellas todo el mundo sale perdiendo. Todos somos amantes de la paz, igual que todos estamos en contra del hambre en el mundo.
Todos somos también ecologístas. Yo la primera. No conozco a mucha gente a quien le gusten absolutamente todos los seres vivos, como es mi caso. Sin embargo, nunca utilizaría la ecología como excusa para atacar a otras personas o evitar el desarrollo de medio mundo. Muchos ecologistas son de los que luego visten zapatillas de marca fabricadas en países donde no se respetan los derechos humanos y mucho menos el medioambiente. Así que, antes de colocarse etiquetas que quedan muy bien ante la galería: pacifista, ecologísta... hay que pensar seriamente en lo que implican. En este país se supone que corresponden a una ideología de izquierdas, cosa que tampoco es cierta. Se puede ser pacifista y aplaudir al ejército, que está ahí para protegernos. Se puede ser ecologista sin necesidad de ir en contra de nadie; porque a veces los gestos que más cuentan son los que hacemos en privado.
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