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martes, 12 de abril de 2011

Cristianismo y cultura

Tengo muchas ideas en la cabeza pero poca inspiración. La verdad es que no acabo de centrarme. Quería hablar por ejemplo sobre la cultura occidental y, muy especialmente, la española. Una cultura para una sociedad que hunde sus raíces en el cristianismo. No se explica la literatura, ni el arte, ni la historia de Europa sin los ideales religiosos que han marcado ochenta generaciones. ¿Cómo he hecho el cálculo?. A cuatro generaciones cada siglo, por veinte siglos. Dos mil años de historia, en los que la vida social, política y personal de los europeos no se entendía sin tener en cuenta el cristianismo. En él está el origen de la democracia actual, los derechos humanos y todos los logros sociales conseguidos. Por él se ha logrado el progreso que nos ha traído hasta aquí.

Ésa es la causa de que otras culturas, basadas en el Islam o en múltiples deidades, no hayan conseguido salir del subdesarrollo. Su concepción del mundo es un lastre a la hora de cambiar. Sin embargo, los cristianos siempre estamos abiertos al cambio y a intentar mejorar nuestras condiciones de vida y las del prójimo. Es una religión abierta y tolerante. Precisamente por eso, hemos caído también en la trampa del laicismo y la ideología de género que amenaza con destruir el mismo pilar de nuestra sociedad: la familia. Pero, no se puede acabar con veinte siglos de historia como si se tratara de algo pasado de moda, como los pantalones campana. Renunciar al cristianismo supondría renegar de nuestras propias raíces.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Las religiones del Libro

Me gusta esta expresión que leí el otro día en alguna parte. Se refiere a las tres grandes religiones del mundo: judaísmo, cristianismo e islam, basadas en la Biblia. Es evidente que hay mucho más que nos une que lo que nos separa, sin embargo, siglos de discrepancias y malentendidos nos han colocado como enemigos irreconciliables. En un mundo como el de hoy, que tiende al relativismo y el agnosticismo, deberíamos sentirnos más unidos que nunca. Qué más da si nuestro Dios se llama Yahvé, Alá o simplemente Dios. Es el mismo, sin duda. Lo que varían son los profetas y tampoco mucho, ya que todos los pertenecientes al judaísmo son reconocidos por las tres religiones, y los cristianos por dos de ellas.

Somos como parientes a quienes el tiempo y el espacio han ido distanciando, pero no dejamos de formar parte de la misma familia de los creyentes. También tenemos lazos de simpatía con budistas e induístas, quienes no hacen más que buscar la espiritualidad por otros caminos. Mientras nuestra sociedad nos condena a una existencia sin sentido, sin finalidad y abocada al vacío, las grandes religiones nos marcan un camino de esperanza en un mundo mejor. Por tanto, no deberíamos dejar que simples diferencias de interpretación de los textos nos sigan manteniendo separados. El siglo XXI con sus nuevos desafíos contra la familia y la vida, necesita una comunidad espiritual en todo el planeta.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Desconocimiento de la Iglesia Católica

Dentro de la Iglesia, hay mucha gente que abandona el recinto después de la bendición final, sin esperar a que el sacerdote se vaya del Altar; cosa que es una falta de respeto al oficiante. Otros, en cambio, se quedan diez minutos más porque esperan a que la Hostia se disuelva en la boca. Si ya entre los cristianos existen esas contradicciones, no nos puede extrañar que, lo que no nos conocen se hagan esos "cacaos mentales". La mayoría sólo ha ido a misa el día de su Comunión o ni eso. Muchos repiten frases de la Biblia porque las han oído, sin saber realmente lo que significan. Otros piensan que la historia de Jesucristo se limita a su tortura y muerte en la cruz, cuando realmente ese final sólo fue la demostración de que nos amaba; y su resurrección la prueba de que era el hijo de Dios.

Que esto suceda en un país que ha sido católico durante al menos cincuenta generaciones, es realmente triste. No sé qué sucedió con la enseñanza de la religión durante el franquismo y años posteriores, pero fue evidentemente un fracaso. Tal vez todo el mundo sepa quién fue Noé, pero nadie entiende el verdadero sentido de ser católico. Pensar que España, tierra de María, tuvo mucho que ver en la expansión del cristianismo por todo el mundo; y ahora deberían venir los misioneros a evangelizar aquí, a explicar una a una las lecturas de la Biblia, y, especialmente, las palabras de Jesucristo, para que dejen de una vez de ser malinterpretadas por los descendientes de los primeros cristianos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Ágora, una película contra el cristianismo

No hay muchos más relatos sobre Hipatia en los textos antiguos, pero en el siglo XVIII será rescatada como docta mártir del paganismo a manos de cristianos. Más adelante, llegará a ser estandarte del feminismo que reivindica la historia de las mujeres. Y en el presente es personaje principal de la película ´Ágora´, de Alejandro Amenábar, costosa producción de 50 millones de euros que se estrenará el próximo 9 de octubre.
A la filósofa alejandrina la revive en 1720 el clérigo protestante John Toland, con una obra titulada ´Hipatia, o la historia de una dama de gran belleza, virtud y sabiduría, competente en todo, que fue descuartizada por el clero de Alejandría para satisfacer el orgullo, la envidia y la crueldad del arzobispo, a quien se conoce de manera universal, aunque inmerecida, como San Cirilo´. Un presbítero católico, Thomas Lewis, le dará inmediatamente la réplica: ´La historia de Hipatia, una desvergonzadísima maestra de Alejandría. En defensa de San Cirilo y del clero de Alejandría, contra las acusaciones del señor Toland´.
A partir de ahí, la polémica, atizada después por Voltaire en su ´Diccionario filosófico´: "Cirilo lanza a la chusma cristiana contra ella", veredicto al que el francés añade un consejo: "Cuando se desnuda a mujeres hermosas, no es para perpetrar matanzas". ¿Era Hipatia en la hora de su muerte una mujer joven y bella? ¿Fue su muerte un crimen religioso? ¿Cuál fue la responsabilidad del obispo Cirilo? ¿Existen razones para elevarla como símbolo del feminismo?
Primero, la edad, asunto de trascendencia cinematográfica que el director Amenábar ha decidido resolver con una joven actriz, Rachel Weisz. Amalia González, catedrática de Filosofía del Instituto Padre Feijoo (Gijón), y autora en 2002 de la monografía ´Hipatia´, comenta que se manejan "tres hipótesis sobre su edad al morir, en el 415: que tenía unos 25 años, con lo que no podría haber sido maestra de Sinesio, que recibió las lecciones en el 390; o que era mujer de unos 40 años, o de 60 o 65, que es el cálculo de Maria Dzielska, y que es la más probable". Esta profesora polaca afirma en su libro ´Hipatia de Alejandría´ que, en consecuencia, no era "una mujer joven dotada de un cuerpo digno de Afrodita y capaz de provocar el sadismo y la lujuria de sus asesinos".

Desconocida. Amalia González califica a Hipatia de "figura importante en Filosofía y Ciencia, con comentarios a las obras de matemáticos y filósofos como Diofanto, Arquímedes o Tolomeo; por ejemplo, acerca de cómo medir superficies curvas". Sin embargo, "sigue sin ser nombrada en los manuales de Filosofía y fue desconocida hasta el siglo XVIII, cuando es recuperada, no como personaje histórico, sino como símbolo de algo, como figura legendaria". La perspectiva feminista que maneja Amalia González pretende corregir que "a las mujeres con relevancia histórica no se las suele reconocer". En el caso de Hipatia confluyeron varios factores. "Tras su muerte, dado el conflicto de fondo, pudo no ser aconsejable reivindicarla". Además, "su discípulo Sinesio muere dos años antes que ella, en el 413, con lo que no pudo difundir su obra". Respecto a su muerte, González advierte de que "se produce durante el auge del pensamiento cristiano, pero no se puede culpar al cristianismo, ya que existe entonces en Alejandría un conflicto más de clase y político que religioso". Sí es cierto que "sus asesinos directos son los denominados Parabolanos, el grupo cristiano más próximo a Cirilo, del que se duda si estuvo presente durante el asesinato de Hipatia".
La pelea del momento era entre el obispo Cirilo y Orestes, el gobernador romano, "y en la época del Romanticismo fue cuando se idealizó la relación carnal de la filósofa con Orestes". Sin embargo, "hay un episodio en el que Hipatia rechaza a un pretendiente arrojándole un trapo con su menstruación; ella no mantiene contactos con hombres porque la Filosofía exigía retiro y descuido de lo material".
En suma, "dependiendo de lo que se quería reivindicar con ella, se la ha desligado del contexto, para construir una leyenda", concluye Amalia González.
Por su parte, Gustavo Bueno Sánchez, filósofo y profesor de Filosofía de la Universidad de Oviedo, reflexiona sobre "de dónde procede el interés por Hipatia y, particularmente, el interés de Amenábar". Bueno explica que la recuperación ilustrada de Hipatia, y la posterior, en el siglo XIX, se produce en un "ambiente protestante y anticatólico, según la idea de que el catolicismo frenó el desarrollo de la ciencia, según se recoge en obras como la del químico norteamericano Draper, en su ´Historia de los conflictos entre la religión y la ciencia". Según este planteamiento, "el catolicismo fue freno, pero el protestantismo no, gracias al libre examen y otras doctrinas". Por tanto, "sostenían que con la muerte de Hipatia se acababa la ciencia y se entraba en la oscuridad de los tiempos, pero la idea del freno cristiano a la ciencia es totalmente discutible".

Biblioteca de Alejandría. Otro episodio vinculado a la vida de Hipatia será el de la destrucción de la célebre Biblioteca de Alejandría, el depósito de cultura más importante de la época. "No debe olvidarse que en el año 391, mucho antes de la muerte de Hipatia, el patriarca Teófilo el Grande destruye la Biblioteca, por lo que no pueden asociarse en el tiempo ambos hechos, pero unirlos ha servido para considerar a Hipatia víctima de la intransigencia de los cristianos, es decir, afirmar que así acabó la ciencia en Alejandría", comenta Bueno. Pero "lo que destruye Alejandría es el Islam, el califa Omar, en el siglo VII, cuando dice que hay que destruir todos los libros de la Biblioteca, unos porque son contrarios al Corán y el resto porque coinciden con él y sobran".
"Hipatia es un personaje resucitado literariamente", señala Jorge Fernández Sangrador, director de la Biblioteca de Autores Cristianos y de publicaciones de la Conferencia Episcopal Española. Sangrador es especialista en los orígenes del cristianismo en Alejandría, tema al que dedicó su tesis doctoral. "Se afirma que fue recusada por el cristianismo, por ser platónica, pero no puede plantearse su caso como ortodoxia cristiana frente a heterodoxia", explica Sangrador, quien agrega que "San Atanasio, anterior a Hipatia y el más ortodoxo de todos los tiempos, conocido como el campeón de la ortodoxia, fue expulsado cinco veces de Alejandría".
Por otro lado, "Alejandría era eminentemente sincretista, interdisciplinar y abierta intelectualmente". No obstante, "existía el denominado furor alejandrino, por tratarse de un lugar apasionado por definición; el alejandrino es racional, pero irascible".
La próspera ciudad egipcia era también territorio de la filosofía neoplatónica, "que tiene de positivo la búsqueda de base racional para la fe y la moral, pero de negativo que se despoja de lo humano, lo carnal, para que prevalezca Dios". Por ello "Alejandría despreció a Atanasio, que pertenecía a la corriente cristiana que afirmaba la encarnación de Dios en Jesucristo".
Éste era el contexto del "conflicto filosófico y político, más que religioso, de la muerte de Hipatia, por lo que no se da una contraposición entre Iglesia y pensamiento", precisa Sangrador, quien añade que "no está comprobado que San Cirilo tuviera que ver su muerte".

¿Asesinato político? La citada profesora polaca Maria Dzielska considera en su libro que la causa de la ejecución de Hipatia fue consecuencia de una acusación de "magia y hechizo satánico sobre el prefecto Orestes", por tanto "un asesinato político provocado por conflictos antiguos". Entonces, ¿quién fue Hipatia? Dzielska concluye: "No es una pagana activa, sino que simpatiza con el cristianismo y protege a sus alumnos cristianos; y destaca por su autodominio o sofrosine, que colorea tanto su conducta como sus cualidades más intimas; se manifiesta en la abstinencia sexual (permanecer virgen hasta el final de su vida), la modestia en el vestir (manto filosófico), la moderación en el modo de vida y una actitud circunspecta con sus alumnos y los poderosos".
J.Morán. La opinión de Málaga

martes, 16 de junio de 2009

"To er mundo e güeno"

En este mundo más o menos privilegiado donde nos ha tocado vivir, es fácil perder el contacto con la realidad. La gente se cree cualquier cosa, como que tener un coche ecológico te hace inmune a los accidentes de tráfico, o que el bífidus evita las enfermedades. No se imaginan que los publicistas nos engañan. Según la teoría de la bondad natural del hombre, se supone que, al ser libres, optaremos siempre por la opción correcta, la que sea más positiva para la sociedad. Eso es una tontería. Está demostrado que, cuanto más despreocupada vive una persona, más egoísta se vuelve generalmente. Hace falta sufrir para entender el sufrimiento ajeno. Además, una cosa es el individuo y otra la masa.

Por ejemplo, la infidelidad hasta hace poco era algo mal visto. Antes la gente era más fiel que ahora por sus principios y también por miedo; al pecado y las penas del infierno, o a recibir una paliza por parte del cónyuge o familiares. Ahora que estamos más protegidos por la ley, la simple moción de responsabilidad, autocontrol o respeto, no es suficiente para frenar a muchos de seguir sus instintos primarios. La verdad es que las personas podemos ser lo mejor o lo peor dependiendo de las circunstancias y no se puede poner la mano en el fuego por nadie. Todos somos capaces de cualquier cosa teniendo un motivo lo bastante fuerte: poder, dinero, amor, celos.... Por eso las ideologías que se basan en la buena voluntad de la gente son muy bonitas, pero irrealizables, y acaban degenerando en aquello que pretendían evitar.

En España somos especialistas en confiar excesivamente en las bondades del prójimo, con un espíritu quijotesco que a la larga tiene unas consecuencias nefastas. Lo cierto es que la gente es muy respetuosa con la ley siempre que haya un guardia delante. Cuando se dejan las normas laxas, cada cual hace lo que le parece. La mayor parte de las separaciones se deben a la infidelidad, porque una cosa es hablar en teoría y otra sufrirlo. Sin embargo, el cristianismo es la excepción a esta regla, porque es idealista y realista al mismo tiempo. Partiendo de la base de que todos somos pecadores, acepta a las personas con sus virtudes y defectos, siempre que tengan voluntad de mejorar; pero reconociendo que nadie es perfecto.

Música: Estopa. Me falta el aliento

sábado, 18 de abril de 2009

Educación para la ciudadanía

He pensado volver a comentar en otros blogs, para que no estemos tan desconectados. Si alguno no quiere que lo haga, no tiene más que decirmelo.

Esto de tener los comentarios cerrados tiene sus ventajas, porque me da libertad para abordar temas políticos. Primero tengo que decir que yo no he objetado a esa asignatura, pero ello se debe a que en los colegios religiosos eligen textos acordes a nuestra moral. El problema en sí no es tanto la asignatura como los libros. Lo que no tiene ningún sentido es que se hayan aprobado toda clase de opciones absolutamente opuestas.

Este tema, como su nombre indica, debería tratar sobre la manera de ser un buen ciudadano; es decir La Constitución, educación vial, respeto y, si acaso, algo sobre ecología y solidaridad. No hay ninguna necesidad de tratar cuestiones morales que afectan a la conciencia de las personas y que sólamente competen a las familias. Y menos aún, de ofender a aquellos que no están de acuerdo con esos postulados y atacar a la iglesia, el mercado libre o la familia tradicional.

Reconozco que es necesario reforzar la educación ética de los adolescentes, más que nada porque ha existido una dejación importante por parte de los padres en ese sentido. Resulta asombroso ver como gente de mi generación, que fue educada en la cultura del esfuerzo y la responsabilidad, han permitido que sus hijos se dedicaran a "la buena vida". También que chicos, cuyos padres llevan toda la vida respetándose, sean incapaces de respetar a sus parejas.

A veces el buen ejemplo no es suficiente. Mi generación no necesitaba ningún refuerzo moral porque el cristianismo en sí es una filosofía que incluye todos los valores de la ciudadanía y alguno más. Esos principios sirvieron de base a la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y la aparición de la democracia tal como la conocemos ahora, ya que la que existía en Grecia sólo beneficiaba a unos pocos.

Sin embargo, algunos de esos libros contienen una ideología cercana al anarquismo, absolutamente desfasada y pensada únicamente para provocar. Lo que no me explico es cómo es posible que las autoridades educativas hayan dado salida a unos textos que son lo más contrario que existe al civismo que pretenden enseñar.