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miércoles, 1 de septiembre de 2010

El siglo XXI será espiritual o no será

Como en ocasiones anteriores, tengo demasiados borradores en espera, así que he decidido publicar dos al día: uno escrito por mí y otro copiado de otros medios.

Frase célebre de André Malreaux, el cual era precisamente un simpatizante del comunismo y, por lo tanto, no sospechoso de haber recibido adoctrinamiento cristiano. El caso es que lo que llevamos de siglo no invita precisamente a ser muy optimista sobre la posibilidad de que el ser humano vuelva sus ojos a la espiritualidad. Lo que domina es el materialismo. La doctrina que parece estar reviviendo es aquella que defiende el control absoluto del estado sobre los recursos, a pesar de que se haya demostrado sobradamente que esa clase de teorías no funcionan y además atentan contra los derechos humanos. Pero, casi todos los días, tropiezo con insinuaciones de ese tipo.

Por eso, tengo mis dudas sobre las capacidades proféticas de este señor, aunque realmente me gustaría pensar que acierta. La segunda parte del vaticinio no me importaría tanto si no fuera porque llevo detrás a mis hijos y sobrinos para sufrir las consecuencias. Realmente, creo que es imprescindible renovar la espiritualidad del mundo, empezando por la vieja Europa y siguiendo por EE.UU. y otros países desarrollados donde, a pesar de nombrar mucho a Dios, han olvidado completamente lo que implica. Los fallos del liberalismo económico no vienen del sistema en sí, sino de la falta de escrúpulos de algunos que han puesto su enriquecimiento personal por encima del bien común. Hay que revalorizar al hombre frente a la sociedad, como hijo de Dios que es y hermano nuestro.

viernes, 16 de julio de 2010

Una nueva evangelización

He leído este texto sobre una homilía del Papa "En este contexto de la llamada a la “universalidad en la unidad”, el Santo Padre hizo pública ayer la creación de un nuevo organismo, bajo la fórmula de “Consejo Pontificio”, con la tarea principal de promover una renovada evangelización en los países de vieja cristiandad, que están viviendo una progresiva secularización de la sociedad y una especie de “eclipse del sentido de Dios”. Se trata, por lo tanto, de una nueva iniciativa del Papa para la nueva evangelización en países secularizados…"

Me parece una idea muy necesaria. Parece ser que los países africanos están evolucionando en muchos casos del animismo al cristianismo o el islam. Sin embargo, en Europa, en países como Holanda, están vendiendo las iglesias para poner otro tipo de negocios. Y es que la Iglesia protestante está siendo la más perjudicada por la secularización. No es extraño, teniendo en cuenta que existen casi tantas doctrinas como pastores protestantes. De ese modo, es complicado mantener los fieles, a no ser que sea por la propia simpatía del encargado de la parroquia. Sin embargo, la Iglesia católica también ha visto como el número de las vocaciones y los practicantes caía en picado en los últimos años.

Resulta muy difícil predicar austeridad y sacrificio en un mundo que promueve el placer inmediato. En las iglesias ni siquiera se comparte el vino del ofertorio. Los beneficios de la fe no son cuantificables en términos económicos. Tampoco está bien visto en sociedad. Siendo así, no es extraño que la gente se aparte de la Iglesia, pero eso no significa que no sean creyentes. La nueva evangelización supone recoger a las ovejas desperdigadas y recordarles que están mejor al cuidado del pastor. Para vivir la fe es importante hacerlo en una comunidad donde se comparte, no sólo la historia antigua de la Biblia, sino las enseñanzas que nos ofrece en la época actual. Espero que esta campaña dé pronto sus frutos en España.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Horarios inapropiados

Viajando por Europa, lo normal es que a las seis de la tarde no haya gente en la calle, porque están en casa cenando. Tal vez eso sea demasiado pronto para un clima como el de España, pero existe el término medio. A mí me da lástima cuando salgo un sábado por la mañana y están las calles desiertas porque están todo el mundo durmiendo todavía. Me parece un desperdicio de día, un desperdicio de vida. Por la mañana es cuando está uno en mejores condiciones para pasear, estudiar, tomar el aire o hacer algún trabajo. No es porque lo diga yo; es que lo dicen los ritmos circadianos de nuestro organismo. Lo natural es levantarse con la luz del sol y retirarse cuando anochece. Eso es lo sano para nuestro cuerpo y también para nuestra mente.

Ahora dicen que los adolescentes tienen mal carácter porque no duermen lo suficiente. Como aforismo, me parece un poco absurdo, pero sí es cierto que la mayoría de ellos no descansan bien y eso afecta a su actitud. Durante la mañana no se concentran, y pierden horas de sueño con los ordenadores y las videoconsolas. Las redes sociales también tienen mucha culpa de eso. A mí, personalmente, me gusta aprovechar las mañanas, dormir una siesta corta el fin de semana y acostarme no más tarde de las doce. De ese modo, me encuentro mejor. Cuando, en vacaciones, acabo levantándome y acostándome más tarde, es habitual que tenga dolores de cabeza y me cueste más hacer las labores cotidianas. Va siendo hora de que nos europeicemos; no por razones políticas, sino de simple sentido común y salud.