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viernes, 5 de marzo de 2010

For once in your life, be a man

Por una vez en tu vida, sé un hombre. Me llama la atención que se siga diciendo esto hoy en día. Al fin y al cabo, hace tiempo que se ha perdido completamente la moción tradicional de lo que debe ser un hombre, en oposición a una mujer; ahora que se supone que somos todos iguales. ¿Qué significa ser un hombre? Teóricamente ser fuerte y valiente; es decir, no echarse atrás y afrontar las consecuencias de tus actos. Ser un hombre es, o era, dar la cara en cualquier situación, luchar por lo que quieres,sobreponerse a los problemas y las desgracias. En otras palabras, suponía ser el soporte de su familia en momentos de dificultad, apoyarlos y defenderlos, y no dejarse avasallar ni permitir que abusen de los tuyos. Como se ve, está pasado de moda.

Con el cambio de mentalidad, ahora resultaría que ser un hombre significa ser sensible, comprensivo y estar siempre dispuesto a ayudar; supone aceptar que tu pareja salga con otros amigos, que tenga sus propios hobbies y no compartir más que la casa. Ser un hombre se parece hoy más bien al concepto que siempre se ha tenido de un homosexual. Así no es de extrañar que la combinación no funcione. No se pueden exigir conceptos o aptitudes opuestas a una misma persona. No se le puede programar para que sea firme o tolerante, fuerte o sensible, según interese a la ocasión. La próxima vez que alguna piense: me gustaría que se comportara como un hombre; espero que esté dispuesta después a aceptarlo como es en su totalidad. No se puede pedir imposibles.

sábado, 19 de septiembre de 2009

La talla ideal

Aproximadamente una tercera parte de las mujeres que se ven en la playa están muy por debajo de su peso ideal, cercanas a la anorexia. Y no hablo de jovencitas, sino de mujeres de mediana edad. Esto supone un desgaste que me imagino que afectará a su salud. Otro tercio están por encima y el resto aproximadamente dentro de los límites. Esas mujeres esqueléticas, más que atracción, producen grima en cualquier varón normal. Su bajo peso hace que apenas tengan pechos y, cuando hacen top less, apenas les sobresalen los pezones, así que algunas llevan el bikini con relleno. A muchas se les pueden contar las costillas y dan ganas de comprarles un bocadillo de chorizo. Parece mentira como la publidad ha hecho tales estragos en toda una generación.

Yo solía estar muy delgada, de forma natural, y me encontraba siempre cansada. Después de mi primer embarazo, me quedé con unos kilos más y descubrí que me sentía mucho más fuerte. Los depósitos de grasa son necesarios para soportar esfuerzos extra y enfermedades. De hecho, la grasa tiene una gran capacidad para transformarse en otro tipo de tejido, gracias a sus células madre, que tan buenos resultados están dando en investigación. El cuerpo de un atleta puede ser más armónico, pero no más saludable. Por ello, no es de extrañar que, de vez en cuando, muera algún deportista de repente debido a los sobreesfuerzos a los que se ven sometidos a diario. Ni gordos, ni delgados. El ideal, como siempre, es el término medio, y además es lo que atrae de forma natural a ambos sexos.

martes, 18 de agosto de 2009

El albaricoque

Una vez dije que me sentía como un albaricoque. Es muy fácil arañarme y que quedan las cicatrices, pero tengo un hueso dentro. A veces me sorprende lo fuerte y lo frágil que soy al mismo tiempo. Yo, que me emociono hasta con los dibujos animados, que sufro cuando se me muere una planta; sin embargo, me siento muy capaz de continuar escribiendo todos los días de mi vida, aún sabiendo que voy a ser el centro de las críticas de muchos. Ya se sabe que, en tiempos de persecución, es precisamente cuando se recupera la Iglesia. Cuando parece que todo va bien, la moral se relaja y también las convicciones. Las dificultades sacan lo mejor y lo peor de cada uno y, en mi caso, me fortalecen, aunque en algún momento me sienta sola contra el mundo.

Ser madre también te hace más fuerte. Cargar con la responsabilidad de la salud y educación de otra persona (en mi caso tres), te obliga a olvidar las comodidades y vencer el agotamiento. Si me hubieran dicho lo que yo sería capaz de hacer, no me lo hubiera creído. De niña vivía en mi mundo de libros y era una espectadora de la vida bastante pasiva. Desde hace veinte años, me convertí en personaje principal y ya no me relajo ni cuando duermo. Creo que todo ello me ha servido de aprendizaje para no dejarme abatir por las dificultades, por las noticias adversas, los canales de televisión tendenciosos y el ambiente libertino. Mi hueso sigue en buen estado, pero no puedo dejar que sigan arañando me día tras día. Por eso, creo que tampoco voy a abrir los comentarios en septiembre. Pero siempre podéis encontrarme en el correo y seguiré comentando a los que no me digan otra cosa.

sábado, 15 de agosto de 2009

Ideología de género

Se dice de la labor que realizan algunos grupos intentando minar las bases de la familia, provocando con ello la ruptura de las bases de la sociedad. En las nuevas series juveniles se nota mucho. Especialmente en las relaciones entre hombres y mujeres se llega a dar a entender que ellas son igual de fuertes físicamente. El otro día una chica cogía a dos chicos de su edad por las orejas y los arrastraba, sin que ningunos de ellos hiciera nada por evitarlo. A continuación la protagonista le enseña una cámara de vídeo a un joven, con la cual ha estado grabando lo sucedido entre ellos, y él tampoco hace el menor amago por quitárse de las manos, aunque le comprometa.

Una cosa es que rechacemos la violencia y otra cerrar los ojos a la realidad. De este modo, se da a entender a las niñas que todos los chicos son como serpientes domadas, que se les puede molestar humillar o hasta agredir, porque les han quitado los colmillos. Pero se olvidan de que las boas no necesitan veneno, porque simplemente son más fuertes. Creo que muchos sucesos que hemos oído últimamente se explican por la mentalización inversa de la sociedad. Donde antes el hombre tenía todos los derechos, ha pasado a ser una marioneta con hilos. Naturalmente, hay algunos que no se resignan a ese papel y antes o después acaban saltando.

Yo simplemente les digo a mis hijas las cosas como son: que el respeto tiene que ser mutuo o es falso. Que el hecho de que seamos personas civilizadas no impide que cualquiera pueda perder los papeles en un momento dado. Por tanto, es absurdo querer forzar la igualdad copiando precisamente los aspectos que se critican de las masculinidad: ser dominantes, duras e inflexibles. Ni tampoco colocar a los personajes masculinos de las series como gente débil, voluble o básica. Manipular la realidad a favor o en contra de intereses siempre trae consecuencias graves. Cualquier discriminación es negativa.