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viernes, 15 de abril de 2011
Una cosa cada vez
Está de moda hacer la mayor cantidad de cosas posible al mismo tiempo. Pasear hablando por el móvil o escuchando música, con el riesgo que supone a la hora de cruzar la calle. Yo he podido comprobarlo muchas veces. Estar en el ordenador trabajando mientras se comprueban los correos y el facebook, con lo cual acabas tardando el triple de lo previsto. Aprovechar la hora de mediodía para ir a la compra, al gimnasio o a la peluquería. Ir a la compra con los niños. Todo este tipo de actividades en cadena provocan un stress que no es evidente y resulta más difícil de identificar, pero a la larga va resintiendo la tranquilidad de la persona.
Se pueden hacer varias cosas a la vez, pero no se hacen bien. Lo ideal es centrarse en una sola con lo cual se gana en rapidez y eficacia, mientras que simultaneando varias actividades lo normal es que todas queden al cincuenta por ciento de su capacidad. Hay que saber echar el freno y organizarse el tiempo. Y si no sobra para ir al gimnasio, tampoco es cuestión de agregarse obligaciones innecesarias. Hace el mismo efecto subir y bajar las escaleras andando y es más barato. Tampoco hay que llevar el pelo como una modelo. O enterarse de todas las noticias sin importancia que aparecen en la red. Hay que aprender a discriminar entre lo necesario y lo superfluo, para así poder vivir más relajadamente.
Se pueden hacer varias cosas a la vez, pero no se hacen bien. Lo ideal es centrarse en una sola con lo cual se gana en rapidez y eficacia, mientras que simultaneando varias actividades lo normal es que todas queden al cincuenta por ciento de su capacidad. Hay que saber echar el freno y organizarse el tiempo. Y si no sobra para ir al gimnasio, tampoco es cuestión de agregarse obligaciones innecesarias. Hace el mismo efecto subir y bajar las escaleras andando y es más barato. Tampoco hay que llevar el pelo como una modelo. O enterarse de todas las noticias sin importancia que aparecen en la red. Hay que aprender a discriminar entre lo necesario y lo superfluo, para así poder vivir más relajadamente.
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miércoles, 13 de abril de 2011
Cómo complicarse la vida
Las paredes de mi casa son delgadas y oigo habitualmente a unos vecinos. Tengo que decir que raro es el día en que no discuten y a menudo por razones muy obvias. Por ejemplo, todas las noches su padres les grita si se han lavado los dientes; cosa bastante normal, si no fuera porque sus hijas ya tienen doce, quince y diecisiete años respectivamente. Creo que ya son mayorcitas para seguir con eso. Luego está el tema de las tareas de la casa. Su madre no trabaja, pero las tres hijas tienen muchas obligaciones asignadas que van haciendo por turnos. De manera que, cuando a alguna se le olvida hacer algo, ya tenemos la bronca montada. Digo yo, que con tres hijas ya no necesitan asistenta. Me parece un poco abuso, la verdad.
Luego además pretenden que estudien y saquen buenas notas, y sospecho que no lo consiguen. Pero, la cuestión es que me da la impresión de que la gente se complica la vida sin necesidad. ¿Por qué pasarse el día discutiendo por temas sin importancia?. La vida ya trae bastantes preocupaciones serias para andar inventándose problemas donde no los hay. Me parece que hay gente que no sabe vivir en paz y tranquilidad. Es como aquellos que sobrecargan a sus hijos de actividades extraescolares, y luego se quejan de que no les queda un minuto libre por la tarde. Hay que aprender a aburrirse y también a llevarse bien. La vida son tres telediarios y no merece la pena pasarlos corriendo o discutiendo.
Luego además pretenden que estudien y saquen buenas notas, y sospecho que no lo consiguen. Pero, la cuestión es que me da la impresión de que la gente se complica la vida sin necesidad. ¿Por qué pasarse el día discutiendo por temas sin importancia?. La vida ya trae bastantes preocupaciones serias para andar inventándose problemas donde no los hay. Me parece que hay gente que no sabe vivir en paz y tranquilidad. Es como aquellos que sobrecargan a sus hijos de actividades extraescolares, y luego se quejan de que no les queda un minuto libre por la tarde. Hay que aprender a aburrirse y también a llevarse bien. La vida son tres telediarios y no merece la pena pasarlos corriendo o discutiendo.
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lunes, 10 de mayo de 2010
Carnet por puntos para padres
Ya sé que este post circula por internet hace años, pero es mío también. Es uno de mis mayores éxitos.
Está muy bien eso del carnet por puntos para los conductores, pero para cuándo un carnet por puntos para padres. Bueno, habría que empezar por un curso preconcepción, igual que hay cursillos prematrimoniales, porque mucha gente entiende de niños menos que de coches.
Una vez el niño aquí, entonces se entregarían los consabidos doce puntos por pareja, que se podrían perder por ejemplo en los siguientes casos:
- A los padres que les regalan a sus hijos un ordenador portátil, la psp, y el móvil 3G. - 4 puntos menos- por quitarles la ilusión de conseguir las cosas en su momento.
- A los padres que se creen que una asistenta o cuidadora puede sustituirles perfectamente en sus funciones con sus hijos -4 puntos menos- por caraduras.
- A los padres que deciden que un niño de ocho años ya es lo bastante mayor para ir y volver sólo del colegio y quedarse sólo en casa -6 puntos menos- por irresponsables.
- A los padres que optan por abusar de los abuelos y robarles sus merecidos años de jubilación. -6 puntos menos- por malos hijos.
- A los padres que les compran la última moda a los niños y no les importa si van literalmente enseñando el culo. - 6 puntos menos-
por no enseñarles a respetarse.
- A los que les ríen la gracia cuando se saltan las normas y perjudican al prójimo. -8 puntos menos- por no enseñarles a respetar.
- A los que permiten que se pongan tatuajes y piercings. -10 puntos menos por ponerlos en peligro físico.
- A los que les dejan volver a cualquier hora. -10 puntos menos- por privarles del descanso y no saber lo que están haciendo.
- A los que los cargan de actividades extraescolares para quitárselos de encima. -10 puntos menos- por tontos de no disfrutarlos.
- Y por último, a los que caen en todos los vicios a la vez, que son la mayoría, les quitaría los doce puntos y que hagan un cursillo de seis meses, a ver si aprenden a ser padres.
Yo tampoco soy perfecta, me temo, pero ya es bastante fácil equivocarse para encima empezar mal desde el principio.
Está muy bien eso del carnet por puntos para los conductores, pero para cuándo un carnet por puntos para padres. Bueno, habría que empezar por un curso preconcepción, igual que hay cursillos prematrimoniales, porque mucha gente entiende de niños menos que de coches.
Una vez el niño aquí, entonces se entregarían los consabidos doce puntos por pareja, que se podrían perder por ejemplo en los siguientes casos:
- A los padres que les regalan a sus hijos un ordenador portátil, la psp, y el móvil 3G. - 4 puntos menos- por quitarles la ilusión de conseguir las cosas en su momento.
- A los padres que se creen que una asistenta o cuidadora puede sustituirles perfectamente en sus funciones con sus hijos -4 puntos menos- por caraduras.
- A los padres que deciden que un niño de ocho años ya es lo bastante mayor para ir y volver sólo del colegio y quedarse sólo en casa -6 puntos menos- por irresponsables.
- A los padres que optan por abusar de los abuelos y robarles sus merecidos años de jubilación. -6 puntos menos- por malos hijos.
- A los padres que les compran la última moda a los niños y no les importa si van literalmente enseñando el culo. - 6 puntos menos-
por no enseñarles a respetarse.
- A los que les ríen la gracia cuando se saltan las normas y perjudican al prójimo. -8 puntos menos- por no enseñarles a respetar.
- A los que permiten que se pongan tatuajes y piercings. -10 puntos menos por ponerlos en peligro físico.
- A los que les dejan volver a cualquier hora. -10 puntos menos- por privarles del descanso y no saber lo que están haciendo.
- A los que los cargan de actividades extraescolares para quitárselos de encima. -10 puntos menos- por tontos de no disfrutarlos.
- Y por último, a los que caen en todos los vicios a la vez, que son la mayoría, les quitaría los doce puntos y que hagan un cursillo de seis meses, a ver si aprenden a ser padres.
Yo tampoco soy perfecta, me temo, pero ya es bastante fácil equivocarse para encima empezar mal desde el principio.
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