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viernes, 24 de julio de 2009
Niños alfombra
Sabiduría popular: si te pones de alfombra, lo normal es que te pisen. Es importante enseñarle a los niños que, si ellos no se valoran, nadie más lo hará. Valorarse consiste en hacer respetar su opinión y no dejarse llevar siempre por los demás. También supone elegir con quién quieren estar, cómo y cuándo. Pero, eso no significa ignorar a sus familias. Un hijo es como un árbol joven que todavía necesita un par de guías para protegerlo de las inclemencias externas. Si dejamos a los niños a merced de fuerzas que desconocen, como son la sexualidad, la influencia de los medios de comunicación o los intereses comerciales que los persiguen, no podemos luego extrañarnos de que se dejen utilizar, manipular y engañar por cualquiera.
Pero tampoco sirve de mucho meterse a consejero, cuando llevan toda la infancia de sus hijos dejándolos en manos de otras personas y apenas han cruzado con ellos cuatro frases diarias. Un hijo es una inversión a largo plazo que, en cualquier momento, se puede malograr. No se debe bajar nunca la guardia, mientras esté en tus manos. Cuando ya son teóricamente adultos, mayores de edad, no nos quedará más que el papel de sufridores, y entonces comprobaremos si hemos criado una persona o una alfombra. Sin embargo, tampoco es tan fácil, porque la vida también exige sacrificio y, si no se prestan al placer inmediato como los demás, les llamarán reprimidos, aburridos o timoratos. La clave está en que sacrificarse por un fin o por tus seres queridos no denigra a la persona, sino que la ennoblece.
"El que se ensalce será humillado, el que se humille será ensalzado". Mateo 23-12
Pero tampoco sirve de mucho meterse a consejero, cuando llevan toda la infancia de sus hijos dejándolos en manos de otras personas y apenas han cruzado con ellos cuatro frases diarias. Un hijo es una inversión a largo plazo que, en cualquier momento, se puede malograr. No se debe bajar nunca la guardia, mientras esté en tus manos. Cuando ya son teóricamente adultos, mayores de edad, no nos quedará más que el papel de sufridores, y entonces comprobaremos si hemos criado una persona o una alfombra. Sin embargo, tampoco es tan fácil, porque la vida también exige sacrificio y, si no se prestan al placer inmediato como los demás, les llamarán reprimidos, aburridos o timoratos. La clave está en que sacrificarse por un fin o por tus seres queridos no denigra a la persona, sino que la ennoblece.
"El que se ensalce será humillado, el que se humille será ensalzado". Mateo 23-12
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lunes, 27 de abril de 2009
Arrepentimiento
Creo que el gran problema de nuestra época es que se ha perdido el concepto del bien y el mal. Todo resulta ser según el cristal con que se mire. Con ello, se ha perdido también la moción de arrepentimiento, que es lo que impide que volvamos a cometer el mismo error una y otra vez. Acabo de volver de un entierro. El problema es que el tiempo de la vida no es infinito y cada cosa tiene su momento. No arrepentirse equivale a no aprender nada. Yo me arrepiento de muchas cosas, lo que no quiere decir que, si volviera atrás, no volvería a hacer lo mismo. Hay veces en que sólo queda un camino válido, aunque no te guste o te haga sentir mal. Sin embargo, el arrepentimiento te ayuda a mantener tus objetivos morales, a no perder el norte sobre lo que te parece justo. No debemos perder nunca los ideales. Es necesario mantener el listón alto, aún sabiendo que nunca lo vas a alcanzar.
Pasar años con alguien inadecuado, por ejemplo, significa que te has privado de la oportunidad de estar con otro; o simplemente podrías haber pasado más tiempo con tus amigos, tu familia o dedicado a tu vocación. No entiendo como alguien puede decir que no se arrepiente de haber apostado por alguien que no lo merecía y haber salido siempre perdiendo. Tampoco esas jóvenes que han estado con un hombre cuarentón o casado, y dicen que se quedan con lo bueno de la relación. En primer lugar, están perjudicando a terceras personas. En segundo lugar, se están infravalorando a sí mismas, si consideran que no tienen derecho a aspirar a algo mejor: a alguien de su edad, sin pareja, alguien que les dedique todo su tiempo y atención, para quien sean lo primero. Cualquiera puede caer en la tentación y tomar un camino equivocado en la vida, pero reconocerlo es el primer paso para mejorar. No sirve de nada y es insano decir eso de "no me arrepiento porque en los momentos buenos de la relación fui feliz". Es tanto como decir que tienes lo que te mereces.
Pasar años con alguien inadecuado, por ejemplo, significa que te has privado de la oportunidad de estar con otro; o simplemente podrías haber pasado más tiempo con tus amigos, tu familia o dedicado a tu vocación. No entiendo como alguien puede decir que no se arrepiente de haber apostado por alguien que no lo merecía y haber salido siempre perdiendo. Tampoco esas jóvenes que han estado con un hombre cuarentón o casado, y dicen que se quedan con lo bueno de la relación. En primer lugar, están perjudicando a terceras personas. En segundo lugar, se están infravalorando a sí mismas, si consideran que no tienen derecho a aspirar a algo mejor: a alguien de su edad, sin pareja, alguien que les dedique todo su tiempo y atención, para quien sean lo primero. Cualquiera puede caer en la tentación y tomar un camino equivocado en la vida, pero reconocerlo es el primer paso para mejorar. No sirve de nada y es insano decir eso de "no me arrepiento porque en los momentos buenos de la relación fui feliz". Es tanto como decir que tienes lo que te mereces.
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