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viernes, 23 de abril de 2010
Directo al alma
He encontrado este texto, (que transcribo a continuación), y, como siempre me sucede, me ha dado una clave que estaba buscando hace tiempo: ¿por qué tienen tanto éxito mis escritos, si al fin y al cabo, ni soy muy culta, ni graciosa, ni profunda? Porque a veces escribo desde mi alma directamente al alma de los lectores. Otras veces intento analizar la realidad desde mi cerebro, sopesando datos y añadiendo conclusiones. Pero, de vez en cuando, surge la inspiración y ya no soy yo -persona física- como en este momento, la que escribe. Es mi espíritu expresando sentimientos y emociones que sólamente otro espíritu puede comprender.
"Personalmente, las obras que más me gustan son las que no comprendo [quizá una de las características de lo que llamamos poesía], porque una metáfora no se entiende, y si se entiende en su totalidad deja de ser metáfora para convertirse en un símil o, directamente, en una simple identidad entre dos o más objetos. La metáfora entra en el cuerpo por un agujerito que no está localizado en su totalidad en el cerebro [es un decir, otra metáfora]. Hay cosas que hay leerlas como quien escucha música. Nada que entender".
www.elcultural.es/version_papel/OPINION/26969
Y es esa conexión anímica la que explica que no haga falta ser católico, ni tradicional, ni conservador, ni liberal en lo económico para estar de acuerdo conmigo. Basta con ser parte de un binomio -cuerpo y alma- y dejar que el espíritu escuche y sienta. Igual que sucede cuando una música te llega al corazón o cuando un libro o película pasan a formar parte de tus recuerdos vitales; a veces, una simple conversación por escrito o más bien un monólogo, más o menos pesado, puede hacer más mella en tu vida que todos los tratados de filosofía. Espero que suceda así también con mis libros; especialmente el que he escrito nuevo en su totalidad: mi gran secreto de la felicidad, que pretende ser un manual de uso de la vida.
Pd.: Para quien lea mis recopilaciones quiero aclarar que los post son todos míos y pertenecen a los siguientes blogs: ya.com/acontracorriente, sigoacontracorriente.blogia.com, sigoacontracorriente.blogspot.com, blogs.hoymujer.com/historiasdecadadia y ono.es/opiniones. Los dos últimos, ya desaparecidos. Supongo que ya no tiene sentido guardar el secreto.
"Personalmente, las obras que más me gustan son las que no comprendo [quizá una de las características de lo que llamamos poesía], porque una metáfora no se entiende, y si se entiende en su totalidad deja de ser metáfora para convertirse en un símil o, directamente, en una simple identidad entre dos o más objetos. La metáfora entra en el cuerpo por un agujerito que no está localizado en su totalidad en el cerebro [es un decir, otra metáfora]. Hay cosas que hay leerlas como quien escucha música. Nada que entender".
www.elcultural.es/version_papel/OPINION/26969
Y es esa conexión anímica la que explica que no haga falta ser católico, ni tradicional, ni conservador, ni liberal en lo económico para estar de acuerdo conmigo. Basta con ser parte de un binomio -cuerpo y alma- y dejar que el espíritu escuche y sienta. Igual que sucede cuando una música te llega al corazón o cuando un libro o película pasan a formar parte de tus recuerdos vitales; a veces, una simple conversación por escrito o más bien un monólogo, más o menos pesado, puede hacer más mella en tu vida que todos los tratados de filosofía. Espero que suceda así también con mis libros; especialmente el que he escrito nuevo en su totalidad: mi gran secreto de la felicidad, que pretende ser un manual de uso de la vida.
Pd.: Para quien lea mis recopilaciones quiero aclarar que los post son todos míos y pertenecen a los siguientes blogs: ya.com/acontracorriente, sigoacontracorriente.blogia.com, sigoacontracorriente.blogspot.com, blogs.hoymujer.com/historiasdecadadia y ono.es/opiniones. Los dos últimos, ya desaparecidos. Supongo que ya no tiene sentido guardar el secreto.
domingo, 29 de marzo de 2009
La música es el lenguaje de Dios
No os perdáis las declaraciones del concejal socialista Joaquín Manuel Montero: http://www.hazteoir.org/node/18906
Y la bitácora de izquierdas contra el aborto: http://lacomunidad.cadenaser.com/sialavida/posts
“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la Ciencia abre acompañada de la Música”. Albert Einstein.
Cuando escucho música, no tengo estilo favorito, ni idioma ni época. Me emociona igual un baile tribal de algún pueblo perdido que el último éxito de ventas, siempre y cuando me llegue al alma. Otros animales también hacen música, aunque en su caso suele ser como una forma de comunicación, más que por simple placer. El ser humano en todas partes del mundo siente la necesidad de crear música y moverse a su ritmo, aunque no gane nada con ello.
La naturaleza es perfecta tal como es. La planta más insignificante no tiene nada que envidiar a los centros de flores más caros. Los animales a los que no prestamos atención, son en sí mismos, cada uno de ellos un prodigio imposible de igualar por la tecnología. El sistema digestivo, nervioso, sanguineo, muscular y escretor, trabajando en armonía sin apenas fallos durante años y años, son también como una sinfonía compleja de instrumentos.
Pero la música no tiene tanto que ver con el cuerpo, como con el espíritu. Nos hace felices, o nos conduce a la melancolía, nos trae recuerdos y nos hace soñar. La música nos acompaña desde que nacemos hasta el último aliento, y sería difícil imaginar nuestras vidas sin ella. Escuchar un concierto en vivo de cualquier estilo que te agrade, es una experiencia que va mucho más allá del hecho de estar allí. Es un recuerdo que se graba en la memoria y te acompaña siempre, y a cada uno además le dice algo diferente.
Dicen que la música calma a las fieras, y es cierto, lo cual no deja de ser algo inexplicable. También dicen que estimula la inteligencia de los niños, aunque sobre algunos grupos musicales tengo mis dudas. Como en todo en la vida, también hay gente con más o menos talento, y canciones que nunca debieron ser grabadas. Sin embargo, al ser la variedad tan grande, creo que existe una música para todos y cada uno; y cuando más aprendemos a apreciarla, más nos enriquecemos en espíritu.
Y la bitácora de izquierdas contra el aborto: http://lacomunidad.cadenaser.com/sialavida/posts
“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la Ciencia abre acompañada de la Música”. Albert Einstein.
Cuando escucho música, no tengo estilo favorito, ni idioma ni época. Me emociona igual un baile tribal de algún pueblo perdido que el último éxito de ventas, siempre y cuando me llegue al alma. Otros animales también hacen música, aunque en su caso suele ser como una forma de comunicación, más que por simple placer. El ser humano en todas partes del mundo siente la necesidad de crear música y moverse a su ritmo, aunque no gane nada con ello.
La naturaleza es perfecta tal como es. La planta más insignificante no tiene nada que envidiar a los centros de flores más caros. Los animales a los que no prestamos atención, son en sí mismos, cada uno de ellos un prodigio imposible de igualar por la tecnología. El sistema digestivo, nervioso, sanguineo, muscular y escretor, trabajando en armonía sin apenas fallos durante años y años, son también como una sinfonía compleja de instrumentos.
Pero la música no tiene tanto que ver con el cuerpo, como con el espíritu. Nos hace felices, o nos conduce a la melancolía, nos trae recuerdos y nos hace soñar. La música nos acompaña desde que nacemos hasta el último aliento, y sería difícil imaginar nuestras vidas sin ella. Escuchar un concierto en vivo de cualquier estilo que te agrade, es una experiencia que va mucho más allá del hecho de estar allí. Es un recuerdo que se graba en la memoria y te acompaña siempre, y a cada uno además le dice algo diferente.
Dicen que la música calma a las fieras, y es cierto, lo cual no deja de ser algo inexplicable. También dicen que estimula la inteligencia de los niños, aunque sobre algunos grupos musicales tengo mis dudas. Como en todo en la vida, también hay gente con más o menos talento, y canciones que nunca debieron ser grabadas. Sin embargo, al ser la variedad tan grande, creo que existe una música para todos y cada uno; y cuando más aprendemos a apreciarla, más nos enriquecemos en espíritu.
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