Mostrando entradas con la etiqueta minorías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta minorías. Mostrar todas las entradas
miércoles, 16 de febrero de 2011
Otro post más
A veces me pregunto si vale la pena el esfuerzo que le dedico a esta tarea cada día. Estoy cerca de un hora visitando blogs y comentando; yo que en principio me opongo a depender de la tecnología, sin embargo estoy enganchada también a esto. Pero me digo a mí misma que lo mío es una labor social, en el sentido de que estoy dando voz a una mayoría de españoles que ya no se atreven a opinar. Se podría decir que es un minoría mayoritaria, aunque suene a contradictorio, y es que realmente lo es. Resulta absurdo pensar que tengo que estar defendiendo lo que opina mucha gente pero no lo dicen por que está mal visto, porque nuestra sociedad le ha vuelto la espalda al sentido común.
Extraña época que nos ha tocado vivir, donde las conversaciones privadas no tienen nada que ver con las públicas. Donde te pueden enjuiciar por tener una opinión diferente a la que se ha impuesto desde un sector de la sociedad. Extraño momento en que el silencio de la mayoría ha permitido que se aprobaran leyes con las que no estaban de acuerdo y, aún así, prefieren seguir callados antes que hacerse notar. Una época de la humanidad en que la gente se refugia en lugares como éste, en internet, en la música, en los juegos y otros aparatos electrónicos o entretenimientos, para no tener que pensar en lo que ocurre, en lo que realmente desean o en la clase de sociedad donde les gustaría vivir en el futuro; y sobretodo, para no tener que opinar en persona.
Extraña época que nos ha tocado vivir, donde las conversaciones privadas no tienen nada que ver con las públicas. Donde te pueden enjuiciar por tener una opinión diferente a la que se ha impuesto desde un sector de la sociedad. Extraño momento en que el silencio de la mayoría ha permitido que se aprobaran leyes con las que no estaban de acuerdo y, aún así, prefieren seguir callados antes que hacerse notar. Una época de la humanidad en que la gente se refugia en lugares como éste, en internet, en la música, en los juegos y otros aparatos electrónicos o entretenimientos, para no tener que pensar en lo que ocurre, en lo que realmente desean o en la clase de sociedad donde les gustaría vivir en el futuro; y sobretodo, para no tener que opinar en persona.
lunes, 11 de octubre de 2010
Blood money. Dinero de sangre
No es una película escabrosa o demasiado sentimental. Es la fría realidad de los hechos contada por sus protagonistas. Quien quiera conocer el tema del aborto, tiene que verla.
viernes, 1 de mayo de 2009
Porque yo lo valgo
Hace unos años leí una entrevista que me llamó la atención. Una señora sorda de nacimiento exigía que todos los niños en los colegios aprendieran el lenguaje para sordos. Ella no se consideraba una minusválida, sino un tipo de persona diferente, como otra raza. Según eso, debería ser obligatorio poner dieta para celiacos en todos los comedores, lo mismo que para los alérgicos a la lactosa, aunque sean, tal vez, un uno por ciento de la población. Es cierto que el estado tiene la máquina de hacer dinero, pero la realidad es que sus ingresos vienen principalmente de nuestros impuestos y, si se acaba, pide créditos internacionales, cuyos intereses también hay que devolver.
Es imposible subvencionar a todas las minorías. Siguiendo con la idea, los musulmanes que viven en España querrían tener colegios y hasta piscinas exclusivas. Según eso, los chinos también podría reclamar un templo budista en cada ciudad española. Por cierto, que pasará a los anales de la historia el día que un país pidió perdón a sus invasores por haberles echado. Espero que no piensen devolverles Granada. Un estado no puede gobernar para las minorías porque es un gasto insostenible. Yo misma podría declararme ahora "minoría a contracorriente" y exigir mis derechos y mi subvención. En el momento en que se admite una excepción, se admiten todas.
Además, por ser mujer puedo alegar mi discriminación ancestral. No importa el hecho incuestionable de que una mujer con una media de cinco hijos no tuviera posibilidad de desarrollar ninguna profesión. No le hubiera quedado más opción que renunciar al matrimonio o a la maternidad, como fue el caso de madame Curie. Cuando todo el mundo reclama sus derechos y nadie está dispuesto a ceder en absoluto, está claro que el sistema no es viable.
Otro ejemplo: a ver qué sentido tiene que en el Parlamento Europeo tengan que gastarse un dineral en traducir los documentos al catalán, gallego y vasco; cuando teóricamente todos entienden el castellano. Así va a ser imposible arreglar la situación económica. La vaca del estado se ha quedado sin leche y si seguimos exprimiéndola vamos a acabar con ella. Pero todos queremos nuestra subvención.
Es imposible subvencionar a todas las minorías. Siguiendo con la idea, los musulmanes que viven en España querrían tener colegios y hasta piscinas exclusivas. Según eso, los chinos también podría reclamar un templo budista en cada ciudad española. Por cierto, que pasará a los anales de la historia el día que un país pidió perdón a sus invasores por haberles echado. Espero que no piensen devolverles Granada. Un estado no puede gobernar para las minorías porque es un gasto insostenible. Yo misma podría declararme ahora "minoría a contracorriente" y exigir mis derechos y mi subvención. En el momento en que se admite una excepción, se admiten todas.
Además, por ser mujer puedo alegar mi discriminación ancestral. No importa el hecho incuestionable de que una mujer con una media de cinco hijos no tuviera posibilidad de desarrollar ninguna profesión. No le hubiera quedado más opción que renunciar al matrimonio o a la maternidad, como fue el caso de madame Curie. Cuando todo el mundo reclama sus derechos y nadie está dispuesto a ceder en absoluto, está claro que el sistema no es viable.
Otro ejemplo: a ver qué sentido tiene que en el Parlamento Europeo tengan que gastarse un dineral en traducir los documentos al catalán, gallego y vasco; cuando teóricamente todos entienden el castellano. Así va a ser imposible arreglar la situación económica. La vaca del estado se ha quedado sin leche y si seguimos exprimiéndola vamos a acabar con ella. Pero todos queremos nuestra subvención.
Etiquetas:
minorías,
minusválidos,
mujeres,
musulmanes,
subvenciones
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Nasciturus proiam nato habetur, si de eius commodo agitur
